Martes, 24 de julio de 2007
VATICANO - El Mensaje del Papa Benedicto XVI para la XXIII Jornada Mundial de la Juventud: ?Sed santos, sed misioneros, porque no se puede separar la santidad de la misi?n... Estad dispuestos a poner en juego vuestra vida para iluminar el mundo con la verdad de Cristo resucitado en todos los rincones de la tierra?

Lorenzago (Agencia Fides) - En preparaci?n a la XXIII Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrar? en Sydney (Australia) del 15 al 20 de julio de 2008 sobre el lema: ?Recibir?is la fuerza del Esp?ritu Santo que descender? sobre vosotros, y ser?is mis testigo? (Hch 1,8), el Santo Padre Benedicto XVI ha enviado su Mensaje a los j?venes del mundo, en el cual recuerda que ?el hilo conductor de la preparaci?n espiritual a la cita de Sydney es el Esp?ritu Santo y la misi?n?.

Articulado en ocho p?rrafos, firmado en Lorenzago el 20 de julio de 2007, el Mensaje recuerda sobre todo el camino de preparaci?n hacia Sydney, llamando a los j?venes a reflexionar durante este a?o ?sobre el Esp?ritu de fuerza y testimonio, que nos da la valent?a de vivir el Evangelio y la audacia de proclamarlo?. Benedicto XVI exhorta a los j?venes con esas palabras: ?No olvid?is nunca que la Iglesia, es m?s, la misma humanidad, la que os rodea y espera en vuestro futuro, espera mucho de vosotros, j?venes, pues llev?is en vosotros el don supremo del Padre, el Esp?ritu de Jes?s?.
De este modo el Papa resumi? los puntos sobresalientes de la ?promesa del Esp?ritu Santo en la Biblia? ?La efusi?n del Esp?ritu Santo sobre la Iglesia naciente es el ?pice de una promesa de Dios mucho m?s antigua, anunciada y preparada en todo el Antiguo Testamento?. Pentecost?s representa el ?punto de partida de la misi?n de la Iglesia?: renov? interiormente a los Ap?stoles y, ?de pescadores atemorizados? se convirtieron en ?heraldos valientes del Evangelio?. ?Nada pod?a detenerlos? As? nace la Iglesia, que desde el d?a de Pentecost?s no ha cesado de irradiar la Buena Noticia ?hasta los extremos confines de la tierra?.

Para comprender la misi?n de la Iglesia, el Santo Padre invita a volver al Cen?culo, en donde los disc?pulos perseveraban en la oraci?n con Mar?a, la ?Madre?, esperando el Esp?ritu Santo prometido. ?En este icono de la Iglesia naciente, debe inspirarse toda comunidad cristiana - aconseja Benedicto XVI-. La fecundidad apost?lica y misionera no es principalmente el resultado de programas y m?todos pastorales sabiamente elaborados y ?eficientes?, sino es el fruto de la incesante oraci?n comunitaria.

La eficacia de la misi?n presupone, adem?s, que las comunidades est?n unidas, es decir, que tengan ?un s?lo coraz?n y una sola alma?, y est?n disponibles para testimoniar el amor y la alegr?a que el Esp?ritu Santo infunde en el coraz?n de los fieles?. En fin, el Papa subraya ?como el Esp?ritu Santo es el don m?s alto de Dios para el hombre, y por esto, el testimonio supremo de su amor para nosotros, un amor que se expresa concretamente como un ?s? a la vida? que Dios quiere para cada criatura. Este ?s? a la vida? tiene su forma completa en Jes?s de Nazaret y en su victoria sobre el mal mediante la redenci?n?. El Evangelio de Jes?s, justamente por la fuerza del Esp?ritu, ?no se reduce a una pura constataci?n, sino que es ?buena noticia para los pobres, liberaci?n para los prisioneros, vista para los ciegos... Es lo que se manifest? con fuerza el d?a de Pentecost?s, convirti?ndose en gracia y tarea para la Iglesia, su misi?n prioritaria?. El Papa exhorta: ?llevemos dentro de nosotros el sello del amor del Padre a Cristo Jes?s que es el Esp?ritu Santo. No lo olvidemos nunca, porque el Esp?ritu del Se?or siempre se acuerda de cada uno y quiere, particularmente a trav?s de vosotros, j?venes, suscitar en el mundo el viento y el fuego de un nuevo Pentecost?s?.

En el p?rrafo dedicado al Esp?ritu Santo como ?Maestro interior?, Benedicto XVI recuerda que tambi?n hoy el Esp?ritu Santo contin?a actuando en la Iglesia ?y sus frutos son abundantes en la medida en la que estamos disponibles a abrirnos a su fuerza renovadora?. Es natural preguntarse ??qui?n es el Esp?ritu Santo? Efectivamente no son pocos los cristianos para los cuales ?l contin?a siendo el ?gran desconocido?. Por esto, prepar?ndonos para la pr?xima Jornada Mundial de la Juventud, he querido invitaros a profundizar en el conocimiento personal del Esp?ritu Santo ... Sin embargo, no basta conocerlo; es necesario acogerlo como gu?a de nuestras almas, como el ?Maestro interior? que nos introduce en el Misterio Trinitario, porque s?lo ?l puede enriquecernos en la fe y permitir que la vivamos con plenitud cada d?a. ?l nos empuja hacia los otros, enciende en nosotros el fuego del amor, nos hace misioneros de la caridad de Dios?.

