Mi?rcoles, 13 de junio de 2007
El Cardenal Ca?izares recuerda a los padres que tienen el derecho de defender la educaci?n de sus hijos con todos los medios leg?timos a su alcance: Carta Pastoral para ofrecer orientaciones sobre la controvertida asignatura de ?Educaci?n para la Ciudadan?a?.

Carta Pastoral a los fieles de la Archidi?cesis

ORIENTACIONES SOBRE EDUCACI?N PARA LA CIUDADAN?A


1. Queridos hermanos y hermanas, amigos todos: La Iglesia, con independencia, con autoridad y responsabilidad moral, sin invadir campos que no le corresponden, y en virtud de su vocaci?n en el campo social, puede y debe ense?ar los grandes criterios y los valores inderogables, orientar y formar las conciencias, ser abogada de la justicia y de la verdad, defender y promover la libertad, educar en las virtudes individuales y pol?ticas. Su misi?n implica tambi?n hacer llegar la luz del Evangelio a la vida p?blica, social, cultural o educativa.
Por esto mismo y en el ejercicio de nuestra responsabilidad pastoral, vuestros Obispos nos dirigimos a todos cuantos constitu?s la di?cesis que ha sido encomendada a nuestro cuidado, Toledo, para ofreceros criterios que os ayuden a situaros ante la nueva asignatura del sistema educativo, ?Educaci?n para la ciudadan?a?. No hacemos otra cosa con esta carta que asumir y difundir fielmente la Nota, aprobada por unanimidad, de la Comisi?n Permanente de la Conferencia Episcopal sobre este tema, del pasado 28 de febrero.

2. Hemos de decir, objetivamente y en verdad, que ?esta Educaci?n para la ciudadan?a de la LOE es inaceptable en la forma y en el fondo: en la forma, porque impone legalmente a todos una antropolog?a que s?lo algunos comparten y, en el fondo, porque sus contenidos son perjudiciales para el desarrollo integral de la persona?.

3. Con esta materia, el Estado va a imponer con car?cter obligatorio para todos los alumnos y en todos los centros una determinada formaci?n de la conciencia moral, al margen de la elecci?n de los padres. Se formar? y evaluar?, pues, la conciencia moral de los alumnos determinada por el Estado y al margen de la voluntad expresa de los padres.

4. En nuestra di?cesis de Toledo, en torno al 90% de los padres con hijos en educaci?n primaria hab?is pedido, a?o tras a?o, libremente y en virtud del derecho fundamental que os asiste, la formaci?n religiosa y moral cat?lica, con la que entra en clara contradicci?n la nueva materia. Muchos de vosotros hab?is elegido unos centros de la Iglesia para la educaci?n de vuestros hijos con su car?cter o proyecto educativo cristiano que tambi?n se ve contradicho por esta nueva materia. As? el derecho inalienable e innegociable que ten?is los padres a que vuestros hijos reciban la formaci?n moral que hab?is elegido para ellos se ve contradicho y dificultado, de hecho y de derecho. Tambi?n los centros y las instituciones o titulares de los centros cat?licos se van a ver obligados a poner una materia que, en su conjunto o parcialmente, est? en contradicci?n con su car?cter propio, con lo que tambi?n se cercena la libertad de estas instituciones; no podr?n desarrollar con entera libertad su proyecto educativo, ver?n limitados, pues, sus derechos a la libertad educativa.

5. El Estado no puede hacer esto: ?no puede imponer leg?timamente ninguna formaci?n de la conciencia moral de los alumnos al margen de la libre elecci?n de sus padres?. Haci?ndolo traspasa sus competencias y viola o lesiona derechos fundamentales de los padres y de la escuela libremente elegida. De hecho, esta declarando que la formaci?n religiosa y moral elegida por vosotros, o que el proyecto educativo cat?lico por el que os decid?s muchos, no son sin embargo v?lidos para la convivencia y la ciudadan?a en Espa?a. Esta presumible ingerencia del Estado no deber?a darse, si queremos que haya una sociedad libre. Por eso es preciso hacer valer los propios derechos.


