Lunes, 28 de mayo de 2007
ZENIT publica las palabras que pronunci? Benedicto XVI el domingo de Pentecost?s, 27 de Mayo de 2007, al rezar a mediod?a la oraci?n mariana del ?Regina Caeli? junto a varios miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.


Queridos hermanos y hermanas:

Celebramos hoy la gran fiesta de Pentecost?s, en la que la liturgia nos hace revivir el nacimiento de la Iglesia, seg?n la narraci?n de san Lucas en el libro de los Hechos de los Ap?stoles (2,1-13). Cincuenta d?as despu?s de Pascua, el Esp?ritu Santo descendi? sobre la comunidad de los disc?pulos que ?perseveraban en la oraci?n, con un mismo esp?ritu? reunidos junto a ?Mar?a, la madre de Jes?s? y con los doce ap?stoles (Cf. Hechos 1,14; 2,1).

Podemos decir, por tanto, que la Iglesia tuvo su inicio solemne con la venida del Esp?ritu Santo. En este extraordinario acontecimiento, podemos ver las caracter?sticas esenciales de la Iglesia: la Iglesia es una, como la comunidad de Pentecost?s, que estaba unida en la oraci?n con ?un solo coraz?n y una sola alma? (Hechos 4,32).

La Iglesia es santa, no por sus m?ritos, sino porque, animada por el Esp?ritu Santo, tiene fija la mirada en Cristo, para vivir conforme a ?l y a su amor.

La Iglesia es cat?lica, porque el Evangelio est? destinado a todos los pueblos y por este motivo, ya desde el inicio, el Esp?ritu Santo hace que hable todos los idiomas.

La Iglesia es apost?lica, pues --edificada en el cimiento de los ap?stoles-- custodia fielmente su ense?anza a trav?s de la cadena interrumpida de la sucesi?n apost?lica.

Adem?s, la Iglesia, por su misma naturaleza, es misionera, y desde el d?a de Pentecost?s el Esp?ritu Santo no deja de incitarla a echarse a los caminos del mundo, hasta los ?ltimos confines de la tierra y hasta el final de los tiempos.

Esta realidad que podemos constatar en toda ?poca est?, por as? decir, anticipada en el libro de los Hechos de los Ap?stoles, donde se describe la entrega del Evangelio de los jud?os a los paganos, de Jerusal?n a Roma. Roma hace referencia al mundo de los paganos y, de este modo, a todos los pueblos que est?n fuera del antiguo pueblo de Dios.

En efecto, los Hechos de los Ap?stoles concluyen con la llegada del Evangelio a Roma. Se puede decir entonces que Roma es el nombre concreto del car?cter cat?lico y misionero, expresa la fidelidad a los or?genes, a la Iglesia de todos los tiempos, a una Iglesia que habla todos los idiomas y que sale al encuentro de todas las culturas.

Queridos hermanos y hermanas: el primer Pentecost?s tuvo lugar cuando Mar?a Sant?sima estaba presente en medio de los disc?pulos en el Cen?culo de Jerusal?n en oraci?n. Tambi?n hoy nos encomendamos a su intercesi?n maternal para que el Esp?ritu Santo descienda en abundancia sobre la Iglesia de nuestro tiempo, llene los corazones de todos los fieles y encienda en ellos --en nosotros-- el fuego de su amor.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Tras rezar el ?Regina Caeli? el Papa salud? en varios idiomas a los peregrinos. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, en particular al grupo de las parroquias de Santa Mar?a del Rosario y San Juan Bautista, de Venezuela. En este d?a de Pentecost?s, pidamos a Mar?a que nos ense?e a abrir el coraz?n al Esp?ritu Santo, para que gu?e nuestra fe y nos santifique con sus dones. ?Muchas gracias!

[? Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por verdenaranja @ 23:42  | Habla el Papa
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