Mi?rcoles, 02 de mayo de 2007
Carta del cardenal Antonio M? Rouco Varela a los j?venes de la di?cesis de Madrid con motivo de la la clausura de la Misi?n Joven.

LA ?MISION JOVEN? LLEGA A SU MOMENTO CULMINANTE
?RECIBIR?IS EL ESP?RITU SANTO? Y SER?IS MIS TESTIGOS?



Mis queridos hermanos y amigos:

Estamos llegando al momento culminante de la ?Misi?n Joven? en este curso pastoral 2006/2007: los d?as cuatro y cinco de mayo, ya muy pr?ximos, nos encontraremos en ?el MADRID-ARENA? de la Casa de Campo para orar juntos y dar gracias al Se?or por las gracias tan extraordinarias con que nos obsequiaba a ?los misioneros? y, sobre todo, a los que ha llegado el testimonio y anuncio de ?Jesucristo, Camino, Verdad y Vida? y, por supuesto, con que enriquecer?a a toda la comunidad diocesana ?que sinti? en lo m?s hondo de su alma el gozo que reporta el vivir con el esp?ritu valiente y entregado del que se sabe ap?stol ?lleno de amor! el mandato misionero del Se?or de ser sus testigos. Antes de despedirse de los ap?stoles, Jes?s Resucitado, a punto ya de ascender al Cielo, les hab?a encargado que aguardasen en Jerusal?n la venida del Esp?ritu Santo prometido y en el que iban a ser bautizados dentro de pocos d?as y con cuya fuerza ser?an sus testigos ?en Jerusal?n, en toda Judea, en Samar?a y hasta los confines de la tierra?. A su pregunta, reveladora de sus vacilaciones mundanas y de la pertinaz tentaci?n de interpretar a Jes?s en clave de poder humanos, ??Se?or vas a restablecer ahora el reino de Israel???, reciben de ?l la contestaci?n de que de lo que se trata es de llevar adelante el plan verdadero de salvaci?n que el Padre hab?a preparado y dispuesto para la salvaci?n de los hombres precisamente por El, el Hijo hecho hombre y muerto por los hombres en un acto infinito de amor misericordioso y que, triunfante en su Resurrecci?n, ya no conoce fronteras ni de espacio, ni de tiempo: ?el hombre ha quedado salvado para toda la eternidad! (Cf. Hch 1-1,8). ?El anuncio de la Victoria del Resucitado ha sido nuestro anuncio!

Queridos j?venes, la noticia de que al hombre se le ha abierto por Jesucristo, muerto y resucitado por amor, definitivamente, las puertas de la verdad, de la vida y de la felicidad, ?ha sido nuestra noticia! La necesidad, tan sentida y expresada en nuestro III S?nodo Diocesano de trasmitir la fe a las nuevas generaciones de madrile?os, se fue haciendo realidad cada vez con mayor ilusi?n y compromiso apost?lico al paso de los meses y los d?as de ?Misi?n Joven?. ?No! ?Ya no nos parece imposible la esperanza ?casi un sue?o de los que amamos a la juventud de Madrid? de que los ni?os y j?venes madrile?os conozcan a Jesucristo, lo sigan, vivan con El y de El y as? alcancen la verdad y la honda y aut?ntica plenitud de sus vidas! S?, de que sepan que Jesucristo, como El dec?a y dice de s? mismo, es ?EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA? para todo hombre que viene a este mundo.

?Vayamos pues, queridos j?venes misioneros ?sacerdotes, consagrados, seglares? a un renovado encuentro con Cristo en estas dos jornadas diocesanas con las que la ?Misi?n Joven? llega a su culmen! Son d?as que coinciden casi exactamente con la ?ltima Visita de Juan Pablo II a Madrid hace cuatro a?os, con la inolvidable Vigilia Mariana de Cuatro Vientos de los j?venes de Espa?a, presidida por el, ??l joven de ochenta y tres a?os?, y la solemn?sima y emocionante Celebraci?n Eucar?stica de la Plaza de Col?n con la Canonizaci?n de los nuevos cinco Santos espa?oles. Precisamente en este momento culminante de nuestra Misi?n Joven conviene que recordemos sus palabras, en las que se hac?an vivas las palabras del mismo Se?or a los suyos en el inicio de ?la Misi?n? apost?lica. Mas a?n ?que contin?an vivas hoy!:


