Jueves, 17 de mayo de 2007
Intervenci?n de monse?or Alvaro Ramazzini Imeri, obispo de san Marcos, presidente de la Conferencia episcopal de Guatemala ante la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano.

EXPECTATIVAS Y ESPERANZAS DE LA IGLESIA EN GUATEMALA FRENTE A LA V CONFERENCIA


Hermanos y hermanas: que la gracia del Se?or Jes?s sea con todos. Am?n (Apocalipsis 22,21)

Vengo de un pa?s que ha vivido la dura experiencia de m?s de 30 a?os de enfrentamiento armado interno con un saldo de m?s de doscientas mil personas muertas o desaparecidas (cfr. Guatemala, Memoria del silencio, tomo V, p. 21,1) , miles de refugiados en M?xico y las otras nefastas consecuencias de la guerra entre las cuales debo mencionar la actual cultura de la muerte y de la violencia que cobra v?ctimas inocentes d?a tras d?a: de los a?os 2001 al a?o 2005: 23, 450 asesinatos, que han quedado en la impunidad total.

Pero Guatemala es tambi?n uno de los diez pa?ses de mayor desigualdad econ?mica y social en el mundo entero. Somos el quinto pa?s en el mundo con el m?s alto ?ndice de desnutrici?n infantil cr?nica entre los ni?os de uno a cinco a?os de edad.

Desde la perspectiva religiosa 95 por ciento de los guatemaltecos se considera cristiano, sea cat?lico o no cat?lico, y desde la Iglesia cat?lica enfrentamos un proselitismo agresivo y estrat?gicamente bien planeado de las as? llamadas "denominaciones evang?licas", que hace a?os, con el plan llamado "nuevo Amanecer" se propusieron convertir al cristianismo la poblaci?n guatemalteca en un cincuenta por ciento al final del siglo veinte.

En Guatemala se ha desarrollado agresivamente lo que podr?amos llamar "el supermercado de lo religioso" que incluye men?s diferentes y sugestivos, relativizando la singularidad de Nuestro Se?or Jesucristo y teniendo como efecto inmediato una relativizaci?n en el compromiso de fe.

Pero somos tambi?n una tierra regada por la sangre de cristianos, testigos de la fe, los mejores evangelizadores que dieron su vida por seguir al Se?or Jes?s. Aprovecho la ocasi?n para pedir a la Presidencia la autorizaci?n para repartir en la Asamblea el libro "Testigos de la Fe".

Somos doce millones de habitantes de los cuales 60 por ciento son ind?genas, pertenecientes a diversas etnias, la mayor?a de los cuales mantienen su cultura, su lengua, su cosmovisi?n, su religi?n.

En este contexto, as? someramente descrito el motivo de nuestra reflexi?n en esta quinta asamblea, para nosotros es sumamente cuestionante y como humildes disc?pulos de Jes?s, le decimos:" Se?or, queremos escuchar tu Palabra, queremos discernir la realidad que estamos viviendo desde tu coraz?n compasivo y amoroso, queremos ser d?ciles al Esp?ritu Santo, obedientes a tu Padre".

En este camino de discernimiento como disc?pulos y misioneros de Jesucristo, cu?les son las tendencias que descubrimos no solamente en Guatemala sino en Am?rica en general?

1. Hay un avance proselitista de las as? llamadas "sectas" evang?licas, aunque para muchas de ellas el nombre no les gusta pues sus miembros se consideran verdaderos seguidores del Se?or. Son comunidades de creyentes en el evangelio influ?dos grandemente por un esp?ritu pentecostalista y una pr?ctica espectacular de la religi?n.

Delante de este problema las preguntas vienen espont?neas: por qu? tienen ?xito, al menos num?ricamente? Por qu? los cat?licos dejan lo m?s por lo menos? Cu?l ser? el futuro? ?Estamos delante de un verdadero discipulado de Jes?s cuando las estad?sticas son m?s de muerte que de vida?

Algunos hechos b?sicos ayudan a encontrar una respuesta: aunque el n?mero de vocaciones sacerdotales , gracias a los esfuerzos de una pastoral vocacional consistente ha crecido, sufrimos todav?a de una gran escasez de sacerdotes. Qu? atenci?n pastoral puede dar un sacerdote a 40,000 fieles? El Papa nos ha dicho: "el encuentro con Cristo en la Eucarist?a suscita el compromiso de la evangelizaci?n" y tambi?n ?los primeros promotores del discipulado y de la misi?n son los sacerdotes". Pero qu? alternativa podemos ofrecer cuando hay comunidades que apenas pueden tener la celebraci?n de la Eucarist?a una vez cada tres meses por la distancia y en much?simas ocasiones la celebraci?n se hace con rapidez pues el sacerdote tiene a su cargo un n?mero excesivo de comunidades que atender, o sencillamente el sacerdote no vive su condici?n de servidor de la comunidad, acerc?ndose con amor de pastor a la gente. Esto tiene que ver con el tema de la formaci?n sacerdotal en los tiempos actuales.

