Domingo, 10 de junio de 2007
Reflexi?n que ha escrito monse?or Rodrigo Aguilar Mart?nez, obispo de Tehuac?n, tras la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano con el t?tulo: ?Aparecida en el horizonte de Am?rica Latina?.



Despu?s de las tres semanas de participaci?n en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y Caribe?o que tuvo lugar en Aparecida, Brasil, me encuentro ya de regreso en M?xico y, en concreto, en la Di?cesis de Tehuac?n.

La realizaci?n de dicha Conferencia ya se efectu?, queda como un pasado; pero su vivencia y celebraci?n no puede permanecer s?lo como un bonito e intenso recuerdo, sino que nos lanza hacia adelante. El hecho de esta Conferencia y el desarrollo de su tem?tica ??Disc?pulos y misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos en ?l tengan vida?, me recuerda cuando Cristo Jes?s en el evangelio de San Mateo, al hablar en par?bolas acerca del Reino de los Cielos, dice que ?ste ?es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre? por la alegr?a que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo.? (Mateo 13, 44).

El Reino de los Cielos es Cristo mismo. La Conferencia en Aparecida nos ha hecho corroborar que Am?rica Latina ha encontrado este tesoro en Cristo Jes?s. El Tesoro no es sencillamente algo, sino Alguien: el Don que Dios Padre nos ha hecho de su mismo Hijo, Quien se ha hecho hombre y se ha quedado con nosotros para ser nuestro Camino, Verdad y Vida y, de esta manera, llevarnos nuevamente al Padre con la fuerza de su Esp?ritu.

Cristo Jes?s nos quiere no como a siervos, sino como amigos; nos llama para estar con ?l, para seguirlo, para ser sus disc?pulos y para anunciarlo; de modo que unidos a ?l demos fruto en abundancia.

Buen n?mero de personas han hecho posible que usted y yo conozcamos a Jes?s. Ahora nos toca darlo a conocer a otros. Desgraciadamente en la cultura que nos toca vivir, hay muchos tesoros aparentes que nos distraen y apartan del ?nico Tesoro que es Cristo.

Fuera de Cristo, andamos a la deriva, en felicidad enga?osa que a la postre nos esclaviza; en cambio en Cristo Jes?s todo encuentra su lugar y sentido, por que ??l es nuestra paz?, nos da gozo y libertad plena. Precisamente hoy es la fiesta del Cuerpo y Sangre de Cristo, lo celebramos en este gesto audaz de su amor: en que si inmola al Padre por nosotros, en que se nos entrega como Alimento para que tengamos vida.

Hay que volver a Jes?s, dejarnos fascinar y seducir por ?l. Que san Pablo y tantos santos nos digan el modo: ?Ya no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en m??.

Especialmente Mar?a, Madre de Jes?s, se convierte en la mejor disc?pula, la que m?s fielmente lo sigue, avanzando en su fe, hasta la cumbre del Calvario, para gozarlo luego Resucitado. Esta Conferencia en Aparecida nos ha reafirmado en que junto a la fe en Jes?s tambi?n est? muy viva e intensa la fe en su Madre y nuestra Madre, con t?tulos como Nuestra Se?ora de Guadalupe o Aparecida, u otros muchos con los que se la invoca a lo largo y ancho del continente.

La fe de Am?rica Latina es profundamente cristol?gica y nariana: Es nuestro tesoro, nuestro patrimonio, nuestra heredad. Usted y yo, con nuestro testimonio de vida limpia y noble, de una fe ejercitada en obras concretas de servicio solidario, especialmente a quienes est?n m?s necesitados, ser?n el camino para que este Tesoro se incremente, como disc?pulos y misioneros positivos, propositivos, dando raz?n de nuestra esperanza en un mundo mejor, que con Cristo Jes?s y la Virgen Mar?a se puede lograr. Le invito a que a lo largo de este d?a tengamos oraciones y acciones concretas en ese sentido. Que actuemos como disc?pulos y misioneros convencidos y constantes de Cristo Jes?s: como ?l, profundamente unidos a Dios Padre, dej?ndonos conducir por su Esp?ritu, asumiendo las experiencias de cruz que puedan llegar, siendo amables, pacientes, comprensivos, perdon?ndonos unos a otros, tendi?ndonos la mano; no dej?ndonos vencer por el mal, sino venciendo el mal con el bien, como nos invita san Pablo.

Al concluir la Conferencia de Aparecida, hemos entregado un Mensaje Final, que se ha hecho p?blico, invito a usted a que se acerque a su parroquia o lo baje por internet para obtenerlo. Al mismo tiempo, ha quedado un borrador de documento conclusivo, el cual, tras ser afinado en su redacci?n por una comisi?n, ser? entregado al Papa Benedicto XVI para su aprobaci?n; proceso que llevar? unos cuantos meses; de modo que luego todos tengamos ese documento conclusivo e ilumine el camino pastoral de nuestra Di?cesis y parroquia, de nuestra vida familiar y social.

Con mi afecto y bendici?n, tenga usted buen d?a.

+ Rodrigo Aguilar Mart?nez
Obispo de Tehuac?n
Publicado por verdenaranja @ 23:10  | Hablan los obispos
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