Viernes, 08 de junio de 2007
Los vecinos de la Villa de Mazo dieron ayer, como anta?o, una muestra insuperable de imaginaci?n en el dise?o de arcos, tapices, descansos y alfombras para el paso de la procesi?n del Sant?simo Sacramento en el marco de las fiestas del Corpus Christi. Miles de personas visitar?n hasta el domingo estas obras de arte.


(EL D?A, 8 - VI, V.M., Villa de Mazo) La Villa de Mazo celebr? ayer el Corpus Christi. No es una fiesta com?n. Tiene caracter?sticas propias, herencia de generaciones, que multiplican su valor. Une esfuerzo vecinal, arte vertical y manualidades, pero tambi?n, casi como sombra inseparable, pone al descubierto la fe cristiana de un pueblo que mantiene intactas e incluso rejuvenece sus propias se?as de identidad.

Las calles empedradas y empinadas del casco urbano son desde ayer y hasta el pr?ximo domingo un manto de alfombras, arcos, tapices y descansos, elaborado minuciosamente para el paso del Sant?simo Sacramento, obras de arte que ser?n admiradas por miles de personas, tanto residentes como turistas.

La procesi?n fue el acto seguramente m?s emotivo, en el que cientos de fieles y autoridades civiles, militares y religiosas acompa?aron, ayer como anta?o, el "ascenso" del Sant?simo. En esta ocasi?n, el acto religioso estuvo a punto de suspenderse, debido a la lluvia que se registr? horas antes, aunque finalmente se pudo celebrar.

Con anterioridad tuvo lugar la solemne eucarist?a del Cuerpo y la Sangre de Cristo, en el templo de San Blas, presidida y predicada por Domingo Navarro Mederos, vicario general de la Di?cesis y Territorial para la Isla y concelebrada por los sacerdotes de La Palma, con la participaci?n del coro del Aula de M?sica de la Villa de Mazo y Tijarafe con la asistencia corporativa de las hermandades del Sant?simo de Bre?a Baja, Bre?a Alta y Villa de Mazo. De igual forma, se procedi? a la apertura de diversas exposiciones ubicadas en el sal?n de actos de la Casa de la Cultura Alonso P?rez D?az, en el casco urbano.

La fiesta de todos. En esta fiesta nadie se queda fuera. Cada barrio tiene su arco. Un total de 15. Los hacen con el tiempo suficiente. Sin prisas, aunque con la tensi?n habitual del ?ltimo tramo de toda obra de arte. Participan todos. Sin tener en cuenta las edades. J?venes y mayores se entremezclan durante meses para la b?squeda de flores, pastas y semillas en el laborioso quehacer del engalanamiento, con una variada gama de tonos y colores vegetales.

Detr?s de cada elemento figurativo hay horas, muchas horas, restadas al ocio y a la familia para colaborar tanto en las tareas de dise?o como de montaje y exposici?n, trabajos que durante esta semana obtienen su justo reconocimiento.

El alcalde macense, Francisco Javier Gonz?lez, destac? ayer "el esfuerzo de los vecinos de todos los barrios, una unidad que al final resulta fundamental para celebrar una fiesta en la que la vertiente religiosa se entremezcla con los valores hist?ricos y culturales de la Villa de Mazo".
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios