S?bado, 19 de mayo de 2007
V CONFERENCIA DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO



Intervenci?n del Sr. Cardeal Cl?udio Hummes, OFM, Prefecto de la Congreg. para el Clero

1. Situaci?n social y econ?mica
La globalizaci?n, hoy vigente en el mundo, lleg? tambi?n a Am?rica Latina y al Caribe, pero con altos costos sociales. De hecho, para adecuarse a los nuevos tiempos en los que el mercado es soberano, los pa?ses emergentes tuvieron que hacer grandes ajustes para la apertura de su econom?a al mercado globalizado y esto exigi? enormes costos sociales, entre ellos, una devastadora destrucci?n de lugares de trabajo, generando un nuevo ej?rcito de desempleados que se sum? a lo ya cr?nico desempleo. El desempleo es quiz?s la mayor y m?s fuerte llaga social del continente. No se niega que la globalizaci?n haya tra?do tambi?n beneficios y progreso, pero para una parte significativa de nuestra poblaci?n trajo un desempleo sin perspectivas. Meses atr?s fue publicada en S?o Paulo una pesquisa social que mostr? haber en el Gran S?o Paulo un mill?n de j?venes sin trabajo y sin escuela, no porque no quieran trabajar y estudiar, sino por la falta de oportunidad. Lamentablemente, muchos de estos j?venes terminan en la droga y en la violencia.
Todo esto indica que la Iglesia deber? empe?arse a?n m?s en la solidaridad para con los pobres, a la luz de Jesucristo. La opci?n por los pobres, no ideol?gica sino orientada por la Doctrina Social de la Iglesia, contin?a actual?sima. Adem?s, el Santo Padre en su discurso inaugural de esta V Conferencia subray? que ?la opci?n preferencial por los pobres est? impl?cita en la fe cristol?gica?.
2. La nueva situaci?n pol?tica
Hoy, en un mundo globalizado, en que se forman nuevas agrupaciones de pa?ses, mediante tratados de libre comercio y hasta mismo cierta uni?n pol?tica, tambi?n Am?rica Latina busca unir sus pa?ses, sea con tratados de libre comercio, como el Mercosur, sea buscando tambi?n una uni?n pol?tica del continente, a semejanza de la Uni?n Europea. Esta b?squeda de mayor unidad se volvi? imperativa, promisoria y positiva para que el continente tenga un porvenir real. La Iglesia Cat?lica, que desde el tiempo colonial siempre uni? estos pueblos bajo el aspecto religioso, podr?a ofrecer su experiencia y su luz evang?lica para este proceso de uni?n.
3. La nueva situaci?n religiosa
De un lado, la cultura post moderna y urbana est? en expansi?n en Am?rica Latina y hace sentirse principalmente en las capas m?s instruidas de la poblaci?n, en los medios y en la pol?tica. Se caracteriza por un individualismo y subjetivismo extremados, que se manifiestan en el pluralismo, en el relativismo, en el secularismo y en el permisivismo moral, bajo el pretexto de una autonom?a subjetiva que rechaza la normatividad de una verdad fundante y universal. Al mismo tiempo, crece un laicismo militante y anti religioso.
Por otro lado, las Sectas pentecostales y neo pentecostales se expanden. De hecho la Iglesia Cat?lica perdi?, por ejemplo, en Brasil, en las ?ltimas d?cadas anualmente cerca del 1% de sus miembros, sabi?ndose que la mayor?a pas? a las Sectas. Hay que a?adir que las Sectas crecieron principalmente en las periferias urbanas pobres.
No se trata de hacer un conflicto con las Sectas, pero de preguntarnos lo que podemos hacer nosotros para ir al encuentro de los cat?licos alejados y de los pobres de nuestras periferias para revitalizar su fe cat?lica. La falta de evangelizaci?n de aquellos que nosotros bautizamos es la causa principal de este fen?meno. Tambi?n la pobreza y el desarraigo social y religioso del pueblo que vino del campo para las periferias pobres de la ciudad, son otra causa. A todos ?stos, las Sectas buscan atraer.
Urge tambi?n una evangelizaci?n adecuada de los j?venes y del mundo de la educaci?n. All? se forma el porvenir de la sociedad. Igualmente, necesitamos evangelizar el mundo de los medios, los grandes medios de comunicaci?n, que forman la opini?n p?blica.
4. Propuesta
Todo indica que el tema de esta V Conferencia ?Disc?pulos y misioneros de Jesucristo, para que en ?l nuestros pueblos tengan vida?, fue una elecci?n muy acertada. De hecho, la Iglesia en Am?rica Latina y en el Caribe necesita decidirse a ser resueltamente una Iglesia misionera adentro de su propio territorio, para salir en b?squeda de los cat?licos alejados y de todos que poco o nada conocen de Jesucristo y su Reino. Es necesario organizar los laicos de las parroquias, darles una formaci?n b?sica sobre el kerigma evang?lico y con una metodolog?a misionera adecuada enviarlos a visitar a las familias, sobretodo en las periferias pobres. Es necesario o?r las personas que tanto tienen a decirnos sobre sus sufrimientos y miserias, sus alegr?as y aspiraciones, despu?s rezar con ellas, anunciarles de nuevo la persona de Jesucristo y conducirlas a un fuerte encuentro personal y comunitario con Cristo, para despertar la adhesi?n personal a ?l y as? se vuelvan sus disc?pulos. Nuestro pueblo necesita sentir m?s el calor y la proximidad de su Iglesia. Al mismo tiempo, ser? necesario ejercer una solidaridad concreta y eficaz para con los pobres, pues evangelizaci?n y promoci?n humana no pueden separarse.
Esta V Conferencia debiera, por lo tanto, decidirse por una gran misi?n continental permanente, como le viene siendo sugerido por muchos que participaron vivamente de su preparaci?n.
Para esta misi?n los presb?teros y los di?conos permanentes ser?n agentes fundamentales e indispensables en las parroquias y en los diversos ambientes de la sociedad. Ellos ser?n decisivos para el ?xito de la misi?n. La formaci?n en nuestros seminarios y la formaci?n permanente de nuestro clero deber?an asumir como tarea urgente el despertar de este esp?ritu misionero.
Publicado por verdenaranja @ 0:14  | Hablan los obispos
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