Lunes, 18 de junio de 2007
(Traducci?n particular, no oficial, del ingl?s)


Queridas Hermanas y Hermanos en Cristo:

Quiz?s ninguno de nosotros pueda conocer el impacto total internacional que la Organizaci?n Canadiense Cat?lica para el Desarrollo y la Paz ha hecho. Tampoco ninguno de nosotros probablemente conocer? nunca los caminos en los que 40 a?os de esta labor ha ayudado a familias y comunidades en algunas ?reas m?s empobrecidas del mundo. Estos logros reflejan algo tangible sobre la realidad de la fe trabajando a trav?s del amor, y en ?ltima instancia el deseo asombroso de Dios de usar a la persona humana como un instrumento de su paz.

En 1967, el Papa Pablo VI reconoci? que "la disparidad extrema entre naciones en niveles econ?micos, sociales y educativos provoca celos y discordia, poniendo muchas veces la paz en peligro." [1] Esta es la raz?n por la que afirm? que el desarrollo es el nuevo nombre para la paz. La paz sobre la tierra se funda sobre la justicia, la solidaridad y el respeto firme para la dignidad de vida humana en cada etapa, en cada condici?n, en relaci?n con el bien com?n.

1. La Llamada Prof?tica a una Civilizaci?n de Amor

Esta llamada del Papa Pablo VI movi? a los Obispos Cat?licos de Canad? a crear la Organizaci?n Canadiense Cat?lica para el Desarrollo y la Paz en 1967, con su papel doble con el fin de proporcionar la ayuda de desarrollo en el Globo Sur as? como para educar y sensibilizar a Cat?licos canadienses sobre cuestiones de la justicia y la paz. En su siguiente carta pastoral para se?alar este logro, los Obispos de Canad? insistieron en que la nueva organizaci?n no deb?a tomar en cuenta la creencia religiosa o las ideolog?as de las personas a quienes se da la ayuda. La ?nica consideraci?n ser? el valor intr?nseco de los proyectos, su conformidad con los criterios de prioridad, y la evaluaci?n de su eficacia humana y social.... Estamos convencidos que nosotros que desafiamos en llamarnos los disc?pulos [de Cristo] debemos compartir su amor universal y compasi?n, abrazando generosamente los sacrificios que el amor implica. [2]

Los Obispos de Canad? pidieron un esfuerzo conjunto "para la creaci?n de una humanidad renovada" [3]. El objetivo es de construir un mundo donde los hombres y mujeres "puedan vivir realmente vidas humanas, libres de la discriminaci?n debido a la raza, la religi?n o la nacionalidad, libres de la servidumbre ... o las fuerzas ... naturales que a?n no pueden controlar satisfactoriamente." [4] As?, el mandato de Desarrollo y Paz es totalmente compatible con la petici?n de Papa Pablo VI y Papa Juan Pablo II para construir "una civilizaci?n de amor".

2. Testigo para Amar en la Acci?n

A trav?s de sus muchas actividades el Desarrollo y la Paz es un medio efectivo para la Iglesia cat?lica en Canad? en orden a expresar su amor preferencial por el pobre, el marginado y el oprimido. Hoy, en la comuni?n con la Iglesia universal y en la fidelidad al Evangelio, los cat?licos de nuestro pa?s afirman con una determinaci?n renovada su decisi?n de amar el servicio en la tarea del Desarrollo y de la Paz.

Este compromiso es una manifestaci?n viva del amor ?ntimo que Dios trae para la familia humana. Por esta raz?n, nunca se puede reducir al servicio ?nicamente t?cnico. Unos a?os antes de que muriera el Papa Juan Pablo II escribi?:

En Cristo, Dios verdaderamente ha asumido "un coraz?n de carne". No s?lo Dios tiene un coraz?n divino, rico en la piedad y en el perd?n, sino tambi?n un coraz?n humano, capaz de todas las emociones del afecto. [5]

Durante los anteriores 40 a?os, Desarrollo la Paz ha dado un servicio extraordinario a la gente empobrecida de Globo Sur. Esto ha proporcionado 500 millones de d?lares para apoyar 14,665 proyectos y programas en 70 pa?ses de Sur. De esta cantidad, 120 millones de d?lares fueron asignados como ayuda de emergencia en respuesta a cat?strofes o para asistir a refugiados tras guerras y perturbaciones civiles. Un ejemplo: despu?s del tsunami que devast? el Sudeste Asia en 2004, Desarrollo y Paz entr? dentro de las sociedades con comunidades en todas partes de la regi?n para construir miles de nuevas casas. En general, los proyectos que Desarrollo la Paz han apoyado en pa?ses en v?as de desarrollo incluyen programas de construcci?n de la paz y de educaci?n c?vica, el desarrollo de la comunidad, el fomento de la econom?a social, la mejora de la producci?n agr?cola, la promoci?n de los derechos humanos, la dotaci?n de la educaci?n, y el hacer campa?a contra la pol?tica destructiva como patentado de semillas y la privatizaci?n del agua.