6. Algunos se preguntan, ?d?nde est? lo inaceptable ?o la ?maldad?? de esta nueva asignatura? En que, como queda dicho, se impone obligatoriamente para todos y en todos los centros; pero, adem?s de esto, que es muy importante y fundamental, tambi?n la programaci?n o el curr?culo, donde entran objetivos, contenidos y evaluaci?n, tampoco pueden ser aceptados. ?Por qu?? Porque impone unos criterios propios del relativismo; porque obliga a asumir, se diga lo que se diga, una determinada visi?n del hombre que contrasta con la verdad del hombre y con la visi?n cristiana sobre ?l, o con el hecho de ser criatura de Dios; impone, adem?s, la ideolog?a de g?nero, que, aparte de otras cosas, distorsiona la verdad de lo que es el hombre, desestructura la identidad de la persona y esconde una visi?n de la constituci?n de la persona m?s ligada a las llamadas ?orientaciones sexuales?, que al sexo. Tambi?n la antropolog?a en la que forma y la conciencia moral que suscita se sustentan en una concepci?n laicista de la vida, donde no cabe Dios o ha de ser recluido a la esfera de lo privado. Todo ello es grave y constituye una lesi?n por parte del Estado del derecho que los padres tienen a determinar la visi?n de la vida y la formaci?n moral que elijan para sus hijos. A los padres no se les da a elegir, como por lo dem?s se hace con la formaci?n religiosa y moral que quieren, sino que se les imponen todas estas cosas.

7. Advertimos, pues, que ?las ense?anzas antropol?gicas orientadas a la formaci?n de la conciencia moral ?tanto en lo ?personal? como en lo ?social?? no son competencia del Estado. La autoridad p?blica no puede imponer ninguna moral a todos: ni una supuestamente mayoritaria, ni la cat?lica, ni ninguna otra
Son los padres y es la escuela, como colaboradora de aqu?llos, quienes tienen el derecho y el deber de la educaci?n de las conciencias, sin m?s limitaciones que las derivadas de la dignidad de la persona y del justo orden p?blico... Lo que denunciamos son unas ense?anzas concretas que, bajo el nombre de ?Educaci?n para la ciudadan?a?, constituyen una lesi?n grave del derecho de los padres a determinar la educaci?n moral para sus hijos?.

8. ?Qu? hacer, en consecuencia? ?Los padres har?n muy bien en defender con todos los medios leg?timos a su alcance el derecho que les asiste de ser ellos quienes determinen la educaci?n moral que desean para sus hijos?. Cuando se habla de todos los medios leg?timos no se excluye ninguno de los que sean en verdad leg?timos. Entre ?stos est?, como bien sab?is, el de presentar objeci?n de conciencia tanto en centros estatales de ense?anza o p?blicos, como en los de iniciativa social, entre los que se encuentran los colegios cat?licos. No se impone a nadie esta objeci?n de conciencia; es algo que responsable y libremente han de decidir los propios padres. Estando en juego la educaci?n de vuestros hijos y la libertad de educaci?n, los padres pod?is tener por seguro que si opt?is por la objeci?n de conciencia estar?is tambi?n optando por la defensa de vuestros hijos, por la tutela de derechos fundamentales y contribuyendo al bien com?n. Los padres que presentan objeci?n de conciencia no act?an contra los centros escolares, sino que defienden su derecho a elegir la formaci?n moral que quieran para sus hijos frente a una legislaci?n que, por el contrario, impone por parte del Estado una determinada formaci?n de la conciencia moral obligatoria para todos sin respetar el derecho de los padres. Nadie puede leg?timamente impedir ni tampoco forzar la opci?n de presentar objeci?n de conciencia. Tanto los colegios p?blicos como los de iniciativa social habr?n de respetar la opci?n que los padres hagan.

9. Vuestros Obispos somos conscientes de la preocupaci?n de muchos padres que os encontr?is en el dilema de decidir: o plegarse sumisamente ante la imposici?n de una formaci?n moral que no hab?is pedido libremente para vuestros hijos, o actuar con libertad y responsablemente, y defender as? el derecho que os asiste y la grave responsabilidad que ten?is ante vuestros hijos. Cierto que el actuar con libertad y defenderos es m?s costoso y puede conllevar hasta alguna dificultad. Tambi?n es cierto que es mucho e importante lo que est? en juego: primero, que vuestros hijos reciban unas ense?anzas morales con unos criterios propios del rela-tivismo y unos contenidos perjudiciales para el desarrollo integral de la persona; y, segundo, que el Estado no imponga ninguna moral a todos, que respete el derecho fundamental a recibir la formaci?n religiosa y moral que los padres elijan para sus hijos, y que no se cercene en nuestra sociedad la libertad basada en la verdad y en derechos inalienables del hombre.

