Lunes, 25 de junio de 2007
Artículo publicado en el Boletín "Misioneros Javerianos", Mayo 2007, número 433.


TRAFICO DE ORGANOS HUMANOS



El comercio de riñones es ya un fenómeno global, presente tanto en los países del Sur como en el Norte del mundo. Con la introducción de la ciclosporina, un fármaco inmuno-depresor utilizado para prevenir el rechazo, el trasplante de riñón se ha transformado en una operación relativamente segura. En muchas partes del mundo la demanda sobrepasa la oferta y los intermediarios están dispuestos a cubrir el déficit. Según Nancy Scheper-Hughes, docente e investigadora de la Universidad de Berkeley, en la actualidad hay muchos abusos relacionados con el trasplante de riñones en todo el mundo y de diferentes maneras: desde recibirlos de los condenados a muerte en China hasta quitarlos de los cadáveres en Argentina.

BRASIL

En Brasil, una ley de 1997 no permite el comercio de órganos y de tejidos humanos. La condena para los transgresores es de tres a ocho años de cárcel y una multa correspondiente a 360 días de salario mínimo. En 1998 Brasil aprobó una ley que permite a cada brasiliano mayor de edad ser donante de órganos en el momento de su muerte, salvo excepciones.

Pero este «consentimiento presunto» fue en un primer momento criticado y después cambiado. Ahora se pide el consentimiento de los parientes. Mucha gente pobre prefiere que en su documento de identidad se escriba: «No soy un donan-te de órganos».

SUDÁFRICA

El decreto sobre los tejidos humanos de 1983 delibera que nadie puede percibir beneficio económico por la venta de cualquier tejido, incluso músculos, huesos, órganos o fluidos corporales. Los violadores serán castigados con una multa máxima de 300 dólares o un año de cárcel como máximo. Pero hay un párrafo de la ley que permite al di-rector del hospital o al médico manipular tejidos y órganos de la persona fallecida si ésta es desconocida, o si los familiares no se han presentado a reclamar el cuerpo, siempre y cuando el órgano esté sano.

ESTADOS UNIDOS

El presidente Bush ha firmado un decreto para la mejora sobre la donación de órganos y su recuperación. Aunque vender o pagar los órganos siga siendo ilegal, la ley autoriza al gobierno federal devolver a los donantes vivos los gastos y ofrecer préstamos para que aumenten las donaciones y se pueda mejorar la conservación y la compatibilidad del organismo.

En 2004 el Estado de Winsconsin ha sido el primer Estado a dar a los donantes vivos una exención fiscal de hasta 10.000 dólares por asistencia sanitaria.

IRÁN

Las ventas de riñones son legales y reglamentadas. El comercio está controlado por dos orga¬nizaciones no gubernamentales: la «Asociación caritativa que ayuda a los enfermos de riñones» (Caskp) y la «Fundación caritativa para unas enfermedades especiales» (Cfsd), las dos aprobadas por el Gobierno.

La primera, relaciona posibles enfermos con los donantes y gestiona los análisis médicos para garantizarse que no haya rechazo. La segunda, paga al donante la suma de unos 1.200 dólares sacados de un fondo gubernamental. Los que los reciben, por su parte, ofrecen a los donantes un trabajo o un plus en dinero por el trasplante. A esta manera de proceder las dos ONG la han llamado «una innovación, un nuevo capítulo en la historia de los trasplantes». Pero unos estudiosos han encontrado recientemente en los “donantes vendedores”, “daños colaterales” de bastante gravedad: depresión, cansancio, palpitaciones e, incluso, tentativas de suicidio.

INDIA

India es considerada el «almacén de los riñones» a causa de su precio mínimo y de una amplia oferta. El Gobierno indio ha intenta-do frenar el fenómeno con un decreto fechado en 1994 (Human Organs Transplant Act - HOTA) declarando ilegal la venta de órganos. Siendo el Estado y no el Gobierno federal el responsable de la sanidad, sólo tres asambleas estatales (Maharashtra, Goa e Himachal Pradesh) han adoptado la ley. Las ONG presentes en este País refieren que el co¬mercio de órganos ha aumentado al transformarse en clandestino.

Según la Voluntary Health Association of India, cada año mas de dos mil personas venden órganos (en 1985 tan sólo 500). Los enfermos pagan de dos a tres mil dólares por un riñón y su trasplante, mientras que al donante se le dan aproximadamente 300 dólares.
La comisión de los Derechos Humanos de la ONU relata en su informe de 1993 que en la India se vendían más riñones que en cualquier otra parte del mundo a compradores de los países ricos. Por cada riñón el intermediario recibe de diez a veintitrés mil dólares.

CHINA

En China es ilegal vender o comprar órganos, pero una ley de 1984 permite que le sean extraídos los órganos a un condenado a muerte si los familiares no se hacen cargo enseguida del cuerpo. Amnesty International refiere que según la prensa china, en 2002 ha habido mil sesenta ejecuciones capitales pero hay «voces» que amplían este total hasta quince mil. Los órganos de los encarcelados son vendidos a doctores «visitadores» procedentes de Hong Kong, Taiwán o Singapur.

En China, así como en Japón, hay un tabú cultural relacionado con los trasplantes y transmitido por las creencias budistas según las cuales el trasplante de un órgano hace imperfecto el cuerpo del donante que se transforma en una persona «degenerada».

PAKISTAN

A este país se le llama «el bazar del riñón». Un donante de riñón gana hasta 2.500 dólares mientras que los que los reciben —unos 2.000 cada año— pagan desde 6.000 hasta 12.000 dólares y, en China, hasta 70.000 dólares. En Pakistán hay unas 20 clínicas de trasplantes y el 10% de los donantes son extranjeros; según Bakhsh Alí, del Instituto de Urología y Trasplantes de Singh, muchos llegan de Medio Oriente y otros de Europa.

El Gobierno ha preparado un esbozo de ley para «reglamentar los transplantes» de riñón al tiempo que anima a que los donantes sean miembros de la misma familia.


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