Jueves, 21 de junio de 2007
El Arzobispo de Medellín, Mons. Alberto Giraldo Jaramillo afirmó que cuando se ven las situaciones negativas por la que pasa Colombia, las faltas de amor, odios y agresiones, "sentimos la urgencia de invocar al Señor para que Él nos enseñe caminos de misericordia y perdón".


SAGRADO CORAZÓN,
MISERICORDIA Y PERDÓN


Monseñor ALBERTO GIRALDO JARAMILLO
+Arzobispo de Medellín



Este es el mes del Sagrado Corazón. El pasado 15 de junio celebramos la Solemnidad del Sacratísimo Corazón de Jesús. En la Arquidiócesis haremos nuestra gran celebración el último domingo del mes, con la marcha de fe, la Santa Misa en el parque de Bolívar y la Consagración de la Ciudad y el Departamento al Sagrado Corazón.

1.- Signo de la misericordia y el perdón.- En todas nuestras culturas el corazón es el signo de los mejores sentimientos que tenemos como personas. El corazón es el signo del más auténtico amor. Hay una serie de imágenes que recogen la expresión del amor de Dios a cada uno de nosotros. Muy conocida es la figura del pastor que cuida sus ovejas. Muy diciente es el comienzo del capítulo 15 de San Lucas: Jesús se acerca a los más pecadores, cuando se le pide una razón que explica su actitud, responde con unas parábolas que reflejan toda la misericordia del Padre que lo ha enviado; la primera de ellas es la del pastor que va buscando la oveja perdida. Con su corazón, el Señor Jesús está reflejando toda la misericordia, el amor, el perdón, que el Padre celestial derrama sobre la humanidad.

2.- La consagración al Corazón de Jesús.- Cuando cantamos “reine Jesús por siempre, reine su corazón, en nuestra Patria, en nuestro suelo”, estamos expresando el anhelo sincero que tenemos de que la acción salvadora de Cristo Jesús, se haga sentir de manera muy viva en nuestra Patria, haciéndonos recibir todo el alcance de su misericordia, la fuerza de su perdón, la eficacia de su obra reconciliadora. La consagración es una actitud, fruto de nuestra fe en el Señor Jesús, mediante la cual dedicamos toda nuestra vida a “gozar” del amor de Dios y a comunicarlo a cuantos somos de alguna manera, capaces de entregarlo.

3.- La situación colombiana.- Considerando todas las situaciones negativas que nos rodean en nuestra Patria, cuando descubrimos cuánta falta de amor, cuántos odios y agresiones se ven por todas partes en Colombia, sentimos la urgencia de invocar al Señor para que Él nos enseñe caminos de misericordia y perdón. El Papa Juan Pablo II nos invitó a construir, con Cristo Jesús, la “civilización del amor”. Se trata de un estilo de sociedad que tenga como base los principios del Evangelio. Es necesario que esta fiesta del Sagrado Corazón nos muestre caminos de reconciliación, de renovación, de paz.

Empecemos por pedir al Sagrado Corazón el que nos ayude a iniciar la renovación por nuestras propias familias, nuestros sitios de encuentro con los demás. Reavivemos nuestra fe y esperanza en el Corazón de Jesús. “Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío”.


Publicado por verdenaranja @ 8:13  | Hablan los obispos
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