Ninguno de este trabajo habr?a sido posible sin la solidaridad y la generosidad de los Cat?licos en Canad? - sus donaciones, tiempo, rezos y compromiso. Tal solidaridad afirma la dignidad de la persona humana que sufre debido a cat?strofes y las depredaciones de la guerra, hambre y pobreza. Los Obispos de Canad? expresan su estima y gratitud a toda la gente de buena voluntad que fielmente ha apoyado a Desarrollo y Paz desde su creaci?n en 1967.

3. Una Globalizaci?n de Solidaridad

Los desaf?os de desarrollo son muchos y permanecen desalentadores. Nuestra edad sigue atestiguando la humillaci?n y la marginalizaci?n de los enormes n?meros de personas - personas amadas por Dios y creadas a imagen divina, pero despreciadas y excluidas por la sociedad. Como el Papa Juan Pablo II insisti? en Ecclesia in Am?rica, el mundo se enfrenta con la realidad "de los pecados sociales que gritan al cielo" por la justicia: el tr?fico de drogas, el reciclaje de fondos il?citos, corrupci?n a todo nivel, el terror de violencia, la carrera de armamentos, discriminaci?n racial, desigualdad entre grupos sociales y la destrucci?n irracional de la naturaleza. [6]

Estos pecados son el signo de una crisis profunda causada por la p?rdida del sentido de Dios y la ausencia de aquellos principios morales que deber?an dirigir la vida de cada persona. En ausencia de razones morales de referencia, una avaricia desenfrenada de la riqueza y el poder se adue?an, obscureciendo cualquier visi?n de realidad social basada en el Evangelio. [7]

Hay "nexos profundos ... entre evangelizaci?n y promoci?n humana " porque la persona humana "es tema de cuestiones sociales y econ?micas". [8] " La visi?n de la realidad social basada en el Evangelio" es por definici?n un signo de contradicci?n contra el neoliberalismo y su "el concepto puramente econ?mico " de la persona humana. [9] Cristo entreg? su vida como un sacrificio para todos, con el fin de ganar la libertad aut?ntica de la familia humana y cada uno de sus miembros. Por esta raz?n, como el Papa Benedicto XVI ha ense?ado, "La relaci?n entre el misterio eucar?stico y el compromiso social se debe hacer expl?cito." [10] As? los cat?licos son llamados

a una globalizaci?n de la solidaridad en nombre de la dignidad inalienable de la persona humana, por arriba de todo cuando la gente indefensa es golpeada por cat?strofes naturales, postrados por la maquinaria indiscriminada de la guerra y la explotaci?n econ?mica, y reducidos a campamentos de refugiados. [11]

La vocaci?n cristiana debe compartir en la vida de Dios y construir una comunidad que promueva el Evangelio de vida. El trabajo de Desarrollo y Paz tiene su origen de esta vocaci?n. Las fuerzas y los sistemas que conspiran contra la dignidad humana no pueden tener la ?ltima palabra, debido a la realidad definitiva del trabajo de Cristo de salvaci?n.

De esto es claro que el papel de Desarrollo y Paz no puede ser estrictamente an?logo al trabajo de organizaciones seculares. A trav?s de Desarrollo y Paz, los Cat?licos son desafiados para dar no solamente de lo que le sobra, sino tambi?n de su sustento. Este es el desaf?o del Evangelio:



En verdad les digo que esta viuda pobre ha puesto m?s que todos los que est?n contribuyendo al tesoro p?blico. Porque todos ellos han contribuido de su abundancia; pero ella de su pobreza ha puesto todo lo que ella ten?a, todo que ella ten?a para vivir. (Mc. 12.43-44)


