S?bado, 14 de julio de 2007
Los Obispos de R?o Negro (Di?cesis de Alto Valle del R?o Negro, San Carlos de Bariloche, Viedma) han publicado un Mensaje sobre la dignidad de la vida humana, ante el proyecto de ley que se est? tramitando en la regi?n dos Proyectos de Ley a favor de ?la muerte digna?.


Mensaje de los obispos de R?o Negro sobre la Dignidad de la Vida Humana
(11 de julio de 2007)

Dice Dios: ?Yo doy la vida y la muerte? (Dt 32,39)



Como es de p?blico conocimiento, en la Legislatura rionegrina est?n en tratamiento dos proyectos de ley presentados como a favor de ?la muerte digna?.
Una vez m?s, como Pastores de la Iglesia Cat?lica que peregrina en R?o Negro, con toda la cercan?a, el amor y el respeto que nos merecen los enfermos y sus familias, ofrecemos estas consideraciones, tanto a los fieles cat?licos, como a todos los varones y mujeres de buena voluntad.
Es nuestra intenci?n y misi?n poner luz sobre esta realidad, siendo adem?s conscientes de lo dif?cil y doloroso que implica atravesar la enfermedad terminal, tanto para el que la padece como para los familiares que acompa?an al enfermo. Creemos que ello merece ser tratado desde la verdad cient?fica y la objetividad ?tica dentro de un di?logo verdadero, inclusive con todos los sectores sociales, culturales y religiosos. Por otra parte, rechazamos que nuestra fe en Dios nos quite el criterio y nos deje miope para discernir y declarar lo que opinamos respecto de la dignidad de la persona y los derechos humanos, como parece desprenderse de un pasaje del fundamento de la ley de ?Manifestaci?n de voluntad, previa informaci?n?.
En general, podr?amos decir que estos proyectos se refieren m?s a decidir y producir el adelantamiento de la muerte en pacientes terminales, que a cuidar y acompa?ar sus ?ltimos momentos de vida biol?gica, con total cercan?a y respeto por la vida.

Respecto al proyecto de Ley de ?Manifestaci?n de voluntad previa informaci?n?
La Iglesia, reiteradamente, ha manifestado que se opone a las intervenciones m?dicas ya no adecuadas a la situaci?n real del enfermo, por ser desproporcionadas a los resultados esperados, o bien por ser demasiado gravosas para ?l o su familia (lo que la ciencia llama hoy ?encarnizamiento terap?utico?): ?Ante la inminencia de una muerte inevitable, a pesar de los medios empleados, es l?cito en conciencia tomar la decisi?n de renunciar a unos tratamientos que procurar?an ?nicamente una prolongaci?n precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir sin embargo las curas normales debidas al enfermo en casos similares.? (?Declaraci?n sobre la Eutanasia?, 5-5-1980). Las curas ?normales? de las que habla la Declaraci?n, hace referencia, entre otras, a la hidrataci?n y alimentaci?n. Por eso se debe ser muy cuidadosos en distinguir las curas normales de los m?todos considerados desproporcionados o ya no adecuados al bien del paciente.
Es bueno tener presente que ??la administraci?n de agua y alimento, aunque se lleve a cabo por v?as artificiales, representa siempre un medio natural de conservaci?n de la vida, no un acto m?dico. Por lo tanto, su uso se debe considerar, en principio, ordinario y proporcionado, y como tal moralmente obligatorio, en la medida y hasta que demuestre alcanzar su finalidad propia?? (Juan Pablo II, 20/03/2004). Por lo tanto, dejar de hidratar y alimentar a un paciente es, simplemente, condenarlo a muerte por inanici?n, deshidrataci?n y/o desnutrici?n.
Esta verdad no se ve respetada en estos proyectos de leyes provinciales.

Respecto al proyecto de Ley que propone la creaci?n de un ?Registro de Voluntades Anticipadas.
Este proyecto propone la creaci?n de un ?Registro de Voluntades Anticipadas?, donde quedar? constancia de la ?Declaraci?n de Voluntad Anticipada?. Consideramos que el tema de las ?Voluntades Anticipadas? necesita de un gran debate social y bio?tico; mucha clarificaci?n tanto en el orden jur?dico (?qu? alcance tiene y cu?nta duraci?n tiene? ?cada cu?nto hay que actualizarlo? ?qui?n es la autoridad competente para hacerlo v?lido y eficaz? ?c?mo se podr? tenerlo disponible en el momento oportuno, sin violar la confidencialidad y la privacidad?), como a nivel sanitario, administrativo y de conocimiento de toda la poblaci?n. Se sabe bien de las dificultades pr?cticas que a?n se tienen con el llamado ?Consentimiento Informado?.
Este ?consentimiento informado? ya est? requerido por la Ley provincial 3076 sobre los ?Derechos del Paciente? que en su art?culo 2? Inc. h, dice lo siguiente: ?...previamente a la aplicaci?n de cualquier procedimiento o tratamiento se le informe (al paciente) sobre el mismo, los riesgos m?dicos significativos asociados, probable duraci?n de la discapacidad, etc., para obtener su consentimiento informado o su rechazo, con excepci?n de los casos de urgencia?.

