Martes, 12 de junio de 2007
Comentario al Evangelio (Mt 5,17-19) del mi?rcoles de la d?cima semana del Tiempo Ordinario, sacado del libro "Ens??ame tus caminos", de Guillermo Guti?rrez.


La perfecci?n nueva. Siendo Dios amor y siendo el hombre hijo de Dios, la perfecci?n moral no puede consistir en la fr?a ejecuci?n de los preceptos de la ley. El esp?ritu filial exige impregnar de amor las prescripciones legales.

Una clase de religiosidad se caracteriza por la importancia dada a los actos externos. Es el ritualismo, estadio infantil.

Otras formas conceden la iniciativa a la inteligencia con preferencia sobre el amor. Es el moralismo, caracter?stico de la edad de la raz?n, que dar?a quiz? preferencia al Dec?logo silenciando las Bienaventuranzas: es una filosof?a.

Jes?s centr? su moral en el amor. Es la esencia de la Ley nueva que no viene a abolir la antigua. El no vino a abolir sino a perfeccionar. La letra antigua debe permanecer, siendo perfeccionada por el nuevo esp?ritu. ?El hombre necesita leyes para no hacerse indiferente a la vida y comportamientos sociales. Cierto que la oraci?n y comportamientos religiosos proceden del interior y no pueden ser violentados desde fuera. Pero la conducta del hombre no procede s?lo de impulsos interiores; recibe tambi?n el influjo exterior de usos y costumbres. Si lo exterior se margina y se desprecia, algo interior se rompe o se pone seriamente en peligro? (R. Guardini).

El Vaticano II ?abri? las ventanas de la Iglesia? para permitir la penetraci?n de fresco esp?ritu renovador. Como el mismo Jes?s. no pretendi? abolir sino perfeccionar. Hoy han disminuido las prescripciones eclesi?sticas. El cristiano es estimado como adulto en la fe, responsable de sus decisiones y de las exigencias de perfecci?n que debe imponerse a s? mismo. Puede pensarse que el exceso de leyes conduce al farise?smo, que es cumplimiento literal y deja, sin m?s, la conciencia tranquila. Y puede pensarse que si hay pocas leyes se desemboca en el laxismo, situaci?n moral en la que cada uno se dispensa a s? mismo de sus compromisos con excesiva tolerancia. No se trata de eliminar. Se trata de impregnar la Letra con el esp?ritu de amor cristiano y sus exigencias.
Publicado por verdenaranja @ 23:14  | Espiritualidad
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