Como nosotros caminamos juntos como Pueblo de Dios, nuestro desaf?o es vivir una comuni?n siempre m?s profunda y un di?logo con las comunidades en sus momentos de mayor dificultad y vulnerabilidad. As?, no hay " ideolog?as que apuntan al mejoramiento del mundo" y sus teor?as necesariamente contingentes que motivan Desarrollo y Paz, sino promesa resuelta de las Beatitudes. Es s?lo de este modo que el trabajo de justicia social es de hecho eficaz y fundamentalmente solamente, porque rechaza marginar al vulnerable y al forastero. En cambio, Desarrollo y Paz ayuda a la Iglesia en Canad? a crecer en el amor. En las palabras de nuestro Santo padre Benedicto XVI: "Aceptar el amor [de Cristo] ... no es bastante. Tenemos que responder a tal amor y dedicarnos a comunicarlo a los otros. Cristo ?se me da' para un?rseme," y entonces aprendemos a amar a nuestros hermanos y hermanas con el amor de Cristo. [12]


Desde 1967, hubo avances sustanciales en una conciencia creciente social de parte de muchas personas. Hoy parece haber un di?logo m?s rico de los derechos humanos, una impaciencia continuada para la justicia y la igualdad. Sin embargo, hay que ser sincero reconociendo que los 40 a?os pasados no han dado ning?n cambio radical - los pobres son m?s numerosos, y sus condiciones de vida m?s intolerable. Esta situaci?n sigue pidiendo el compromiso renovado de buscar un orden social m?s justo a trav?s de iniciativas concretas como aquellas de Desarrollo y Paz. Los desaf?os sociales de justicia y paz nunca pueden ser mantenidos a mano de la vida de alguien como cristiano. La fe exige el don de todo nuestro ser a trav?s de los trabajos de amor, como tan bien fue declarado por el Papa Benedicto XVI:



La actividad pr?ctica siempre ser? insuficiente, a no ser que esto visiblemente exprese un amor por el hombre, un amor alimentado por un encuentro con Cristo. Mi personal participaci?n profunda en las necesidades y los sufrimientos de otros llega a ser una participaci?n de m? mismo con ellos: si mi don no es para demostrar fuente de humillaci?n, debo dar a otros no s?lo algo que es m?o propio, sino yo mismo; debo estar personalmente el presente en mi regalo [13]

La Organizaci?n canadiense Cat?lica para el Desarrollo y la Paz debe seguir creciendo y prosperar. Esto es un medio significativo por el cual la Iglesia en Canad? toca las vidas de nuestras hermanas y hermanos en la humanidad. Claramente, el Se?or se reconoce en el pobre: "Porque tuve el hambre y me disteis comida, tuve sed y me disteis algo para beber" (Mateo 25.35). Que el Se?or quiera que el trabajo de Desarrollo y Paz avance como una manifestaci?n de amor divino. Que los Cat?licos sigan recibiendo y compartiendo este amor con cada uno en la necesidad.


+ Andr? Gaumond
Arzobispo de Sherbrooke
Presidente de la Conferencia de Obispos Cat?licos de Can?d?
El quinto domingo de Pascua, el 6 de mayo de 2007


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[1] Papa Pablol VI, Populorum Progressio, el No 76.
[2] Carta Pastoral Conjunta de los Obispos de Canad? sobre Desarrollo y Paz, el 14 de marzo de 1968, p. 5.
[3] Carta Pastoral Conjunta de los Obispos de Canad? sobre Desarrollo y Paz, p. 3.
[4] Papa Pblo VI, Populorum Progressio, el No 47.
[5] Papa Juan Pablo II, Rosarium Virginis Mariae, el No 26.
[6] Papa Juna Pablo II, Ecclesia in Am?rica, No 56 (citando Proposici?n 70).
[7] Papa Juan Pablo II, Ecclesia in Am?rica, No 56.
[8] Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, el No 66.
[9] Papa Juna Pablo II, Ecclesia in Am?rica, No 56.
[10] Papa Benedicto XVI, Sacramentum Caritatis, el No 89.
[11] La Eucarist?a: El Regalo de Dios para la Vida del Mundo: Documento Fundacional Teol?gico para el 49 Congreso Internacional Eucar?stico, 2008, p. 59.
[12] Papa Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2007 .
[13] Papa Benedicto XVI, Deus caritas est, el No 34.

+ Andr? Gaumond, Arzobispo de Sherbrooke (2007-06-08
Publicado por verdenaranja @ 23:59  | Hablan los obispos
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