?Queridos j?venes, ?id con confianza al encuentro de Jes?s! y, como los nuevos santos, ?no teng?is miedo de hablar de ?l! Pues Cristo es la respuesta verdadera a todas las preguntas sobre el hombre y su destino. Es preciso que vosotros j?venes os convirt?is en ap?stoles de vuestros coet?neos. S? muy bien que esto no es f?cil. Muchas veces tendr?is la tentaci?n de decir como el profeta Jerem?as: ?Ah Se?or! `Mira que no s? expresarme, que soy un muchacho (Jr. 1,6). No os desanim?is, porque no est?is solos: el Se?or nunca dejar? de acompa?aros, con su gracia y el don de su Esp?ritu?.

Nuestras dos jornadas concluir?n con la Ordenaci?n Sacerdotal de 16 j?venes di?conos de nuestra Archidi?cesis ?Toda una prueba de la fecundidad humana y espiritual de lo que significa en el coraz?n de los j?venes el haber encontrado el amor de Jesucristo que se vuelca luego en una vida concebida y planteada como entrega, sin condiciones, al amor de los dem?s hombres, por encima incluso de las formas ordinarias del amor humano! Ellos quieren servir a sus hermanos ?in persona Christi?, haciendo de ?Cristo?, siendo ?alter Christus?, ?otro Christo?, continuando la misi?n de los Doce, unidos a su Obispo en comuni?n con el Sucesor de Pedro, cabeza del Colegio Apost?lico. A vuestros sacerdotes los hab?is conocido mejor, queridos j?venes, estos meses ilusionados e ilusionantes de la Misi?n Joven. Vamos a continuar, todos muy unidos, en el camino misionero emprendido. ?Merece la pena! ?Merece la pena por Cristo que nos ama! ?Merece la pena por los j?venes que piden y deben saber que Cristo los ama! ?Merece la pena por toda la sociedad madrile?a, especialmente por aquellos en ella que sufren por cualquier causa los males que les amenazan con el dolor y con la muerte: del alma y del cuerpo! Porque es cierto: si no volvemos ?a contemplar `al que traspasaron ?como nos exhortaba Benedicto XVI en el Mensaje de la Cuaresma de este a?o? no se nos abrir? ?el coraz?n a los dem?s reconociendo las heridas infligidas a la dignidad del ser humano?, y no nos sentiremos llevados ?particularmente, a luchar contra toda forma de desprecio de la vida y de explotaci?n de la persona y a aliviar los dramas de la soledad y del abandono de muchas personas?.

?Participemos pues todos los diocesanos, especialmente los j?venes, en las dos jornadas de mayo con el alma bien dispuesta a recibir con el entusiasmo nuevo del Esp?ritu del Se?or su mandato e invitaci?n a proseguir ?la Misi?n?! ?Nada nos debe arredrar ni detener en esa gran apuesta del amor de Cristo por Madrid y sus j?venes! ?El futuro es de El, de Jesucristo Resucitado! ?Su victoria es nuestra Victoria!

Pid?moselo a la Virgen de La Almudena, la primera testigo de la Resurrecci?n, con las palabras del Siervo de Dios, Juan Pablo II, en ?Cuatro Vientos?:

?Santa Mar?a, Madre de los J?venes ?los j?venes de Madrid?,
intercede para que sean testigos de Cristo Resucitado,
ap?stoles humildes y valientes del tercer milenio,
heraldos generosos del Evangelio.
Santa Mar?a, Virgen Inmaculada,
reza con nosotros,
reza por nosotros. Am?n.

Con todo afecto y mi bendici?n,

+ Antonio M? Rouco Varela
Cardenal- Arzobispo de Madrid
Antonio M? Rouco Varela, Arzobispo de Madrid (2007-05-02)


Publicado por verdenaranja @ 23:30  | Hablan los obispos
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