Ante estos proyectos de ley nos preguntamos: ?qu? significa ?Muerte digna? o ?Morir con dignidad?
Afirmamos la preocupaci?n por dar al enfermo, sobre todo al enfermo terminal, una verdadera calidad de vida. Y esto es lo que inspir? el desarrollo de los ?Cuidados Paliativos? (los que est?n destinados a hacer m?s soportables el sufrimiento en la fase final de la enfermedad y, al mismo tiempo, asegurar al paciente un acompa?amiento humano adecuado).
De all? que toda b?squeda de ?muerte digna? debe ser la b?squeda de la supresi?n del dolor, el reencuentro en familia, la relaci?n del enfermo con quienes lo rodean, su apoyo en Dios si es creyente, y todo aquello que hace m?s llevadero los ?ltimos momentos de quien est? por finalizar su vida biol?gica.
Si consideramos a la persona integralmente, descubriremos la parad?jica riqueza de esta etapa donde se expresan el respeto y el amor con gestos de cuidado y atenci?n que van m?s all? de las palabras, se dan oportunidades de reconciliaci?n, se vence una cierta concepci?n vitalista que pone el valor de la persona en referencia a su utilidad y eficiencia.
No s?lo es bueno garantizar, a nivel p?blico y privado, la administraci?n de los Cuidados Paliativos, tal como el proyecto de Ley prev? en su art. 10, sino que requiere un trabajo de capacitaci?n del equipo de salud y de difusi?n, para que todos puedan solicitarlos para s? o para sus familiares.

Ante este panorama reafirmamos:
? El valor fundamental de toda vida humana
? La dignidad que brota de ser imagen y semejanza del Creador, dignidad que nada ni nadie nos puede quitar. Dignidad humana que, por otra parte, ha sido reconocida e incluida en la ?Declaraci?n Universal de Bio?tica y Derechos Humanos de la UNESCO? (19/10/2005).
? La importancia de la administraci?n de los cuidados debidos a toda persona humana como indica el saber y entender de la ciencia m?s moderna y humanista, la asistencia sanitaria b?sica: alimentacion, hidrataci?n, higiene, calefacci?n, prevenci?n de complicaciones por el hecho de estar en cama, monitorizaci?n de los signos cl?nicos, etc.
? El valor de los Cuidados Paliativos, como respuesta cient?fica y humana que se contrapone al ensa?amiento terap?utico y aleja la posibilidad de la eutanasia.

Acciones propuestas
Como pastores preocupados por nuestros hermanos enfermos, proponemos algunas iniciativas y acciones positivas que ayuden a las personas en estado grave o terminal y tambi?n a sus familias y amigos, que deber?an estar incluidas en una ley justa y respetuosa del valor de la vida humana, desde su concepci?n hasta su muerte:
? Sostener a las familias de los pacientes: no dejarlas solas con su carga humana, psicol?gica y econ?mica.
? Crear y sostener redes de animaci?n, con programas espec?ficos.
? Proveer apoyo econ?mico y asistencia a domicilio.
? Disponer de centros de acogida para familias incapaces de afrontar el problema y para ofrecer per?odos de ?pausa? asistencial.
? Propiciar din?micas que ayuden a comprender que el equipo de salud es su aliado y lucha con ellos.

Conclusi?n

Les pedimos a nuestros sacerdotes, religiosos y laicos, una especial atenci?n a la misi?n evangelizadora con los enfermos, llev?ndoles el consuelo y fortalece de la fe y esperanza cristianas, mediante un encuentro humano, sencillo, directo y personal, que la m?s simple de las visitas hace posible. As? cumpliremos la consigna que nos dej? el Se?or Jes?s: ?Estuve enfermo y me visitaron? Cada vez que lo hicieron con el m?s peque?o de mis hermanos, lo hicieron conmigo? (Mt. 25,36.40).
Renovando nuestro compromiso por la vida, desde su concepci?n hasta su fin natural, saludamos a todos con afecto fraterno y les dejamos la bendici?n del Dios ?que ama la vida? (Sab. 11,26).


General Roca, 11 de julio de 2007.

Mons. N?stor H. Navarro, obispo de del Alto Valle del R?o Negro
Mons. Fernando Carlos Maletti, obispo de San Carlos de Bariloche
Mons. Esteban M. Laxague, obispo de Viedma
Mons. Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma
Mons. Jos? Pedro Pozzi, obispo em?rito del Alto Valle del R?o Negro
Los obispos de R?o Negro, Argentina (2007-07-13)
Publicado por verdenaranja @ 2:43  | Hablan los obispos
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