Martes, 03 de julio de 2007
Gdynia (Agencia Fides) - Desde Gdynia, en Polonia, en donde los miembros del Apostolado del Mar, se reunieron para su XXII Congreso Mundial, organizado por el Pontificio Consejo para la Pastoral para los Emigrantes e Itinerantes, se lanz? un mensaje de solidaridad para la gente del mar.


XXII CONGRESO MUNDIAL DEL APOSTOLADO DEL MAR


MENSAJE AL MUNDO MARITIMO
Testigos de esperanza para un humanismo maritimo inspirado cristianamente


Este 29 de junio de 2007, fiesta de los Santos Apostoles Pedro y Pablo, navegantes del Evangelio, nosotros, miembros del Apostolado del Mar, reunidos en Gdynia (Polonia), a las orillas del Mar BAltico, para nuestro vigesimo segundo Congreso Mundial, organizado por el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes, nos dirigimos a vosotros gente de mar, comunidades costeras, y profesionales del mar con el fin de enviarles este fraternal mensaje.

El tema de nuestro encuentro mundial fue el siguiente: ? En solidaridad con la Gente de Mar, Testigos de Esperanza por medio de la Palabra, la Liturgia y la Diaconia ?.

Seguramente nosotros no desconocemos y denunciamos junto a vosotros la existencia de numerosas situaciones inhumanas, que se perpetuan en el mundo del mar: seres humanos que viven todavia en grandes injusticias, indescrivibles sufrimientos y muertes inhumanas.

Al mismo tiempo sabemos que muchos de vosotros viven los autenticos valores de la solidaridad y de valentia, como tambien que se dan, en sus embarcaciones, coexsistencias amigables entre personalidades, culturas y religiones diferentes.

Tambien sabemos que las nuevas tecnologias los ayudan a comunicarse mejor con sus familias, entre vosotros y con la opinion publica; somos agradecidos hacia las instituciones que las ponen a vuestra disposicion y les permiten su utilizacion; porque el tenerlas y el saber separan aquellos que saben de los que no saben, los pobres de siempre: en efecto, ciertas companias las utilizan para someterles a ritmos de robots, en perjuicio de vuestro equilibrio humano, familiar y espiritual.

Por estas y otras razones, tenemos que ser solidarios con vosotros, en testimonio de esperanza. La Iglesia es consciente de ser esa fragil embarcacion en el cual navega la esperanza, que no es solamente una palabra, una idea, un sueno. Como cristianos nosotros creemos que la esperanza es Alguien, que lleva el nombre y el rostro de Jesus el Salvador, la Esperanza del mundo:
? rostro humano del amor de Dios, El non hace mensajeros de su bienaventuranza;
? Hijo de Dios, El nos encamina hacia su Padre, que nos ensena a amar como nuestro Padre y a adorar como nuestro Unico Dios ;
? compadecido de nuestros dolores y de nuestra pobreza, nos impulsa especialmente hacia los mas deseredados, como sus servidores, testigos de su amor.

Asi El nos impulsa de estar tres formas inspiradas por su Espiritu, a promover un humanismo maritimo vivificado por la Esperanza cristiana. Por Ella, no se trata de tener suceso ni de hacer, sino de ser, de vivir una vida verdaderamente humana, como Dios la quiere para nosotros, que somos creados a su imagen.

? Por la Esperanza El nos pide hablar con esas palabras que son los hechos, como lo recuerdan - siguiendo San Juan - el Papa Benedicto XVI en su enciclica Deus Caritas est. Concretamente esto significa que el Senor nos pide no solamente ser la voz de los sin-voz, por medio de sus organizaciones profesionales, mas bien de ser su Palabra, vivida y repetida por nosotros en el mundo del mar, vuestro y nuestro mundo. Palabra de Dios portadora de su presencia reconfortante y gage des ici-bas del mundo venidero, que nosotros construimos juntos, y que sera tembien un don de Dios, la Jerusalem celestial.
? Por la Esperanza cristiana, Cristo nos pide de volvernos hacia Dios, como vosotros lo haceis a menudo frente a la inmensidad del mar, su violencia y su esplandor. El nos pide adorar al Creador, de respetar su creacion, de convertir nuestros corazones de las falsos dioses, los idolos, de celebrar ese Dios que nos ha hecho por El y ha colocado en nuestro corazon su marca de infinito, ese Dios que nos ha donado en la Eucaristia su presencia real, y en la Liturgia tiempos fuertes de esperanza, de fe y de resurreccion.
? Finalmente, por la Esperanza cristiana el Cristo Sacerdote y Diacono nos solicita a servir a la gente del mar alla donde nos encontramos, detras de la opinion publica, de los diversos responsables y de las comunidades cristianas, a fin de que esas personas y grupos humanos no se queden a las orillas del mar, sino que sean atentas a aquellos que van mar adentro y viven del mar y de su cultura.

De aqui nuestra alegria despues del Congreso de Rio del 2002, de la creacion del Comite Internacional de la Pesca del Apostolado del Mar, e de la aprobacion el 14 de junio de 2007, por parte de la OIT, de la nueva convencion sobre la Pesca, en favor de los pescadores.
En esta ocasion llamamos vuestra atencion sobre dos publicaciones de la Iglesia : El Compendio de la Doctrina Social y el Manual del Apostolado del Mar, que son sumamente utiles para la formacion de todos y el servicio en el mundo del mar.

Para terminar, queremos dar las gracias a todos los agentes pastorales, ministros ordenados, religiosos y religiosas, laicos hombres y mujeres, empleados y voluntarios, que de una u otra manera paricipan a la vitalidad del Apostolado del Mar. En varias oportunidades hemos conocido los buenos resultados de una colaboracion ecumenica loablemente vivida, de un dialogo inter-religioso que nace concretamente sobre el terreno, a bordo y en los hogares de acogida.

A pesar de los obstaculos, las dificultades y los problemas que todos nosotros experimentamos, nos comprometemos, en accion de gracias con Maria, Stella Maris, por nuestro Apostolado del Mar, que se esfuerza, contra vientos y mareas, a promover ese humanismo maritimo, que por la Palabra de Dios, la Liturgia y el Servicio, especialmente a los pobres, hace de nosotros testigos de esperanza en solidaridad con la gente de mar.
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