Domingo, 24 de junio de 2007
Art?culopublicado en la revista "Iglesia al D?a" de la Di?cesis de Canarias, Mayo de 2007, N?mero 204.

LAS IM?GENES DE OCOTL?N Y DEL PINO


Julio S?nchez

En el n?mero anterior, hablamos de los relatos de las apariciones de Nuestra Se?ora del Pino (Teror, Gran Canaria) y de Nuestra Se?ora de Ocotl?n (Tlaxcala, M?xico), de sus sorprenden-tes similitudes y de sus diferencias. En este art?culo me referir? a las im?genes, que tambi?n tienen notables aspectos comunes y algu?na importante diversidad.

DISTINTA ICONOGRAF?A

En primer lugar, advertimos una iconograf?a claramente distinta. Mientras que la imagen de Nuestra Se?ora de Ocotl?n representa a la Inmaculada, la de Nuestra Se?ora del Pino es una Maternidad, que lleva en sus brazos a su Hijo Jes?s. Tengamos en cuenta que los franciscanos, evangelizadores de Tlaxcala, fueron los grandes defensores del dogma de la Inmaculada y sus principales divulgadores. En el caso de la Virgen de Teror, el protagonismo se atribuye al obispo sevillano Juan de Fr?as, de finales del siglo XV. A los naturales canarios, por su escasa poblaci?n y necesidad de supervivencia, les resultaba especialmente atrayente y amable una imagen madre.

Las coincidencias las encontramos en la materialidad de las esculturas, hechura, ?poca y estilo.

LA TALLA DE OCOTL?N

"La imagen de Nuestra Se?ora de Ocotl?n, es una magn?fica talla vestida, en madera policromada y estofada, la cual mi-de un metro con 48 cent?metros (que era la estatura media de la mujer ind?gena de esa regi?n). Est? de pie sobre un bello pedestal de plata repujada y se le nota una leve inclinaci?n hacia delante. Lleva el manto terciado, y su vestido delicadamente adornado, le cae en pliegos rectos. Sus manos, de finos dedos, se juntan sobre el pecho como en una oraci?n. Sus facciones son sencillas, tienen labios delgados y nariz recta. Los ojos apropiados, el cuello gr?cil y la cabeza delicada, a la manera griega, con un rizo ca?do por la espalda. Su mirada es expresiva y toda la imagen se ve envuelta en un fulgor dorado igual que una aurora....Es notable en ella el acento g?tico, del que lleg? a M?xico en el siglo XVI. Los peritos en estatuar?a de 1755, declararon que la imagen es de madera de ocote maciza, toda de una pieza. En tiempos pasados sufri? algunos retoques." (?ngel T. Santamar?a: "Nuestra Se?ora de Ocotl?n, Tlaxcala"). El peritaje de esta imagen an?nima se hizo a ra?z de la jura del patronato (4 de abril de 1775), erigido por el obispo de Puebla de los ?ngeles, Domingo Pantale?n ?lvarez de Abreu, na?tural de Santa Cruz de La Palma, arcediano de la catedral de Santa Ana y devoto de la Virgen del Pino. Un dato que vincula a?n m?s las dos advocaciones y pueblos.

LA TALLA DE TEROR

Jos? Miguel Alzola describi? de esta forma la imagen del Pino: "La Madonna de Teror es una hermosa talla, ahuecada en su interior, realizada sobre madera de roble con diversos a?adidos en pino y cedro. Su altura antes de la restauraci?n, era de un metro
con dos mil?metros, pero al serle reintegrada la par-te baja, que estaba totalmente carcomida, recuper? lo que hab?a perdido, alcanzando los 104 cent?metros, sin contar la peana a?adida que mide treinta cent?metros. Su policrom?a ha experimentado cambios notables a trav?s de los a?os...Despu?s de la restauraci?n el manto contin?a siendo azul, con estofas; la t?nica dorada, como las largas trenzas, y blanco el borde de la camisa...La Virgen del Pino, adem?s de estar de pie, tiene un pronunciado desplome o quiebro que obedece a la influencia de los marfilistas...Contemplando la imagen de Teror sacamos la impresi?n de que la Madre, adolescente, ha de hacer un sensible esfuerzo para sostener en brazos a su Hijo... La imagen del Pino est? representada con largos bucles, de tonos claros, que le caen con estudiada simetr?a hasta la altura del codo...De cuanto queda dicho podemos inferir que la Virgen del Pino, es una escultura de finales del siglo XV o primeros a?os del XVI, en la que a?n perviven acentuadas caracter?sticas g?ticas, como el quiebro del cuerpo, la carencia de velo o toca, la ordenaci?n sim?trica del pelo, la rigidez facial, la forma de tratar las telas, la colocaci?n de la mano del Ni?o, etc... Los pa?os barrocos que la cubren, carecen de serenidad; tienen un plegado anguloso, profundo, que quiere semejar tejidos gruesos, con mucho apresto, que desdibujan y ocultan totalmente las formas humanas." La imagen de la Virgen del Pino se atribuye al maestro sevillano Jorge Fern?ndez, cuyas obras son consideradas "de estilo g?tico con atisbos del renacimiento". ("La advocaci?n del Pino en la Pen?nsula y Canarias")

Los elementos comunes son evidentes: tallas policromadas, de caracteres g?ticos, de principios del siglo XVI, vestidas. Pero hay otras coincidencias de tipo devocional y popular. As?, los rostros de estas im?genes marianas, seg?n el punto de donde se les miren, expresan cierta tristeza o gozo. No as? el Ni?o de la Virgen del Pino que permanece siempre sonriente. Finalmente, ambas patronas tienen en sus fiestas bajadas y subidas, la de Ocotl?n en el mes de mayo y la de Teror en septiembre.

(Pr?ximo cap?tulo: "Los santuarios de Tlaxcala y de Teror")
IGLESIA
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Comentarios
Publicado por ocotl
Martes, 04 de diciembre de 2007 | 2:45
hola q tal es un plaser saludarlos quisiera contar con su alluda en mi comunidad tenemos la imagen de nuestra se?ora de ocotlan pero es muy diferente a la de Tlaxcala y aqui no conocemos datos historicos de ella ni de la iglesia espero q me puedan alludar