Mi?rcoles, 04 de julio de 2007
El Arzobispo de La Plata, Mons. H?ctor Aguer en su reflexi?n semanal en el programa "Claves para un Mundo Mejor" (Canal 9), Mons. Aguer abord? las orientaciones pastorales para la carretera publicadas por el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes.

REFLEXION DE MONS. HECTOR AGUER
S?bado 30 de Junio



?Queridos amigos: tal vez ustedes recuerden que hace poco m?s de tres meses, m?s puntualmente el 17 de marzo, habl? aqu? en ?Claves para un Mundo Mejor? sobre el problema del tr?nsito, sobre la moralidad del tr?nsito, a causa de la tremenda cantidad de accidentes que se siguen registrando todos los d?as?.

?En aquella oportunidad quise hacer notar la importancia de tomar conciencia acerca de lo que implica, como riesgo propio y ajeno, conducir un autom?vil. Subrayaba la responsabilidad para consigo mismo, que tiene cada uno, para con el pr?jimo, y para con la sociedad. No es una actividad indiferente, sino que tiene una dimensi?n precisamente moral?.

?Recordaba que existe una norma para el tr?nsito, una norma de car?cter moral, y que es el c?digo, las ordenanzas, las disposiciones que tienen vigencia en un lugar determinado acerca de c?mo debe regularse la circulaci?n. Estas deben ser aceptadas y cumplidas como un deber moral?.

?F?jense como remarco siempre la dimensi?n moral de algo a lo cual estamos ya tan acostumbrados que parece una actividad natural o mec?nica, que ha escapado de ese orden de la vida?.

?Y yo recordaba tambi?n que, en la circulaci?n del tr?nsito, es preciso practicar ciertas virtudes que son propias de ese ?mbito, de esos momentos, de esas circunstancias, virtudes tales como prudencia, respeto, caridad. Se trata, en el fondo, del amor y del amor al pr?jimo?.

?Pues bien, tres meses despu?s de aquella intervenci?n televisiva m?a, encontramos que el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes ha publicado un documento magn?fico con orientaciones para la pastoral de las carreteras?.

?En ese documento se promulga un ?dec?logo de los conductores?; aparece al tope, como corresponde, el precepto b?blico ?no matar?s?, porque se advierte que, en efecto, la situaci?n actual del tr?nsito en las carreteras de todo el mundo y en las grandes urbes produce incesantemente muertes?.

?El documento del Pontificio Consejo recuerda las condiciones f?sicas y psicol?gicas necesarias para sentarse al volante. Sugiere que tratemos todos de hacer algo por convencer a aquellos que manejan un autom?vil de que est?n realmente en condiciones. Esto tiene que ver tambi?n con un principio de autolimitaci?n, de auto regulaci?n?.

?El documento nos recuerda que el coche no es expresi?n de poder o dominio, no debe ser una crispada ostentaci?n de omnipotencia, que hasta puede ser una ocasi?n de pecado. Aqu? se est? indicando con la palabra que corresponde los resultados de olvidar la dimensi?n moral de esta actividad humana?.

?En este dec?logo se habla tambi?n de la cortes?a, la correcci?n, la prudencia y la caridad para tutelar a los mas d?biles, a los cuales se les suele pasar por encima como si nada. Se menciona la responsabilidad sobre los otros, que es algo caracter?stico de la caridad cristiana, pero que antes tiene una base elemental de humanidad. Es el sentido de responsabilidad sobre el cuidado de la propia vida y de la vida ajena?.

?Hay algo notable en este texto de la Santa Sede que quiero destacar, y es que nos sugiere promover el encuentro, y un encuentro de perd?n, entre el victimario y la v?ctima. Ustedes seguramente han notado, porque se refleja en los medios de comunicaci?n, como queda una sensaci?n de injusticia que no ha sido saldada y como se cultiva, muchas veces, un resentimiento tremendo a consecuencia de los accidentes mortales que se producen?.

?Aqu? se plantea c?mo hacer, y esto es un rasgo esencialmente cristiano, para suavizar esos sentimientos y proponer un encuentro de perd?n; para apoyar tambi?n a las familias de los accidentados, a aquellas familias que han perdido alguno de sus miembros en los terribles choques de las rutas?.

?En suma, este Dec?logo para los Conductores constituye una especie de c?digo de humanidad. Parece mentira, pero el salvajismo es tan grande en nuestras metr?polis contempor?neas y en estas rutas en las que se puede ir a alt?simas velocidades que es necesario volver a aquellas actitudes humanas elementales, propias de toda persona humana?.

??Y pensar que algunos periodistas tomaron en broma este documento y hasta lo calificaron de ?curioso?! Como si no fuera propio de los pastores de la Iglesia preocuparse por este asunto que implica un problema moral?

?Ojal? que este Dec?logo sea escuchado, sea atendido, y que estas actitudes que aqu? se promueven puedan ir configurando la personalidad de todos aquellos que tienen algo que ver con el tr?nsito?.

"Claves para un Mundo Mejor - Canal 9"
Publicado por verdenaranja @ 8:12  | Hablan los obispos
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