Domingo, 29 de julio de 2007
Lecturas Co 5, 1. 6-10
Evanqelio.- Jn 14, 1 ? 6


Los m?s cercanos a N. hab?is vivido intensamente esta despedida. Seguramente que la primera Lectura os ha podido recordar esto: Nuestro cuerpo se va deshaciendo, nuestro interior lleva vida divina. Hab?is vivido de cerca esta realidad. N. ha luchado por seguir viviendo. Y vosotros tambi?n hab?is hecho todo lo posible Sin embargo, como dice San Pablo, nuestro hombre exterior se va deshaciendo.

San Pablo nos habla desde la fe y dice que as? como el edificio exterior se destruye, hay un s?lido edificio construido por Dios. Lo cual quiere decir que la muerte es inevitable. Todos tenemos experiencia de esto. Y siempre nos viene mal. Pero llega un momento en que no est? en nuestras manos, ni en manos de los m?dicos ni en manos de la ciencia que se prolongue.

La muerte es inevitable, pero no seg?n San Pablo insuperable, porque la muerte desde la fe no tiene la ?ltima palabra, pues el destino despu?s de la muerte es vivir la misma vida de Dios. " Si se destruye nuestro tabern?culo terreno, tenemos un s?lido edificio construido por Dios, una casa que no ha sido levantada por mano de hombre y que tiene duraci?n eterna en el Cielo. As? nos lo ha expresado San Pablo en la la lectura.

Escuchando el Evangelio nos hemos encontrado con la misma promesa esta vez hecha por el mismo Jes?s. "Que no tiemble vuestro coraz?n ni se acobarde". Es l?gico que sufr?is, pero desde la fe, que no tiemble vuestro coraz?n". Creed en Dios. En la Casa de mi Padre hay muchas estancias".

Jes?s dice que en el Cielo hay sitio para todo aquel que haya intentado ser fiel en la vida. Que El quiere prepararnos un lugar y as? como hay muchas estancias hay muchos caminos. No hay dos caminos iguales en la vida. No hay dos personas iguales. Cada uno hemos de recorrer nuestro camino.

Hoy celebramos el final del camino de N. Ya ha terminado su caminar por este mundo. Pero desde la fe le vemos en las manos del Dios. En las manos buenas y misericordiosas de Dios. Y creemos que est? en muy buenas manos.

Hemos escuchado fa Palabra de Jes?s que se nos expresaba as?: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mi". Estas palabras nos animan a seguir recorriendo cada uno de nosotros el camino que hemos escogido, la Palabra, el ejemplo de Jes?s, confiando en El y recordando que nadie va al Padre sino por Jes?s. El nos asegura que si intentamos en la vida hacer esto, no vamos a tener ning?n miedo. "Yo os preparar? un sitio y os llevar? conmigo". Son palabras desde la fe muy consoladoras que sin duda pueden dulcificar vuestro dolor.

Esta Eucarist?a la celebramos porque en ella se nos hace presente el misterio de la muerte y de la Resurrecci?n de Jes?s. San Pablo se fijaba en que como el Padre ha resucitado a su Hijo Jes?s, tambi?n nos va a resucitar a los que vivamos con El.

Celebramos la Muerte y Resurrecci?n de Jes?s pero celebramos tambi?n la muerte de nuestro hermano N. y unimos su enfermedad su dolor y su muerte al Sacrificio de Jes?s. Y le pedimos al Se?or que le perdona los fallos que haya podido tener en su vida y que le premie aquello que dec?a El que iba a premiar: Dec?a que un vaso de agua dado, no se quedar?a sin recompensa y un gesto de amor y una se?al de sacrificio, de ayuda lo premiar?a. ?Cu?ntos gestos de estos ha hecho este hermano?
Que el Se?or le premie todo el bien que hizo y que le perdone sus pecados como le pedimos que perdone tambi?n los nuestros.
Publicado por verdenaranja @ 20:30  | Homil?as
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