Mi?rcoles, 13 de junio de 2007
Mensaje que ha enviado Benedicto XVI en el centenario de la m?stica florentina santa Mar?a Magdalena de Pazzi (1556-1607).


Al cardenal
ENNIO ANTONELLI
Arzobispo de Florencia (Italia)

Con ocasi?n del IV centenario de la muerte de santa Mar?a Magdalena de Pazzi, me alegra unirme a la amada Iglesia florentina, que desea recordar a esta ilustre hija suya, particularmente amada por ser figura emblem?tica de un amor vivo que remite a la dimensi?n m?stica esencial de toda vida cristiana.

A la vez que lo saludo con afecto a usted, se?or cardenal, y a toda la comunidad diocesana, doy gracias a Dios por el don de esta santa, que cada generaci?n redescubre singularmente cercana por saber comunicar un amor ardiente a Cristo y a la Iglesia.

Santa Mar?a Magdalena de Pazzi, nacida en Florencia el 2 de abril de 1566 y que en la pila del "hermoso San Juan" fue bautizada con el nombre de Catalina, desde su ni?ez mostr? una sensibilidad particular ante lo sobrenatural y se sinti? atra?da por el coloquio ?ntimo con Dios. Como era costumbre con respecto a las j?venes de casas nobles, se encomend? su educaci?n a las Damas de Malta, en cuyo monasterio recibi? la primera Comuni?n el 25 de marzo de 1576 y s?lo pocos d?as despu?s se consagr? para siempre al Se?or con una promesa de virginidad.

Al volver a la familia, profundiz? en el camino de la oraci?n con la ayuda de los padres jesuitas, que frecuentaban el palacio. Con gran habilidad logr? evitar que la condicionaran las exigencias mundanas de un ambiente que, aun siendo cristiano, no le bastaba a causa de su deseo de asemejarse cada vez m?s a su Esposo crucificado. En este contexto madur? la decisi?n de dejar el mundo y entrar en elCarmelo de Santa Mar?a de los ?ngeles, en Borgo San Frediano, donde el 30 de enero de 1583 recibi? el h?bito del Carmen y el nombre de sor Mar?a Magdalena.

Al enfermarse gravemente en marzo de 1584, solicit? emitir la profesi?n antes de tiempo y, el 27 de mayo, fiesta de la sant?sima Trinidad, llevada al coro en camilla, pronunci? para siempre ante el Se?or sus votos de castidad, pobreza y obediencia.

Desde ese momento comenz? una intensa vivencia m?stica, que proporcion? a la santa la fama de gozar de numerosos ?xtasis. Son cinco los manuscritos en que las Carmelitas de Santa Mar?a de los ?ngeles recogieron las experiencias extraordinarias de su joven hermana. A "Los Cuarenta D?as", escrito en el verano de 1584, siguieron "Los Coloquios" de la primera mitad del a?o sucesivo.

La cumbre del conocimiento m?stico de s? mismo que Dios concedi? a sor Mar?a Magdalena se encuentra en "Revelaciones e Inteligencias", ocho d?as de espl?ndidos ?xtasis que van desde la v?spera de Pentecost?s hasta la fiesta de la sant?sima Trinidad del a?o 1585. Una intensa experiencia que, a los 19 a?os de edad, la capacitaba para recorrer todo el misterio de la salvaci?n, desde la encarnaci?n del Verbo en el seno de Mar?a hasta la venida del Esp?ritu Santo en Pentecost?s.

Siguieron cinco largos a?os de purificaci?n interior ?Mar?a Magdalena de Pazzi habla de ellos en el libro "Probaci?n"? en los que el Verbo, su Esposo, le quit? el sentimiento de la gracia y la dej? como a Daniel en el foso de los leones, entre muchas pruebas y grandes tentaciones. En ese contexto se inserta su ardiente compromiso por la renovaci?n de la Iglesia, despu?s de que en el verano de 1586 algunas iluminaciones de lo alto le mostraron el verdadero estado en que se encontraba la Iglesia en la ?pocapostridentina.

