Mi?rcoles, 16 de mayo de 2007
Entrevista, publicada en "Iglesia Nivariense" ABRIL 2007, n?mero 74, hecha por Calos P?rez a Braulio Carles Barriopedro, miembro del Consejo Asesor de la Conferencia Episcopal Espa?ala.

Si los inmigrantes dijeran ma?ana "no trabajamos", se paralizar?a el pa?s

Carlos P?rez


Recientemente, nuestra Di?cesis Nivariense ha acogido las III Jornadas de Formaci?n ante la realidad de la inmigraci?n bajo el t?tulo "La parroquia y los inmigrantes". Braulio Carles Barriopedro, miembro del consejo asesor de la Comisi?n Episcopal de la Conferencia Episcopal Espa?ola, fue el encargado de guiar dichas jornadas. Iglesia Nivariense tuvo la oportunidad de conocer de cerca, los puntos de vista de Barriopedro en este tema crucial para nuestro archipi?lago.

-?La inmigraci?n es un problema o un fen?meno'?

Yo creo firmemente que es un fen?meno aunque, a veces, lo convertimos en un problema, no por la inmigraci?n en s? misma, sino por c?mo estamos haciendo nosotros la integraci?n a los inmigrantes. Hay situaciones que debemos corregir como el tema de las pateras, los trabajos precarios, etc. Todo esto nos puede llevar a pensar que la inmigraci?n es un problema, pero en realidad son cuestiones que tenemos que solucionar entre todos: pol?ticos, ONGs y ciudadanos. Tenemos que descubrir que la inmigraci?n nos trae riquezas en la gastronom?a. la m?sica, etc. Los inmigrantes nos vienen de pa?ses en los que nosotros no hemos in ertido nada. Se trata de mano de obra. Incluso, hablando en t?rminos mercantilistas, podr?amos decir que son personas en las que no hemos gastado nada en formaci?n y, sin embargo. las tenemos trabajando en la construcci?n, en la hosteler?a en el servicio dom?stico, con frecuencia en aquellos trabajos en los que nosotros no queremos trabajar.

-El magisterio de la Iglesia sobre las migraciones se asienta en un tr?pode. Se tiene derecho a emigrar, a no emigrar y el deber de regular los flujos migratorios. ?Podr?a explicarlos?

Durante muchos a?os se ha hablado del derecho a emigrar. Los documentos del magisterio de la Iglesia as? lo recogen la Lumen Gentium. Gaudium et Spes, etc. Pero, ?ltimamente, se han a?adido dos t?rminos nuevos muy importantes. Uno es el de no emigrar pero, hoy d?a, no se puede llevar a la practica f?cilmente porque en pa?ses que viven en guerra. o en una hambruna severa, no podemos plantear esta cuesti?n. Mirando al futuro, ojal? podamos decir que en pa?ses en los que actualmente la emigraci?n es forzada puedan plantearse si emigran o no. Junto con estos aspectos existe un tercer punto: Regular los flujos migratorios. Cerrar las fronteras no es la opci?n porque sabemos que el hambre la guerra y el conflicto, no entienden de barreras ni de muros. Esta es una realidad que no se ha evitado con ning?n gobierno, ya que la rigidez de los mismos lo ha impedido. Hay que ver cuantas personas podernos acoger de forma solidaria y sin caer en la pol?tica de papeles para todos porque, de esta manera, ma?ana tendremos otro pa?s pobre.

-?C?mo se integran los inmigrantes en nuestras parroquias?

Estamos haciendo un gran trabajo pero todav?a nos queda. Hay mucha gente trabajando en una fant?stica direcci?n. A veces, arriesgando la vida, con sala?rios escasos o rid?culos, en comparaci?n con lo que puede ganar un trabajador de la administraci?n o un t?cnico de una ONG. Por otro lado, hay que valorar tambi?n el trabajo sobresaliente de cientos de voluntarios y agentes de pastoral en nuestras di?cesis. En definitiva, una labor brillante, solidaria y generosa.

-?Qu? cree que pasar?a en nuestro pa?s si los inmigrantes secundaran una huelga masiva?

Si los inmigrantes dijeran ma?ana "no trabajamos", se paralizar?a el pa?s. A 31 de diciembre del a?o pasado, el bolet?n de estad?stica que presenta el estado, indicaba que en Espa?a hab?a tres millones cien mil inmigrantes. Hoy d?a, superan los cuatro millones. Eso quiere decir que necesitamos que los inmigrantes trabajen sin discriminaciones de ning?n tipo. Hay quien piensa que los inmigrantes solo producen paro, pero ha habido pa?ses que han pasado por esto y los empresarios no han sido racistas. Si un extranjero trabaja mejor que un espa?ol, el trabajo ser? para el extranjero. Y esto no debe crear una competitividad desleal sino un buen hacer. Aquellos que critican esta postura, lo que deber?an hacer es trabajar y esforzarse m?s.

Dice una canci?n de Enrique Bunbury, que donde quiera que va lo llaman "el extranjero". De este t?rmino se desprenden connotaciones positivas, como el enriquecimiento cultural, fortalecimiento de relaciones entre pa?ses, etc. Sin embargo, en ocasiones, se mira al extranjero como intruso y se corre el riesgo de caer en la xenofobia y el racismo. ?Hacia donde cae la balanza en nuestro pa?s?

Hay que decir que el inmigrante ha preferido dejar de ser ciudadano para convertirse en extranjero. Esto quiere decir que tienen necesidad de emigrar de su pa?s. La otra parte es la que acoge y, siempre, ante lo desconocido sentimos miedo. A veces pensamos que el que viene de fuera nos va a traer enfermedades, que nos va a colapsar la salud p?blica, etc. Todo esto en parte es natural, pero cuando uno descubre las riquezas del otro, cuando ve lo positivo que es la pluralidad, se acaban los miedos. Hacia ah? debemos caminar.
Publicado por verdenaranja @ 23:34  | Entrevistas
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