Jueves, 17 de mayo de 2007
Carta semanal del arzobispo de Valencia Don Agust?n Garc?a-Gasco Vicente.

Los defectos de los pol?ticos
no son excusa para no votar


Publicada en ?Paraula-Iglesia en Valencia? el 20 de mayo de 2007


Nadie pude excusarse en los defectos ?supuestos o reales? de los pol?ticos para desentenderse de la obligaci?n moral de contribuir al bien com?n, votando y eligiendo a los leg?timos representantes, tanto en la Generalitat como en los distintos Ayuntamientos. Muchas de las descalificaciones que sufren los pol?ticos carecen de fundamento real y la vida p?blica tambi?n es un reflejo de c?mo son las personas y las familias que la componen. La democracia requiere personas comprometidas con el bien social, y ser dem?crata supone tener una concepci?n positiva de la funci?n social que desempe?an los hombres y las mujeres que se dedican a la pol?tica.
La Iglesia invita decididamente a los laicos cat?licos a estar presentes en la vida p?blica. Les recuerda que viven en el mundo y que participan de los mismos derechos y deberes que todos los ciudadanos. La caridad social a la que est?n llamados, profundiza su vida cristiana: Dios quiere que hagan conocer y pongan a disposici?n de los dem?s los mismos dones espirituales que han recibido. De estos dones brotan actitudes que influyen positivamente en la sociedad a trav?s de sus actividades y de sus compromisos sociales.

Los Obispos espa?oles hemos recordado recientemente la urgente necesidad de que los cat?licos hagamos valer los bienes que nacen de la vida cristiana para la convivencia social. Se trata tanto de ser fieles a los bienes recibidos de Dios, como de ser leales con nuestros conciudadanos, que ver?n favorecidas la vida social y la cultura con todo el bien que nace de una humanidad iluminada por la fe y enriquecida con los dones del Esp?ritu Santo.

Estimular la presencia p?blica de los cat?licos va unido a una clara voluntad de la Iglesia de no imponer de ninguna manera ni la fe ni la moral cristiana a nadie, y de no inmiscuirse en lo que no es de su competencia. Benedicto XVI lo ha recordado en su primera Enc?clica: la Iglesia no es ni quiere ser un agente pol?tico. Su profundo inter?s por el bien de la comunidad pol?tica procede del inter?s por la justicia y le lleva a colaborar de dos modos esenciales: purifica la raz?n para que sea lo que debe ser, y contribuye a que se pueda reconocer y realizar lo que es justo, de acuerdo con la naturaleza del ser humano.

El papel propio de la Doctrina Social de la Iglesia consiste en establecer los principios, las orientaciones, los juicios que puedan mejorar los criterios de actuaci?n en la vida p?blica, para que sean m?s razonables y m?s justos. Nadie tiene derecho a empobrecer la vida p?blica obligando a los cristianos a silenciar su compromiso con el bien humano, fortalecido por su seguimiento de Cristo. La fe no es un asunto meramente privado. Es injusto presionar a los cat?licos para que prescindan de sus principios y de la motivaci?n de la caridad fraterna cuando desarrollan sus responsabilidades sociales, profesionales, culturales y pol?ticas.

La actuaci?n en el ?mbito pol?tico corresponde a los fieles laicos que act?an como ciudadanos bajo su propia responsabilidad y con la m?xima libertad para escoger las instituciones y los medios temporales que les parezcan m?s adecuados y conformes al bien com?n. La Doctrina Social de la Iglesia no impone la unidad y la coincidencia en los medios y en los procedimientos estrictamente pol?ticos.

La libertad de los fieles laicos para escoger los medios adecuados para su actuaci?n pol?tica va unida a la responsabilidad y la reflexi?n. Discernir lo m?s adecuado para el bien com?n exige el h?bito conjunto de la fe y de la raz?n, y el laico encuentra una ayuda inestimable en la Doctrina Social de la Iglesia para ejercitar su raz?n iluminada por la fe y purificada por la caridad.

Los cat?licos son libres para apoyar partidos diferentes y para militar en ellos, lo que les exige que analicen rigurosamente sus programas con dos firmes criterios: la compatibilidad de sus contenidos y propuestas con la fe y las exigencias de la vida cristiana, y su sinton?a o aversi?n hacia los valores que los cristianos deben promover en la vida p?blica.

En v?speras electorales, el marketing pol?tico busca atraer tambi?n el voto de los cat?licos. Ello es leg?timo, y tambi?n lo es que los cristianos busquemos discernir lo que es mera propaganda de conveniencia electoral de quien muestra una congruencia constatada. Una vez m?s, me uno a las campa?as de los poderes p?blicos contra la abstenci?n e invito a cada cat?lico a ejercitar el voto con libertad, inteligencia y responsabilidad, para conformar una sociedad en la que la presencia del amor acogedor que propugnamos los cristianos resulte m?s evidente y efectivo.

Con mi bendici?n y afecto,


Agust?n Garc?a-Gasco Vicente

Arzobispo de Valencia
Publicado por verdenaranja @ 23:59  | Hablan los obispos
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