10. Queridos padres, no queremos ni pretendemos en modo alguno condicionaros o inclinaros hacia una determinada opci?n. Lo ?nico que os pedimos es que tanto los padres como los centros educativos actu?is como deb?is de modo responsable y comprometido en favor de vuestros derechos educativos y de la libertad de conciencia. Respetamos vuestra decisi?n que habr?is de tomar en conciencia y con la informaci?n debida. Hay cauces para esta informaci?n. Asociaciones de padres y de familias, as? como otras personas e instituciones est?n informando con toda verdad y objetividad. Pod?is acudir a ellas. En diversos lugares se est? informando sobre este asunto. En las parroquias tambi?n vuestros p?rrocos u otros fieles os podr?n ayudar en este asunto m?s importante y decisivo de lo que pueda parecer a simple vista o para una mirada superficial.

11. Pido a todos los sacerdotes, en todas las parroquias, que se informe debidamente sobre toda esta tem?tica amplia, un poco compleja, pero muy importante. Esto entra de lleno en nuestra tarea pastoral; no podemos fallar, ni defraudar a nuestros fieles en este deber que tenemos. Pido tambi?n a los colegios y centros educativos de la Iglesia que ayuden en este asunto a los padres con informaci?n adecuada y aceptando de buen grado sus leg?timas opciones. Pido a parroquias, colegios de la Iglesia, padres de familia y asociaciones de padres y de apostolado seglar, Radio Santa Mar?a y Canal Diocesano de TV, COPE, que difundan la presente Carta Pastoral con la mayor difusi?n posible. No vamos contra nadie, sino s?lo a favor del hombre, de los ni?os, de la libertad de ense?anza y de una sociedad democr?tica, donde el Estado no puede imponer como obligatoria una determinada formaci?n de la conciencia moral tanto en lo personal como en lo social.

12. Para el conocimiento de todos, en los colegios que dependen directamente del Obispo de Toledo se facilitar? toda la informaci?n que se precise, se propiciar? que los padres puedan optar por aquella decisi?n m?s acorde con su conciencia, se har? posible que los hijos cuyos padres opten por la objeci?n de conciencia estar?n debidamente atendidos con actividades formativas sus-titutorias para vivir en sociedad. La titularidad de nuestros colegios diocesanos, en sinton?a y plena comuni?n con la Nota aludida de la Comisi?n Permanente de la Conferencia Episcopal, est? en desacuerdo con la materia de ?Educaci?n para la ciudadan?a?, tal y como ?sta queda plasmada en el Bolet?n Oficial, y la considera inaceptable y no compatible con el car?cter propio de sus centros. Como se trata de ense?anzas m?nimas obligatorias, sin embargo, por imperativo legal, se ve forzada a ofrecerla en sus centros escolares, pero con el compromiso y prop?sito firme de buscar los medios a su alcance para no traicionar los derechos de los padres, que han elegido la ense?anza espec?fica que nuestros colegios, como escuela cat?lica, han de ofrecer.

13. Queremos recordar, con esta ocasi?n, a los padres que quisisteis que vuestros hijos fueran bautizados, coherentes con lo que hicisteis y fieles a lo que prometisteis en su d?a ?educar a vuestros hijos cristianamente, en la fe? ten?is el grave deber de poner los medios necesarios para la formaci?n cristiana de vuestros hijos.

Hoy es muy dif?cil hacer una persona cristiana y moralmente cabal sin la ense?anza religiosa en la escuela, colegio o instituto. Por eso, en virtud de esta responsabilidad y del derecho fundamental que ten?is a elegir la formaci?n religiosa y moral que quer?is para vuestros conforme a vuestras propias convicciones, habr?is de solicitar de nuevo, un a?o m?s, la asignatura de ?Religi?n y Moral Cat?lica?. No lo olvid?is. Ahora a?n es m?s importante si cabe.

Estemos todos muy atentos y velemos por una escuela que eduque verdaderamente y no destruya la personalidad de vuestros hijos con publicaciones e instrumentos did?cticos, o con ense?anzas inadecuadas o da?osas. Con nuestro agradecimiento, afecto y aliento para todos, recibid de vuestros obispos nuestra bendici?n.

Antonio Ca?izares Llovera
Cardenal Arzobispo de Toledo Primado de Espa?a

Carmelo Borobia Isasa
Obispo Auxiliar


?ngel Rubio Castro
Obispo Auxiliar
Publicado por verdenaranja @ 0:06  | Hablan los obispos
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