Mi?rcoles, 02 de mayo de 2007
Exhortaci?n pastoral de los obispos argentinos, al conluir la 93 Asamblea plenaria, sobre el compromiso ciudadano y las pr?ximas elecciones.


A los hijos de la Iglesia, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad

I. La Pascua y la vocaci?n del cristiano en el mundo

1. La fe en Jes?s resucitado, que celebramos m?s intensamente en este tiempo de Pascua, nos impulsa a renovar nuestra vida, vivi?ndola con verdad, libertad, justicia y solidaridad en la Iglesia y en la sociedad pol?tica de la que formamos parte. Somos miembros de las dos, y en las dos la fe nos llama a vivir nuestra vocaci?n.
2. En estas circunstancias hist?ricas, la fe nos exige crecer a?n m?s en nuestro compromiso ciudadano. Somos conscientes de los pasos dados para superar la crisis en la que hab?amos ca?do. Sin embargo, no podemos dejar de atender a la profundidad de la misma. ?sta, si bien tuvo consecuencias econ?micas y sociales muy graves, viene de vieja data, y tiene sus profundas ra?ces en el individualismo y en el relativismo que distorsionan la concepci?n de la vida humana y de la convivencia.
3. De all? la necesidad urgente que todos los argentinos, y especialmente los cristianos, descubramos mejor nuestra vocaci?n por el bien com?n, y as? nos convirtamos ?de habitantes en ciudadanos?, corresponsables de la vida social y pol?tica, a lo que nos ayuda el conocimiento y la aplicaci?n de la Doctrina Social de la Iglesia.

II. Las pr?ximas elecciones

4. Este a?o, marcado de manera particular por las elecciones, es una ocasi?n propicia para que hagamos un examen serio de nuestro comportamiento social, y analicemos c?mo es el cumplimiento de nuestros deberes y la exigencia de nuestros derechos, sea como simples ciudadanos, sea como autoridades llamadas a ejercer la funci?n para la que son elegidas.
5. El acto eleccionario requiere el conocimiento de las propuestas y el pleno ejercicio de la libertad del ciudadano. Esto compromete al que se postula, quien debe definir claramente su programa de acci?n pol?tica, y al que debe votar, a informarse debidamente de la probidad de los candidatos y de la dimensi?n ?tica de sus propuestas.
6. La trascendencia del acto eleccionario exige una gran transparencia, que lo aleje de pr?cticas demag?gicas y presiones indebidas, como el clientelismo y la d?diva, que desvirt?an su profundo significado y degradan la cultura c?vica. Por otra parte, es obligaci?n del ciudadano controlar la gesti?n del gobernante.

III. Algunos desaf?os a tener presentes

7. Son muchos los desaf?os que debemos enfrentar. Se?alamos algunos que nos parecen m?s significativos y nos comprometen como ciudadanos:
- a) la vida: es un don de Dios y el primero de los derechos humanos que debemos respetar. Corresponde que la preservemos desde el momento de la concepci?n y cuidemos su existencia y dignidad hasta su fin natural;
- b) la familia: fundada en el matrimonio entre var?n y mujer, es la c?lula b?sica de la sociedad y la primera responsable de la educaci?n de los hijos. Debemos fortalecer sus derechos y promover la educaci?n de los j?venes en el verdadero sentido del amor y en el compromiso social;
- c) el bien com?n: es el bien de todos los hombres y de todo el hombre. Debemos ponerlo por sobre los bienes particulares y sectoriales. Su primac?a sustenta y fortalece los tres poderes del Estado, cuya autonom?a, real y aut?ntica, se hace imprescindible para el ejercicio de la democracia. Dicho bien com?n se afianza cuando la autoridad sanciona leyes justas y vela por su acatamiento. Tambi?n el ciudadano est? obligado en conciencia a cumplirlas, salvo que se opongan a la ley natural;
- d) la inclusi?n: debemos priorizar medidas que garanticen y aceleren la inclusi?n de todos los ciudadanos. La pobreza y la inequidad, no obstante el crecimiento econ?mico y los esfuerzos realizados, siguen siendo problemas fundamentales. Toda gesti?n social, pol?tica y econ?mica debe estar orientada al logro de una mayor equidad, que permita a todos la participaci?n en los bienes espirituales, culturales y materiales;
- e) el federalismo: tenemos que promover el verdadero federalismo, que supone el fortalecimiento institucional de las Provincias, con su necesaria y justa autonom?a respecto del poder central. Los poderes del Estado se ennoblecen cuando consolidan la estructura federal y republicana del Pa?s;
- f) pol?ticas de Estado: la experiencia nos ha ense?ado que una sociedad no crece necesariamente cuando lo hace su econom?a, sino sobre todo cuando madura en su capacidad de di?logo y en su habilidad para gestar consensos que se traduzcan en pol?ticas de Estado, que orienten hacia un proyecto com?n de Naci?n. Este sigue siendo un fuerte desaf?o para nuestra democracia.

8. Nuestro pa?s sufre todav?a fragmentaci?n y enfrentamientos, que se manifiestan tanto en la impunidad, como en desencuentros y resentimientos. Nos queda pendiente la deuda de la reconciliaci?n. En este sentido, el Papa nos recuerda que ?las condiciones para establecer una paz verdadera son la restauraci?n de la justicia, la reconciliaci?n y el perd?n?.
Nuestro m?s vivo deseo es que el per?odo de conmemoraci?n del bicentenario, que celebraremos entre el 2010 y el 2016, nos encuentre fortalecidos en un esp?ritu com?n, donde la reconciliaci?n de los argentinos genere finalmente un ambiente de verdadera paz y amistad social.

9. Al concluir nuestra 93? Asamblea Plenaria, compartimos con ustedes estas reflexiones, que son nuestra preocupaci?n y, a la vez, nuestra esperanza para el futuro de la Patria.
Que Mar?a Sant?sima, nuestra Madre de Luj?n, nos acompa?e con su intercesi?n, en este camino del pueblo argentino.

93? Asamblea Plenaria
de la Conferencia Episcopal Argentina

Pilar, 28 de abril de 2007

Conferencia Episcopal Argentina (2007-05-02 )
Publicado por verdenaranja @ 23:43  | Hablan los obispos
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