Jueves, 14 de junio de 2007
Carta semanal del Arzobispo de Valencia Don Agust?n Garc?a-Gasco Vicente.

Lo valioso es construir


Publicada en ?Paraula-Iglesia en Valencia? el 17 de junio de 2007


En cualquier orden de la vida lo valioso es construir. La historia de la humanidad confirma que quienes trabajan unidos multiplican su potencial creador, mientras que lo destructivo es sembrar el enfrentamiento y favorecer la divisi?n. La uni?n entre las personas y los pueblos se funda s?lidamente si se reconocen dos principios b?sicos: primero, que los seres humanos estamos creados para el mutuo enriquecimiento con nuestra libre entrega personal y que s?lo se da la verdadera uni?n cuando los seres humanos entregamos con libertad nuestras personas y nuestros bienes para el bien de nuestros semejantes.
En la Espa?a de hoy se est? produciendo una preocupante din?mica: mientras los nacionalismos radicales quieren imponer por todos los medios como obvias sus m?s que discutibles propuestas de separatismo, quienes proponen la unidad de la naci?n son presentados como reliquias del pasado, privados de argumentos inteligentes. Frente a esta deformaci?n comunicativa, hay que reconocer que la unidad de Espa?a es un gran logro hist?rico y cultural que hoy se puede y se debe seguir proponiendo a la inteligencia y a la libertad de las personas y de los grupos sociales.

Poder actuar conjuntamente, de modo libre, coordinado y eficiente es un logro social que s?lo los insensatos desprecian. El trabajo pol?tico por la Uni?n Europea muestra hasta qu? punto es complicado y dif?cil introducir el sentido de unidad entre pueblos culturalmente variados y geogr?ficamente dispersos. Los varios cientos de a?os que en Espa?a llevamos conviviendo es un legado hist?rico que no podemos despreciar. La Iglesia, con su mensaje de amor universal, estima que el entendimiento entre hombres y mujeres es siempre posible y por ello resultan positivas para la paz mundial el reforzamiento de los lazos y relaciones entre comarcas, regiones y naciones. ?Solidaridad? no es un concepto abstracto sino un compromiso que todos debemos ejercer tambi?n entre las regiones y comunidades aut?nomas, frente a un independentismo nacido en muchas ocasiones de consideraciones insolidarias en el desarrollo y en los recursos naturales b?sicos como el agua.

En la Espa?a de hoy, nuestra tradici?n occidental se expresa con un estilo de vida que se funda en una convicci?n esencial e innegociable: nada hay m?s valioso en la esfera pol?tica que el respeto incondicional de cada ser humano como persona, con todos sus derechos humanos, sin restricciones por raz?n de edad, sexo, cultura, inteligencia, creencias, convicciones... Estamos comprometidos con que todos los derechos sean de todos. El pensamiento cat?lico, con su sentido universal no es s?lo una tradici?n. Adem?s de una tradici?n es un pensamiento de vanguardia que predica la solidaridad mundial, y por ende tambi?n la local. No pueden resultar cre?bles aquellos que hablan de solidaridad con lejanos pa?ses, al tiempo que niegan el agua o las comunicaciones a sus convecinos de comunidad.

Los hechos diferenciales de las autonom?as de Espa?a no alteran esa convicci?n com?n. Las modulaciones hist?ricas y culturales de cada territorio s?lo se entienden desde ese compromiso por la dignidad humana que recoge nuestro texto constitucional, y que establece un estilo de convivencia basado en una cultura de la vida, de la paz y de la convivencia libre, justa y solidaria.

La organizaci?n pol?tica de Espa?a es un asunto que compete a la libertad de los ciudadanos y de sus leg?timos representantes pol?ticos. Pero la Iglesia tambi?n est? legitimada para aportar su fecunda experiencia de dos mil a?os y recordar la obviedad de que la uni?n hace la fuerza, y que debilitar la solidaridad entre las personas, las familias y las comunidades precariza el bienestar concreto de las personas. Tambi?n conviene desenmascarar los radicalismos ideol?gicos que acompa?an ciertas propuestas y que consideran la destrucci?n de la unidad de Espa?a como paso previo para imponer en un territorio sus utop?as pol?ticas, que han dado lugar a los totalitarismos m?s funestos en otras partes del planeta.

Los Obispos de Espa?a, recordando las palabras del magisterio de Juan Pablo II, invitamos decididamente a cultivar la ?tica pol?tica del amor al bien de la propia naci?n, que suscita comportamientos de solidaridad renovada por parte de todos. Hay que evitar con firmeza los riesgos de manipulaci?n de la verdad hist?rica y de la opini?n p?blica a favor de pretensiones particularistas o de reivindicaciones ideol?gicas.

La Iglesia anima a todas las personas de buena voluntad, y especialmente a los cat?licos, a la renovaci?n moral y a una profunda solidaridad de todos los ciudadanos, para asegurar las condiciones que hacen posible la reconciliaci?n y la superaci?n de las injusticias, las divisiones y los enfrentamientos.

Con mi bendici?n y afecto,

Agust?n Garc?a-Gasco Vicente
Arzobispo
Publicado por verdenaranja @ 23:41  | Hablan los obispos
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