Si las parroquias son tan grandes, "c?mo lograr conocer realmente a Cristo, para poder seguirlo y vivir con El, para encontrar la vida en El y para comunicar esta vida a los dem?s, a la sociedad, y al mundo?"Cu?l es la mejor experiencia comunitaria que tenemos en Am?rica Latina de educaci?n al pueblo en la lectura y meditaci?n de la Palabra de Dios y que ella se convierta en su alimento para que por propia experiencia vean que las palabras de Jes?s son Esp?ritu y Vida?"( Benedicto XVI, discurso inaugural).

2. Hay en el continente un proceso de empobrecimiento creciente, y Am?rica Central es v?ctima de ello .Para todos es obvio que una de las causas de este proceso es la desigualdad en la distribuci?n de la riqueza. El Santo Padre nos llamaba la atenci?n sobre el hecho " que la globalizaci?n comporta el riesgo de los grandes monopolios y de convertir el lucro en valor supremo. ....La econom?a liberal de algunos pa?ses latinoamericanos ha de tener presente la equidad pues siguen aumentando los sectores sociales que se ven probados cada vez m?s por una enorme pobreza o incluso expoliados de los propios bienes naturales" (ibid.) Es la situaci?n de la destrucci?n de los recursos naturales y del irrespeto al habitat natural de las poblaciones, de las actividades extractivas de metales como el oro o la plata, de actividades econ?micas en las que la persona humana queda en segundo o tercer lugar delante de las ganancias . Como Pastores que somos disc?pulos , al constatar que la distancia entre pobres y ricos crece y que ello es fruto de la idolatr?a del placer y del dinero, nos afianzamos en la base fundamental puesta por el Santo Padre cuando con firmeza ha dicho "que la opci?n preferencial por los pobres est? impl?cita en la fe cristol?gica en aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros"( ibid) y si a?n tuvieramos dudas para comprometernos en la pr?ctica de esta opci?n nos ha recordado " que la evangelizaci?n ha ido siempre unida a la promoci?n humana y a la aut?ntica liberaci?n cristiana" y "que con la vida divina se desarrolla tambi?n en plenitud la existencia humana, en su dimensi?n personal, familiar, social y cultural"( ibid.). Nuestro compromiso pastoral est? en contribuir a un orden justo en la sociedad colaborando en la creaci?n de estructuras justas.

3. En este respecto podr?amos reflexionar en esta Conferencia, c?mo a la mitad del plazo establecido , los 189 pa?ses que en el a?o 2000 se comprometieron a alcanzar las metas del milenio, entre las cuales est? la erradicaci?n de la pobreza, apenas si han avanzado un poco y por ello es significativa la carta que el Papa envi? a la canciller alemana Angela Merckel el 8 de Junio y publicada en abril recordando el compromiso del grupo de los 8 pa?ses m?s ricos del mundo de erradicar la pobreza. Si el sucesor de Pedro toma estas iniciativas podremos nosotros quedarnos atr?s? ?C?mo podemos lograr ser abogados de la justicia y de los pobres: porque queremos ser santos prolongando el amor de Cristo a lo largo de la historia especialmente hacia los m?s necesitados y exclu?dos. (ver Ecclesia in America)

No podemos olvidar que uno de los efectos da?inos de la pobreza es el aumento de las migraciones, con sus pro y sus contra, fen?meno humano que nos interpela y no puede dejarnos dormir tranquilos.


4. Una ?ltima tendencia: Los pueblos ind?genas del continente, a la par que buscan afianzarse en su identidad y reinvindicar sus derechos sufren las consecuencias del liberalismo econ?mico de diferentes modos. Estos pueblos con sus valores son una contribuci?n para abrir posibilidades de un mejor futuro a la humanidad entera. Ellos en su perspectiva religiosa integral involucran a Dios en todas las realidades humanas y esperan de la Iglesia cat?lica una actitud de amor profundo, de respeto, de valoraci?n y reconocimiento de lo que son. Los procesos de una verdadera inculturaci?n del evangelio y el desarrollo de una reflexi?n teol?gica desde sus realizaciones culturales concretas, en el entendido que "Cristo , siendo realmente el Logos encarnado, el amor hasta el extremo , no es ajeno a cultura alguna " ( ibid) no son ni por asomo un intento de volver a dar vida a las religiones precolombinas, "separ?ndolas de Cristo y de la Iglesia universal" (ibid) esperan de nosotros dedicaci?n, responsabilidad, pero sobre todo un vivo amor pastoral.


Termino mi intervenci?n haci?ndome una pregunta: ?c?mo cumpliremos del mejor modo posible nuestra responsabilidad delante de Dios , del pueblo de Dios que pone su esperanza en nosotros y delante de nosotros mismos? ?qu? tenemos qu? hacer para mantener vivo el dinamismo espiritual y pastoral suscitado desde R?o de Janeiro, sin olvidar el encuentro providencial de la Asamblea especial para Am?rica?


Alvaro Ramazzini Imeri
Obispo de san Marcos,
Presidente de la Conferencia episcopal de Guatemala.
Publicado por verdenaranja @ 22:58  | Hablan los obispos
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