Viernes, 25 de mayo de 2007
Intervenci?n que present? el cardenal Javier Lozano Barrag?n, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, ante la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano.


?Para que nuestros pueblos tengan vida en El?, Cristo envi? a sus ap?stoles y disc?pulos a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos. En Am?rica Latina desde los inicios de la Evangelizaci?n los disc?pulos y misioneros del Se?or han cumplido con este doble mandato ajust?ndose a las diversas ?pocas y circunstancias.

En el Mensaje de la Jornada Mundial del Enfermo del a?o jubilar del 2000, Juan Pablo II describi? la salud como la tensi?n hacia la armon?a f?sica, ps?quica, social y espiritual, y no tan solo la ausencia de enfermedades, que capacita a la persona a cumplir la misi?n que Dios le encomienda, seg?n la etapa de la vida que le toca vivir.( Cfr. Juan Pablo II Mensaje para la VII Jornada Mundial del Enfermo, 6.8.1999) Consiste as? la salud en procurar la armon?a que capacita para cumplir la misi?n; conlleva combatir las enfermedades, pero no se queda s?lo all?; las combate con una finalidad muy definida que es la armon?a integral para el cumplimiento de la misi?n recibida.

Nuestro actual Santo Padre el Papa Benedicto XVI, en diversas ocasiones ha insistido en renovar y profundizar la Pastoral de la Salud. Nos ha invitado a formar las conciencias en este campo y orientar as? sobre la enfermedad, el sufrimiento, la muerte y la vida. Nos ha pedido seguir uniendo a los agentes de Pastoral de la Salud y actualizarlos dentro de la problem?tica hodierna en el campo cient?fico, t?cnico, pol?tico y moral. En especial nos ha invitado a aplicar su primer Enc?clica ?Deus Caritas est? y su Exhortaci?n Apost?lica ?Sacramentum Caritatis? al mundo de la salud, teniendo como centro la Eucarist?a que ser?, cito ?la linfa vital que conforta al que sufre? y da fuerza al agente de Pastoral de la Salud, quien como ?Buen Samaritano? opera en este preciado campo de la acci?n de la Iglesia.

En este contexto, la Pastoral de la Salud rebasa la Pastoral social y va m?s all? de una beneficencia que se haga ayudando a los enfermos a curarse, es la respuesta a los grandes interrogativos de la vida como son el sufrimiento y la muerte, a la luz de la muerte y resurrecci?n del Se?or.

La salud es un tema que hoy en d?a est? en primera l?nea entre los intereses que mueven al mundo. Sin embargo, su propuesta casi cotidiana a trav?s de los mass media, muestra una salud que no trasciende la armon?a f?sica corporal, o quiz? ps?quica; acent?a adem?s el peligro de las enfermedades emergentes y su posible cura. Se finaliza en la belleza corporal y el goce sin t?rmino cerrados en s? mismos. Esta salud se suele proponer sin una finalidad que la trascienda, cerrada en s? misma, destinada por tanto a marchitarse y morir. En este mismo contexto, en la cultura actual no pareciera caber la muerte, y ante su realidad acuciante, simplemente se trata de ocultar.

Abriendo la salud a la armon?a integral del hombre, resaltando su tensi?n hacia la armon?a f?sica, mental, social y espiritual, se torna la Pastoral de la salud en un anuncio pr?ctico de la muerte y resurrecci?n del Se?or, ?nica verdadera salud. Tiene su sentido ?ltimo en la Palabra de Dios que se realiza en los sacramentos, especialmente en la Eucarist?a, y a?na en esta econom?a sacramental del amor de Cristo, el amor de tantos ?buenos samaritanos?, sacerdotes, laicos y profesionales de la salud: m?dicos, enfermeras, farmac?uticos, administradores de centros de salud y dem?s personas que se ocupan del ramo, que profesan su fe cat?lica cumpliendo la misi?n recibida de Cristo de curar a los enfermos.

Am?rica Latina y el Caribe cuentan con 32,116 instituciones cat?licas que se dedican a la Pastoral de la salud (toda Europa cuenta con 35,929). Estos inmensos recursos de evangelizaci?n, que recientemente muchas veces hemos descuidado, debiendo aprovecharlos al m?ximo. Nuestra Quinta Conferencia del Episcopado latinoamericano es para mejorar la vida de nuestros pueblos con la vida misma de Cristo. ?Qu? mejor que mejorar nuestra vida cuando se encuentra m?s amenazada por el quebranto de la salud, y m?s a?n, qu? mejor que mejor que dar a nuestros pueblos la vida de Cristo resucitado venciendo definitivamente la muerte, cuando en la enfermedad parece no haber ninguna soluci?n, especialmente al encontrarnos con los enfermos m?s desprotegidos?

Perm?taseme ahora una breve alusi?n a un punto urgente: la pandemia mundial del SIDA, que por desgracia en lugar de menguar sigue creciendo. Gracias a Dios nuestros pa?ses latinoamericanos y del Caribe no est?n tan golpeados como otras partes del mundo, pero no por ello no debemos de preocuparnos. De acuerdo al porcentaje de enfermos de SIDA en cada pa?s latinoamericano, seg?n las ?ltimas estad?sticas de que disponemos, su lugar por orden descendente de afectaci?n por la pandemia es como sigue: Guyana, Belice, Surinam, Honduras, Panam?, El Salvador, Guatemala, Venezuela, Per?; en seguida, con el mismo porcentaje: Colombia, Argentina y Brasil; luego Paraguay y Costa Rica; despu?s, con el mismo porcentaje, Ecuador, Chile y M?xico; finalmente, Nicaragua y al ?ltimo, Bolivia. En el Caribe, su lugar, tambi?n por orden descendente, es: Hait?, Bahamas, Trinidad Tobago, Barbados, Jamaica, Rep?blica Dominicana y Cuba. En total, afectados por el SIDA en Latinoam?rica, 1.565,300 y en el Caribe: 330,000. El porcentaje de enfermos de SIDA en Am?rica Latina con relaci?n a su poblaci?n total es de 0.31%; en el Caribe es de 0.76%.

En n?meros absolutos el pa?s m?s afectado es Brasil con 620,000 enfermos; el menos afectado es Bolivia con 7000 enfermos. Para tener una visi?n completa del resto de Am?rica, Estados Unidos cuenta entre 1.165,000 y 2.000,000 de enfermos, Canad? con 1,830. Las estad?sticas completas las consigno a la Secretar?a.
Publicado por verdenaranja @ 23:48  | Hablan los obispos
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