Jueves, 12 de julio de 2007
Inauguraci?n XXXI Asamblea Ordinaria del CELAM - Saludo del Cardenal Francisco Javier Err?zuriz

La Habana, Julio 10: Agradezco de coraz?n, a nombre de todos los miembros del Consejo Episcopal, las cordiales palabras de bienvenida que acaba de dirigirnos el Presidente de la Conferencia Episcopal de Cuba, Monse?or Juan Garc?a, Arzobispo de Cacahu?, como tambi?n la excelente acogida que nos brinda en esta casa el Sr. Arzobispo de La Habana , Cardenal don Jaime Lucas Ortega y Alamino. Asimismo agradezco sus palabras al Sr. Nuncio Apost?lico de Su Santidad, Mons. Luigi Bonazzi, que ha presidido nuestra Eucarist?a inicial y ha iluminado nuestra labor con su generosa homil?a.

Doy la m?s cordial bienvenida con fraternal estima a Monse?or Octavio Ruiz, Arzobispo de Villavicencio, que ha sido recientemente nombrado Vicepresidente de la Pontificia Comisi?n para Am?rica Latina. Saludo muy cordialmente a todos los Presidentes de las Conferencias Episcopales de Am?rica Latina y de El Caribe y a quienes representan a los Presidentes que estuvieron impedidos de venir, como tambi?n a los delegados de las mismas Conferencias.



Saludo con afecto fraterno a los miembros de la Presidencia del CELAM, a los Presidentes de los Departamentos y de los Centros, y a los responsables de las Secciones que nos acompa?an. Les doy la bienvenida con gratitud a los estimados representantes de los organismos eclesiales de ayuda que est?n con nosotros. Saludo cordialmente a los secretarios ejecutivos y a los dem?s colaboradores que han venido a facilitar nuestro trabajo.

Han transcurrido tan s?lo cinco semanas desde que nos despedimos en Aparecida. Lo sentimos como si hubiese sido reci?n ayer. Nos acompa?an recuerdos muy hermosos, y un proyecto pastoral de gran envergadura, que elaboramos con el ?nimo de colaborar mejor con Dios, Se?or de la Historia y Padre nuestro, con Jesucristo su Hijo, Sumo Sacerdote, Maestro y Pastor, y con el Esp?ritu Santo, que une, enriquece con ministerios y carismas, santifica con sus dones y env?a a la Iglesia misionera, experta en humanidad. Lo elaboramos como disc?pulos de Jesucristo, siguiendo las huellas de Mar?a Sant?sima y de nuestros hermanos los santos.

El pasado 11 de junio la Presidencia de la Conferencia de Aparecida fue recibidos por el Santo Padre. En la audiencia dejamos en sus manos el documento conclusivo. Con alegr?a se refiri? a su peregrinaci?n al santuario de Aparecida y a nuestra V Conferencia General. Nos expres? asimismo que la autorizaci?n que dar?a a la publicaci?n del documento final ser?a un signo de su aprecio a nuestro magisterio episcopal. Deseoso de facilitar el trabajo de esta Asamblea Ordinaria, despu?s de pedir su parecer a los Dicasterios que colaboran con ?l en la Santa Sede , nos ha enviado el texto definitivo del documento conclusivo, cuya publicaci?n ha autorizado. Nos esperan ahora jornadas decisivas para la puesta en marcha de las conclusiones de la V Conferencia General de nuestro Episcopado.
Tomaremos en nuestras manos este instrumento providencial que Dios nos ha regalado para estrechar nuestro afecto colegial y nuestra colaboraci?n pastoral: el Consejo episcopal para Am?rica Latina y de El Caribe, que tiene la misi?n de servir a nuestras Conferencias Episcopales.

Despu?s de recibir el informe que da cuenta de las labores en el cuatrienio que concluye, y de evaluarlo en vista de su aprobaci?n, dotaremos al Consejo episcopal de una nueva Presidencia, y elegiremos a los Obispos que presidir?n los Departamentos y a los que ser?n responsables de las Secciones. Seguramente tendremos presente a los obispos que m?s sobresalieron en nuestra reciente Asamblea en Brasil, y elegiremos a los que mejor garanticen la expansi?n del esp?ritu de Aparecida, e impulsen la implementaci?n de las orientaciones pastorales de la V Conferencia General.

Otra tarea de gran importancia nos espera. Esta vez no aprobaremos un Plan para el cuatrienio previamente elaborado. Reflexionaremos sobre los encargos y las directrices que le confiaremos a la pr?xima Presidencia y a los obispos que escojamos, para que sean ellos los que elaboren los programas con que los cumplir?n, en base a las prioridades que les entreguemos. La responsabilidad por la conducci?n del CELAM estar?, en estos d?as y en cada Asamblea, enteramente en las manos de todos ustedes, especialmente de los representantes de las Conferencias Episcopales.
Un lugar privilegiado en nuestras reflexiones lo ocupar? la Misi?n Continental. Tendremos un intercambio sobre sus caracter?sticas, aprobaremos algunos elementos comunes, y algunas tareas se las confiaremos al CELAM para que la Misi?n sea muy fecunda y abarque a toda Latinoam?rica y El Caribe.

Antes de dar t?rmino a estas palabras iniciales, quisiera agradecerles de coraz?n, a nombre de los miembros de la Presidencia y de todos nuestros colaboradores -obispos, sacerdotes y laicos- la oportunidad que nos dieron de prestar este hermoso servicio de comuni?n, y el encargo de preparar la Conferencia de Aparecida. Es cierto, ?ramos limitados y muy pocos los responsables de tan magno evento, pero con gusto nos consagramos a su realizaci?n, invirtiendo en ella nuestro tiempo, nuestras reflexiones, oraciones, energ?as y esperanzas. Hemos sido muy bendecidos como testigos privilegiados de la bendici?n y la conducci?n de Dios, y del esp?ritu evang?lico que anima a nuestro episcopado. De coraz?n les agradecemos esta maravillosa experiencia.
Concluyo, invit?ndolos a poner toda nuestra confianza y nuestros proyectos en las manos de Dios, y a confiar nuestro trabajo a la Sma. Virgen. Los invito por eso a iniciar nuestra Asamblea, rezando la oraci?n de la Conferencia de Nuestra Se?ora Aparecida.
Publicado por verdenaranja @ 23:11  | Hablan los obispos
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