Martes, 24 de julio de 2007
POR EL BIEN DE LA FAMILIA SALVADORE?A
Y EL DESARROLLO DEL PAIS
Comunicado de la Conferencia Episcopal de El Salvador



Muy queridos hermanos y hermanas:

1. El 3 de mayo del presente a?o los obispos de El Salvador nos pronunciamos sobre el problema de las minas de metales preciosos. Agradecemos la amable acogida que recibi? nuestro mensaje. En esta ocasi?n deseamos referirnos a otro asunto que es tambi?n de inter?s nacional: el proyecto de construcci?n de represas para producir energ?a el?ctrica.

2. Reconocemos la importancia que tiene para El Salvador contar con las necesarias fuentes de energ?a para seguir avanzando en el camino del progreso. Sin embargo, no podemos ignorar el drama humano que tal iniciativa est? produciendo, es decir, la suerte de las comunidades cuyas tierras ser?an inundadas, las dificultades propias de la reubicaci?n de las familias que se ver?an obligadas a abandonar sus actuales lugares de residencia, el dolor del desarraigo, la incertidumbre de contar con una justa compensaci?n por sus propiedades, la p?rdida de tierras f?rtiles, etc.

3. Nuestra perspectiva es eminentemente pastoral: nos interesa ante todo el bienestar integral de las personas, las cuales tienen derecho a un aut?ntico desarrollo humano; nos interesa asimismo el verdadero progreso del pa?s en una visi?n de futuro. El Santo Padre Benedicto XVI, en su discurso a los delegados de C?ritas Internationalis, afirmaba recientemente: ?Los grandes desaf?os a los que se enfrenta el mundo actual, como la globalizaci?n, los abusos contra los derechos humanos o las estructuras injustas, no pueden ser afrontados y superados a menos que la atenci?n se dirija hacia las necesidades m?s profundas de la persona: la promoci?n de la dignidad humana, de su bienestar y, en ?ltimo t?rmino, la salvaci?n eterna? (08.06.07).

4. Si el proyecto de construir las represas se mantiene, deben evitarse los errores cometidos en el pasado. Esto implica, en primer lugar, garantizar a las personas que resultar?an afectadas, una justa retribuci?n por sus propiedades y una adecuada reubicaci?n de las familias. Pero no basta con que se les proporcione un lugar donde habitar, sino que es deseable ofrecerles tierras para cultivar.

5. Una cuesti?n de fondo que merece profunda reflexi?n es la b?squeda de fuentes alternativas de energ?a, tales como la solar, la e?lica y una explotaci?n m?s amplia de la energ?a geot?rmica, teniendo en cuenta el cuidado de la creaci?n, que es la casa de todos, de acuerdo al proyecto de Dios. ?Queremos favorecer un desarrollo humano y sostenible basado en la justa distribuci?n de las riquezas y la comuni?n de los bienes entre todos los pueblos? (Mensaje de la Conferencia de Aparecida a los pueblos de Am?rica Latina y el Caribe, 4).

6. Por nuestra parte, renovamos el compromiso de seguir acompa?ando pastoralmente al pueblo de Dios, iluminando su camino con la palabra del Evangelio y la doctrina social de la Iglesia.

Les saludamos en nombre del Dios de la Vida y de la Paz.

San Salvador, 18 de julio de 2007.
Los Obispos de El Salvador
Publicado por verdenaranja @ 23:40  | Hablan los obispos
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