S?bado, 19 de mayo de 2007
V CONFERENCIA DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO


Intervenci?n de S. EM. R. Paul Cardenal Poupard Presidente Del Consejo Pontif?cio De La Cultura y Del Consejo Pontificio
para El Di?logo Interreligioso


Eminent?simos y Excelent?simos Hermanos en el Episcopado,
Queridos Hermanos y Hermanas en el Se?or,
Delante a los desaf?os gigantescos que se presentan a la Iglesia en Am?rica Latina y el caribe al alba del Tercer milenio, quisiera compartir con ustedes la alegr?a de ser disc?pulos y el privilegio de ser misioneros de Jesucristo, participando cinco puntos de orientaci?n de una pastoral de la cultura en clave transversal, para una aut?ntica evangelizaci?n inculturada, siguiendo el modelo de Mar?a, en quien la Palabra se hizo carne.
1)- Frente la difusi?n mediatizada de im?genes deformes sobre Dios, el hombre, la mujer, la familia, la vida, la pastoral de la cultura propone la antropolog?a cristiana, nacida de una experiencia de nueva iniciaci?n en la fe. La fuerza del kerygma, la catequesis, la liturgia, la homil?a dominical y la comuni?n son el cimiento s?lido para reformular una hodierna cultura cristiana que d? nueva savia a las familias y a las comunidades de fe.
2)- Frente los alejados por ignorancia religiosa, relativismo y secularismo, que alimentan las diferentes formas de sectas, sincretismo e indiferentismo, la pastoral de la cultura propone la experiencia existencial de la ?proximidad? y el acompa?amiento en peque?as comunidades de fe que generen una cultura de comuni?n y arraigo compartida con alegr?a.
3)-Frente la erosi?n de la vida cristiana, la pastoral de la cultura propone la presentaci?n atrayente del Misterio de Cristo, Hijo de Dios e Hijo de Mar?a. Tanto la devoci?n popular, como la via pulchritudinis, son un excelente instrumento pastoral para tocar efectivamente y expresar culturalmente la dimensi?n de lo inefable en la vida cotidiana de una fe, plenamente acogida, totalmente pensada, fielmente vivida.
4) Frente las situaciones aplastantes de miseria y desamparo, desigualdad social y pobreza, frente al desempleo y migraci?n de los j?venes, a la violencia, la pastoral de la cultura promueve una cultura de la solidaridad fraterna a todos los niveles de la vida social: familiar, local, de instituciones gubernamentales, p?blicas y organismos privados. Una cultura de la solidariedad fraterna que afirma que su amor preferencial por los pobres implica: ?promover a todos los hombres y a todo el hombre?, como lo subraya la enc?clica Populorum progressio que el Papa Paulo |Sexto, me pidi? presentar en mi primera Rueda de Prensa, hace cuarenta a?os, el martes de pascua de 1967. La cultura de la solidaridad fraterna va de la mano a una adecuada diacon?a de la inteligencia.

5)- Frente la avalancha de informaci?n medi?tica y mentalidad virtual que generan confusi?n, desorientaci?n y uniformidad cultural, incluso en las comunidades ind?genas y afro americana, la pastoral de la cultura propone para una adecuada educaci?n humana y cristiana, que abarque de la familia a la parroquia, as? como, de escuela a la Universidad, los centros culturales cat?licos, como lugar privilegiado, para identificar y proponer, nuevos horizontes y lenguajes que toquen la fibra existencial de los latinoamericanos en una nueva cultura audiovisual.
Aqu?, junto a la Madre Aparecida, ?hacia una pastoral de la cultura renovada pela fuerza del Esp?ritu?; la savia del Evangelio de Jesucristo, posee un suplemento de alegr?a y belleza, de libertad y sentido, de verdad, de bondad, de amor para las culturas de Latinoam?rica y el Caribe. Vivir y participar la amistad con Cristo, es evangelizarla cultura con la parres?a propia del ap?stol, inundando los ambientes de la familia, la educaci?n, la comunicaci?n, la vida p?blica, los escenarios de migraci?n, de culturas rurales, ind?genas y afro americanas, y la cultura adveniente en las grandes meg?polis, con la experiencia de fe en el Resucitado. Evangelizar la cultura nace del amor apasionado a Cristo encontrado en la oraci?n, celebrado en la liturgia eucar?stica dominical, m?s conocido y amado en la homil?a que acompa?a al Pueblo de Dios en al misi?n de inculturar el Evangelio en la historia, ardiente e infatigable en la caridad samaritana que conforta a los hermanos heridos en la vida.
Publicado por verdenaranja @ 0:15  | Hablan los obispos
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