Nuestra renovaci?n interior y el crecimiento de la vida espiritual se da a trav?s de los Sacramentos, sobre todo aquellos de la iniciaci?n cristiana: el Bautismo, la Confirmaci?n y la Eucarist?a, a trav?s de los cuales ?el Esp?ritu Santo nos hace hijos del Padre, hermanos de Jes?s, miembros de su Iglesia, capaces de dar un verdadero testimonio del Evangelio, viviendo la alegr?a de la fe?. En particular Benedicto XVI exhorta a ?redescubrir el sacramento de la Confirmaci?n, encontrando su valor para nuestro crecimiento espiritual?. Este sacramento ?nos da una fuerza especial para testimoniar y glorificar a Dios con toda nuestra vida; nos hace ?ntimamente conscientes de nuestra pertenencia a la Iglesia. ?Cuerpo de Cristo?, del cual todos somos miembros, solidarios unos con los otros?. De todos modos, para crecer en la vida cristiana, es necesario alimentarse del Cuerpo y de la Sangre de Cristo. ?Fuente y Culmen? de la vida eclesial, la Eucarist?a es un ?Pentecost?s perpetuo?, porque ?cada vez que celebramos la Santa Misa recibimos el Esp?ritu Santo que nos une m?s profundamente a Cristo y en ?l nos transforma... all? donde no llegan nuestras fuerzas, es el Esp?ritu Santo quien nos transforma, nos colma de su fuerza y nos hace testimonios plenos del ardor misionero de Cristo resucitado?.

En el s?ptimo p?rrafo del Mensaje, el Papa se detiene sobre la ?necesidad y urgencia de la misi?n?. Frente a las inquietudes a causa de las vicisitudes del mundo y a las preguntas que los j?venes se hacen respecto a su futuro, Benedicto XVI recuerda que ?s?lo Cristo puede colmar las aspiraciones m?s ?ntimas del coraz?n del hombre... Con la fuerza del Esp?ritu Santo ? infunde en nosotros la caridad divina, nos hace capaces de amar al pr?jimo y disponibles para estar a su servicio... Y quien se deja guiar por el Esp?ritu Santo comprende que estar al servicio del Evangelio no es una opci?n facultativa, porque advierte cu?n urgente es transmitir a los otros esta Buena Noticia?.

Asimismo, Benedicto XVI, en la misma l?nea de sus inmediatos predecesores, insiste que ?anunciar el Evangelio y testimoniar la fe es hoy m?s que nunca necesario. Hay quien piensa que presentar el precioso tesoro de la fe a las personas que no la comparten significa ser intolerantes con ellos, pero no es as?, porque proponer a Cristo no significa imponerlo... tambi?n hoy se necesitan disc?pulos de Jes?s que no ahorren tiempo y energ?as por servir al Evangelio... En particular, os aseguro que el Esp?ritu de Jes?s os invita hoy a vosotros, j?venes, a ser portadores de la Buena Nueva de Jes?s a vuestros coet?neos... Tened todos la valent?a de prometer al Esp?ritu Santo el llevar un joven a Jesucristo, en el modo que considere mejor, sabiendo ?dar razones de la esperanza que est? en ?l, con dulzura?... Pero para alcanzar este objetivo, queridos amigos, sed santos, sed misioneros, porque no se puede separar la santidad de la misi?n. No teng?is miedo de convertiros en misioneros santos como san Francisco Javier, o como santa Teresita del Ni?o Jes?s, que fue misionera a?n sin nunca dejar el Carmelo: ambos son ?Patronos de las Misiones?. Estad preparados a poner en juego vuestra vida para iluminar el mundo con la verdad de Cristo; para responder con amor al odio y al desprecio por la vida; para proclamar la esperanza de Cristo resucitado en todos los ?ngulos de la tierra?.

El Papa Benedicto XVI concluye su Mensaje invitando a los j?venes a participar en gran n?mero en la XXIII Jornada Mundial de la Juventud en Sydney 2008, ?ser? una ocasi?n providencial para experimentar plenamente la potencia del Esp?ritu Santo?, y para dedicar tiempo a la oraci?n y a la formaci?n espiritual en este ?ltimo per?odo de camino de preparaci?n, ?para que en Sydney pod?is renovar las promesas de vuestro Bautismo y Confirmaci?n. Juntos invocaremos al Esp?ritu Santo, pidiendo con mucha fe en Dios el don de una renovada Pentecost?s para la Iglesia y para la humanidad del tercer milenio?. (S.L.) (Agencia Fides 23/7/2007; L?neas: 97 Palabras: 1497)

Links:
Texto completo del Mensaje del Santo Padre, en italiano
http://www.evangelizatio.org/portale/adgentes/pontefici/pontefice.php?id=840
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