Como santa Catalina de Siena, se sinti? "forzada" a escribir algunas cartas para solicitar al Papa, a los cardenales de la Curia, a su arzobispo y a otras personalidades eclesi?sticas, un decidido compromiso en favor de la "renovaci?n de la Iglesia", como reza el t?tulo del manuscrito que las contiene. Se trata de doce cartas dictadas en ?xtasis, tal vez nunca enviadas, pero que permanecen como testimonio de su pasi?n por la Sponsa Verbi.

En Pentecost?s de 1590 termin? su dura prueba. Esto le permiti? dedicarse con todas sus fuerzas al servicio de la comunidad y en particular a la formaci?n de las novicias. Sor Mar?a Magdalena tuvo el don de vivir la comuni?n con Dios de una forma cada vez m?sinteriorizada , hasta el punto de que se convirti? en una referencia para toda la comunidad, que todav?a hoy sigue consider?ndola como "madre".

El amor purificado, que lat?a en su coraz?n, la abr?a al deseo de la plena configuraci?n con Cristo, su Esposo, hasta compartir con ?l el "desnudo padecer" de la cruz. Los ?ltimos tres a?os de su vida fueron para ella un aut?ntico calvario de sufrimientos. La tisis comenz? a manifestarse claramente. Sor Mar?a Magdalena se vio obligada a retirarse poco a poco de la vida activa de la comunidad para sumergirse cada vez m?s en el "padecerdesnudamente por amor a Dios". La afligieron penas atroces del cuerpo y del esp?ritu, que duraron hasta su muerte, acontecida el viernes 25 de mayo de 1607. Muri? cerca de las tres de la tarde, mientras una alegr?a desacostumbrada invad?a todo el monasterio.

No hab?an pasado veinte a?os desde su muerte cuando el Papa florentino Urbano VIII la proclam? beata. El Papa Clemente IX la incluy? en el cat?logo de los santos el 28 de abril de 1669. Su cuerpo, incorrupto, es meta de constantes peregrinaciones. El monasterio en que vivi? la santa es hoy sede del seminario arzobispal de Florencia, que la venera como patrona, y la celda en la que muri? se ha transformado en una capilla, en cuyo silencio se percibe a?n su presencia.

Santa Mar?a Magdalena de Pazzi sigue siendo una presencia espiritual inspiradora para las Carmelitas de la antigua observancia. En ella ven a la "hermana" que recorri? totalmente la senda de la uni?n transformadora con Dios y que se?ala a Mar?a como la "estrella" del camino que lleva a la perfecci?n. Esta gran santa tiene para todos el don de ser maestra de espiritualidad, especialmente para los sacerdotes, por los que sinti? siempre una verdadera pasi?n.

Deseo vivamente que las celebraciones jubilares de su muerte contribuyan a dar a conocer cada vez m?s a esta luminosa figura, que a todos manifiesta la dignidad y la belleza de la vocaci?n cristiana. Del mismo modo que, cuando viv?a, al sonar las campanas exhortaba a sus hermanas dici?ndoles: "Venid a amar al Amor", ojal? que, la gran m?stica, desde Florencia, desde su seminario, desde los monasterios carmelitanos que se inspiran en ella, haga resonar hoy su voz en toda la Iglesia, difundiendo el anuncio del amor de Dios a toda criatura humana.

Con este deseo, lo encomiendo a usted, venerado hermano, y a la Iglesia florentina a la protecci?n celestial de santa Mar?a Magdalena dePazzi, y de coraz?n imparto a todos una bendici?n apost?lica especial.

Vaticano, 29 de abril de 2007

[Traducci?n del original italiano distribuida por la Santa Sede
? Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por verdenaranja @ 0:13  | Habla el Papa
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