Jueves, 07 de junio de 2007
06 Junio (ACI).- Al reflexionar en torno al Obispo m?rtir africano San Cipriano, el Papa Benedicto XVI se?al? este mi?rcoles durante la Audiencia General que la caracter?stica fundamental de la Iglesia es la unidad.

Al hablar ante m?s de 40 mil fieles reunidos en la Plaza San Pedro, el Pont?fice record? la vida de San Cipriano, nacido en Cartago, en una rica familia pagana, que se convirti? al cristianismo a los 35 a?os; y fue ordenado sacerdote y luego obispo.

El santo, record? el Papa, enfrent? las primeras dos persecuciones sancionadas por un edicto imperial, la de Decio (250) y la de Valeriano (257-258), despu?s de las cuales ?muchos fieles abjuraron o no se comportaron bien frente a la prueba: eran los llamados ?lapsi?, es decir ?ca?dos??.

El Papa destac? que con estos lapsi, Cipriano fue ?severo pero no inflexible, d?ndoles la posibilidad del perd?n tras una penitencia ejemplar?. El Obispo fue tambi?n ?muy humano y lleno de aut?ntico esp?ritu evang?lico, exhortando a los cristianos a socorrer a los paganos durante la peste?. Era ?inamovible cuando se trataba de combatir las costumbres corruptas y los pecados que devastan la vida moral, sobre todo la avaricia?.

Adem?s, "escrib?a sobre todo para edificar a la comunidad y para el buen comportamiento de los fieles?, agreg?.

En su obra, ?el tema de la Iglesia es su preferido?; dijo tambi?n el Papa; y explic? que en ella ?distingue entre Iglesia visible, jer?rquica e Iglesia invisible, m?stica, pero afirma con fuerza que la Iglesia es una sola, fundada sobre Pedro. No se cansa de repetir que ?aquel que abandona la c?tedra de Pedro, sobre la que est? fundada la Iglesia, se enga?a si cree que permanece en la Iglesia??.

?La caracter?stica irrenunciable de la Iglesia es la unidad, simbolizada por la t?nica de Cristo sin costuras: unidad que encuentra su fundamento en Pedro y su realizaci?n perfecta en la Eucarist?a?.

Benedicto XVI anim? adem?s a recordar el tratado sobre la oraci?n de San Cipriano, donde subraya que ?con el Padrenuestro el cristiano recibe la forma correcta de rezar?, ?conjugada en plural, para que el que reza no rece ?nicamente por s? mismo. Nuestra oraci?n es p?blica y comunitaria? y ?el cristiano no dice Padre m?o, sino Padre nuestro, incluso encerrado en su habitaci?n, porque sabe que en todo lugar y circunstancia es miembro de un mismo Cuerpo?.

?En definitiva, Cipriano se sit?a en el origen de esa fecunda tradici?n teol?gico-espiritual que ve en el ?coraz?n?, el lugar por excelencia de la oraci?n. All? tiene lugar el encuentro donde Dios habla al ser humano y el ser humano escucha a Dios?.

??Hagamos tambi?n nuestro este ?coraz?n a la escucha?, del que nos hablan la Biblia y los Padres!?Nos hace mucha falta!?, concluy?.
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