Viernes, 20 de julio de 2007
Carta a mi querido Te?filo del Padre Antonio Mar?a Hern?ndez, publicada en la Revista "Como las Abejas" de la Fundaci?n Santa Rita, Mayo - Junio 2007.

Mi querido amigo Te?filo, he recibido con todo el respeto esta carta, bastante complicada. Ciertamente te afecta no s?lo un problema sino un mont?n. Claro que t?, aparentemente, pareces una persona sin problemas. Siempre te veo sonriente y hasta echando bromas; pero uno no puede ver lo que pasa dentro de cada persona. Ciertamente en tu subconsciente est? ese mont?n de casos horribles que te ha tocado vivir y much?simos m?s que no has dicho y que, a lo mejor, t? ni te acuerdas: pero todo cuanto entra dentro de nuestro subconsciente, queda registrado en lo m?s profundo de nuestro ser.

Influyen todos los acontecimientos vividos en directo, como los casos que me comentas; pero tambi?n influyen las noticias de la tele, las pel?culas, la comunicaci?n de tantos suicidios y maltratos y torturas que nos toca o?r y ver a trav?s de la pantalla desde tu misma casa. Y no digamos cuando vemos estos reportajes o nos cuentan casos fat?dicos, precisamente cuando uno tiene problemas y est? de capa ca?da.

Por supuesto que, influyen emocionalmente las circunstancias de tener pocos amigos. o descubres que no te quieren a ti, sino a tus cosas. ?Cu?ntos suicidios se han cometido por contagio! A veces la gente dice que el que lo anuncia no lo hace, y esto es falso, conozco personalmente muchos casos, que lo han dicho y lo han hecho, aunque hay otros casos. que te sorprenden porque no te cab?an en la cabeza.

T? me dices que, es muy f?cil aconsejar, que hab?a que estar en t? pellejo. Yo tambi?n soy un ser humano normal, mi querido Te?filo, con dudas, con incertidumbres, con problemas de soledad, de sentirme despreciado, calumniado rechazado, fracasado. Yo no soy un "superm?n" sino simplemente un "man", como t? y como todos. Tampoco me sobra fe. He sentido la incomprensi?n y s? que no es nada f?cil. He de afirmarte, mi viejo amigo Te?filo, que todo el mundo tiene problemas, de que nadie lo tiene tan simple, aunque a ti te parezca lo contrario y creas que eres t? el peor que lo est? pasando.

Lejos de m? juzgarte. S?lo quiero que te acuerdes, amigo m?o y te lo digo convencido. que no es la soluci?n el optar por quitarse la vida. Te hablo de fe, porque entiendo que no hay otro camino y te garantizo que Dios no ser?a Dios, si no tuvi?ramos ninguna otra alternativa y nos vi?ramos avocados irremediablemente al fracaso. Aunque no lo entiendas, ponte en las manos de Dios y a la larga te dar?s cuenta de una verdad: que Dios existe, aunque t? ahora mismo est?s vac?o, abatido, sin ganas de querer vivir y con deseos de tirar de una vez la toalla.

?Cu?ntos con problemas, m?s serios y m?s complicados, que los tuyos y los m?os, est?n luchando en la vida y echan para adelante! Me has contado, en breve, algo para m?, impresionante, cuando me relatas lo del hospital. ?Qu? curioso! ?El que est? para que le aconsejen, est? aconsejando y bien! ?T? te das cuenta, amigo Te?filo, del bien que puedes hacer a otras personas, aquejadas de horribles problemas, vali?ndote a?n de tu propia experiencia y de tu ejemplo? ?No te das cuenta, buen Te?filo, de la cantidad de personas que t? puedes salvar? ?Cu?nta felicidad puedes dar! Pensando en los problemas de los dem?s, los tuyos quedan de momento aparcados. Y es clar?simo que la felicidad personal se consigue, haciendo felices a los dem?s.

Has aprendido hoy que, tus sufrimientos pueden ayudarte a ser comprensivo con los dem?s y te dar?s cuenta que, por este mundo, hay mucha gente que sufre y que lo pasa a?n peor que t?. ?No comprendes, mi amigo Te?filo, de que si t? pones punto y final a tu vida, podr?a ocurrir que otros muchos cometan un disparate, por no estar t? all?, ech?ndoles una mano, porque ya no existes?

Ojal? vendieran una receta en la farmacia que quite los problemas. Las drogas, los sedantes, los calmantes, los somn?feros, s?lo aplazan el problema. No lo quitan. Al contrario, se empeora tu situaci?n, porque puede crearse una situaci?n de necesidad y dependencia, de sentirte m?s hundido en el gran teatro de la vida.

Es mejor luchar de frente, con la herida destapada, para que pueda desinfectarse m?s f?cilmente. No es cuesti?n de ocultar el efecto, hemos de ir a la causa, a la raz?n y cuando te digo que Dios existe y te quiere, te lo digo porque es verdad. Lo comprender?s m?s tarde si te f?as de ese Dios un tanto lejano y desconocido, ahora mismo.

Esa era la terrible lucha de todo un sabio de la antig?edad: el famoso San Agust?n: "Que te conozca, Se?or, repet?a miles y miles de veces, en las largas noches. Que te conozca, para m?s amarte. ?Qu? tarde te conoc?, Se?or, que tarde comenc? a amarte! ?Que l?stima el no haberte conocido antes, para comenzar a amarte antes!".

P?dele la fe al Se?or, p?desela insistentemente. No te me canses, ni te me desanimes, hasta que salgas por la otra parte de ese t?nel tan largo y tan penoso y descubrir?s la luz y un paisaje extraordinario. Ten paciencia y ver?s que hablar?s de Dios y de la fe mucho m?s que yo.

Sigue amando, mi buen Te?filo, aunque t? est?s lleno de miedo. ?Cu?nto bien puedes hacer! ?Vale la pena! Cuenta con mi amistad y piensa que en m? hay total transparencia y no pretendo nada que no sea tu felicidad y que seas una persona con talante apacible, sonriente, portador de un mensaje de vida y de esperanza. Luego, desde que salgas de esta horrorosa pesadilla, saldr?s m?s reforzado, m?s optimista y con unas decididas ganas de vivir.

Ya seguiremos conversando otro d?a.
Hasta siempre, buen amigo.

Antonio Mar?a Hern?ndez Hern?ndez
Publicado por verdenaranja @ 13:24  | Cartas a Te?filo
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