Domingo, 13 de mayo de 2007
ZENIT publica el saludo que Benedicto XVI dirigi? el s?bado, 12 de Mayo de 2007, dirigi? a la Hacienda de la Esperanza, comunidad para la recuperaci?n de j?venes toxic?manos y alcoh?licos, que acoge tambi?n a madres solas, a familias necesitadas, a personas sin casa y a enfermos de sida en fase Terminal.


Queridos amigos y amigas,

?Finalmente estoy en la Hacienda Esperanza!

1. Con particular afecto, saludo a Fray Hans Stapel, Fundador de la Obra Social Nuestra Se?ora de la Gloria, tambi?n conocida como Hacienda de la Esperanza. Deseo desde ya congratularme por todos ustedes, por haber cre?do en el ideal de bien y de paz que este lugar significa.

A todos los que en fase de recuperaci?n, as? como a los rehabilitados, voluntarios, familias, ex internos y bienhechores de todas las haciendas representadas que se encuentran en esta ocasi?n para encontrarse con el Papa, os digo: ?Paz y Bien!


S? que aqu? se encuentran reunidos los representantes de diversos pa?ses, donde la Hacienda de la Esperanza posee sedes. Vinieron a ver el Papa. Vinieron a o?r y asimilar lo que ?l les quer?a decir.

2. La Iglesia de hoy debe reavivar en s? misma la conciencia de la tarea de reproponer al mundo la voz de Aqu?l que dijo: ?Soy la luz del mundo. Quien me sigue no andar? en tinieblas, sino que tendr? la luz de la vida? (Jn 8,12). Por su parte, la tarea del Papa es renovar en los corazones esa luz que no ofusca, pues quiere iluminar lo ?ntimo de las almas que buscan el verdadero bien y la paz, que el mundo no puede dar. Un fulgor como ?ste, solo necesita un coraz?n abierto a los anhelos divinos. Dios no fuerza, no oprime la libertad individual; pide solo la apertura de aquel sagrario de nuestra conciencia por donde pasan todo el aspiraciones m?s nobles, pero tambi?n afectos y pasiones desordenadas que ofuscan el mensaje del Alt?simo.

3. ?He aqu? que estoy a la puerta, y llamo: Si alguien oye mi voz y me abre la puerta, entrar? en su casa y cenaremos, yo con ?l y ?l conmigo? (Ap 3,20). Son palabras divinas que tocan el fondo del alma y que mueven hasta sus ra?ces m?s profundas.

A cierta altura de la vida, Jes?s viene y toca, con suaves toques, en el fondo de los corazones bien dispuestos. Con ustedes, ?l lo hizo a trav?s de una persona amiga o de un sacerdote o, posiblemente, providenci? una serie de coincidencias para decir que son objeto de predilecci?n divina. Mediante la instituci?n que los alberga, el Se?or proporcion? esta experiencia de recuperaci?n f?sica y espiritual de vital importancia para ustedes y sus familiares. Adem?s, la sociedad espera que sepan divulgar ?ste bien precioso de la salud entre los amigos y miembros de toda la comunidad.

?Ustedes deben ser los embajadores de la esperanza! Brasil posee una estad?stica, de las m?s relevantes, en lo que respecta a dependencia qu?mica de drogas y estupefacientes. Y Am?rica Latina no se queda atr?s. Por eso, digo a los que comercializan la droga que piensen en el mal que est?n provoc?ndoles a una multitud de j?venes y de adultos de todos los segmentos de la sociedad: Dios se los va a cobrar. La dignidad humana no puede ser pisoteada de esta manera. El mal provocado recibe la misma reprobaci?n hecha por Jes?s a los que escandalizaban a los ?peque?itos?, los preferidos de Dios (cf. MT 18, 7-10).

4. Mediante una terapia, que incluye la asistencia m?dica, psicol?gica y pedag?gica, pero tambi?n mucha oraci?n, trabajo manual y disciplina, ya son numerosas las personas, sobretodo j?venes, que consiguieron librarse de la dependencia qu?mica y del alcohol y recobrar el sentido de la vida.

Deseo manifestar mi aprecio por esta Obra, que tiene como base espiritual el carisma de San Francisco y la espiritualidad del Movimiento de los Focolares.

La reinserci?n en la sociedad constituye, sin duda, una prueba de la eficacia de la iniciativa de ustedes. Pero lo que m?s llama la atenci?n, y confirma la validez del trabajo, son las conversiones, el reencuentro con Dios y la participaci?n activa en la vida de la Iglesia. No basta curar el cuerpo, es necesario adornar el alma con los m?s preciosos dones divinos conquistados a trav?s del Bautismo.

Vamos a agradecer a Dios por haber querido colocar tantas almas en el camino de una esperanza renovada, con el auxilio de Sacramento del perd?n y de la celebraci?n de la Eucarist?a.

5. Queridos amigos, no podr?a dejar pasar esta oportunidad para agradecer tambi?n a todos los que colaboran material o espiritualmente para dar continuidad Obra Social Nuestra Se?ora de la Gloria. Que Dios bendiga a Fray Hans Stapel y Nelson Giovanelli Ros por haber acogido su invitaci?n para que dediquen su vida a ustedes. Bendiga tambi?n a todos los que trabajan en esta Obra: los consagrados y las consagradas; los voluntarios y las voluntarias. Una bendici?n especial va para todas las personas amigas que la sostienen: autoridades, grupos de apoyo y todos que aman a Cristo presente en ?stos sus hijos predilectos.

Mi pensamiento va ahora a la muchas otras instituciones del mundo entero que trabajan para restituir la vida, y vida nueva, a ?stos nuestros hermanos presentes en nuestra sociedad, y que Dios ama con un amor preferencial. Pienso tambi?n en los muchos grupos de Alcoh?licos An?nimos y de Narc?ticos An?nimos, y en la Pastoral de la Sobriedad que ya trabaja en muchas comunidades, prestando sus generosos auxilios en favor de la vida.

6. La proximidad del Santuario de Aparecida nos asegura que la Hacienda de la Esperanza naci? bajo sus bendiciones y su mirada maternal. Hace mucho que vengo pidiendo a la Madre, Reina y Patrona del Brasil, que extienda su manto protector sobre los que participar?n en la V Conferencia General del Episcopado de Am?rica Latina y del Caribe. La presencia de ustedes aqu?, supone una ayuda considerable para el ?xito de esta gran asamblea; pongan sus oraciones, sacrificios y renuncias en el altar de la Capilla, ciertos de que, en el Santo Sacrificio del Altar, estas ofrendas subir?n a los cielos como un suave aroma en la presencia del Alt?simo. Cuento con su ayuda. Que San Fray Galv?o y Santa Crescencia amparen y protejan a cada uno. A todos ustedes bendigo en nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo. Am?n.

[Traducci?n distribuida por el Consejo Episcopal Latinoamericano
? Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por verdenaranja @ 20:12  | Habla el Papa
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