Domingo, 29 de julio de 2007
ZENIT publica el art?culo escrito por monse?or Eleuterio F. Fortino, subsecretario del Consejo Pontificio para la Promoci?n de la Unidad de los Cristianos, con motivo de la Semana de Oraci?n por la Unidad de los Cristianos 2007 con el t?tulo ?El di?logo teol?gico entre cat?licos y ortodoxos?.



"Estamos decididos a apoyar incesantemente, como en el pasado, el trabajo encomendado a esta Comisi?n (para el di?logo teol?gico) y acompa?amos a sus miembros con nuestras oraciones". Esto lo afirmaron el Papa Benedicto XVI y el Patriarca de Constantinopla Bartolom? I en la Declaraci?n com?n firmada al final de la visita del Santo Padre al Patriarcado ecum?nico (30 de noviembre de 2006: ?L'Osservatore Romano?, edici?n en lengua espa?ola, 8 de diciembre de 2006, p. 6).

Inmediatamente antes hab?an expresado "profunda alegr?a por la reanudaci?n del di?logo teol?gico, despu?s de una interrupci?n de varios a?os" y por el hecho de que la Comisi?n mixta internacional para el di?logo teol?gico entre cat?licos y ortodoxos, en la IX sesi?n plenaria (Belgrado 13-18 de octubre de 2006) "ha podido trabajar nuevamente con esp?ritu de amistad y de cooperaci?n".

As?, el di?logo cat?lico-ortodoxo, a nivel internacional, ha vuelto a reanudarse y, como se afirma en la citada Declaraci?n en El Fanar, "ha emprendido una fase de estudio sobre las consecuencias eclesiol?gicas y can?nicas de la naturaleza sacramental de la Iglesia. Eso permitir? afrontar algunas de las principales cuestiones todav?a controvertidas" (ib.).

Sesi?n plenaria en Belgrado

El encuentro de la Comisi?n mixta para el di?logo teol?gico fue el acontecimiento principal de las relaciones entre cat?licos y ortodoxos del a?o pasado, tanto porque el di?logo, interrumpido despu?s de la sesi?n de Baltimore (a?o 2000), se ha reanudado, como por el esp?ritu positivo con que se han mantenido las conversaciones teol?gicas, a pesar de las dificultades antiguas y nuevas, y por la tem?tica que se comenz? a abordar.

En Belgrado estuvieron presentes todas las Iglesias ortodoxas, excepto el Patriarcado de Bulgaria, por imposibilidad pr?ctica surgida en el ?ltimo momento. La plena participaci?n de los miembros constituy? el primer elemento positivo de la apertura de la nueva fase.

Esta reanudaci?n se prepar? durante largo tiempo, tanto por la parte cat?lica como por la ortodoxa.

Del 11 al 13 de septiembre de 2005, en El Fanar (Estambul), tuvo lugar un encuentro de los representantes ortodoxos en la Comisi?n mixta, por invitaci?n del Patriarca Bartolom? I. El comunicado divulgado al final del encuentro informaba: "Todos los representantes de las Iglesias ortodoxas han concordado en que la necesidad de proseguir el di?logo teol?gico surge del deber de todos de cumplir el mandato del Se?or de promover la unidad".

A continuaci?n, el Comit? mixto de la Comisi?n internacional, recogiendo el nuevo esp?ritu que se estaba creando, fue convocado a Roma (13-15 de diciembre de 2005) para organizar la sesi?n plenaria, sobre todo con el fin de concordar la tem?tica y el planteamiento del estudio que conven?a realizar. El Comit? estableci? que la nueva fase deb?a llevarse a cabo "en continuidad con los documentos ya concordados por la Comisi?n". Adem?s, record? que "el contexto general de su trabajo es la teolog?a de la ?koinon?a?, o comuni?n, y que ese contexto necesita ser reforzado con un estudio ulterior para que se pueda profundizar en el debate".

La Comisi?n est? compuesta por treinta miembros de cada parte y comprende cardenales, metropolitas, obispos, te?logos cl?rigos y laicos, hombres y mujeres. Est? presidida por dos co-presidentes: el cardenal Walter Kasper y el metropolita de P?rgamo S.E. Ioannis Zizioulas, y tiene dos co-secretarios.

Como documento de base para el debate retom? un proyecto preparado en Mosc?, en el a?o 1990, por el Comit? mixto de coordinaci?n. Ese texto se deb?a haber debatido ese mismo a?o en la sesi?n plenaria de Freising (Alemania). El comunicado record? que el texto "no se debati? entonces, ni despu?s, porque algunos acontecimientos que sucedieron en Europa del este obligaron a la Comisi?n a afrontar la cuesti?n del as? llamado "uniatismo" en relaci?n con el di?logo ecum?nico".

Seguidamente, sobre esa problem?tica se concord? un documento com?n titulado "El uniatismo, m?todo de unidad del pasado y la actual b?squeda de la unidad" (Balamand 1993). La continuaci?n de este tema sobre el aspecto espec?fico de las "consecuencias teol?gicas y can?nicas" no llev? a ning?n resultado en la sesi?n de Baltimore (2000). Eso implicaba una situaci?n de estancamiento, que por fin se resolvi? de modo positivo en Belgrado.

El comunicado informaba que "en este encuentro el documento preparado en Mosc? ha sido examinado atentamente con un mismo esp?ritu de genuino compromiso en la b?squeda de la unidad". Ese examen requiri? una atenci?n particular, entre otras razones, a causa de la distancia de tiempo y de los acontecimientos que se produjeron, impidiendo su redacci?n.

El texto estudiado en Belgrado constituye una premisa a la cuesti?n m?s importante del contencioso entre cat?licos y ortodoxos: el papel del Obispo de Roma en la Iglesia de Dios y en la comuni?n entre las Iglesias locales. El tema estudiado se formul? as?: "Consecuencias eclesiol?gicas y can?nicas de la naturaleza sacramental de la Iglesia: conciliaridad y autoridad en la Iglesia". Los dos aspectos ?conciliaridad y autoridad? se consideran entrelazados en tres niveles: local (di?cesis), regional (metr?polis, patriarcado) e Iglesia universal.

En la comuni?n de la Iglesia local ?di?cesis? todos los miembros, en la unidad de la fe y de los sacramentos, est?n al servicio unos de otros. Esta comuni?n exige, seg?n el Evangelio y la Tradici?n, el v?nculo espiritual y can?nico con el obispo, que es el ?protos? (primero) y ?kephale? (cabeza) de la Iglesia local. El obispo es el garante de la unidad en la Iglesia local y v?nculo con las dem?s Iglesias locales. La comuni?n entre las Iglesias se indica en la ordenaci?n misma de los obispos, que, seg?n las disposiciones can?nicas, normalmente es conferida por tres obispos, o al menos por dos.

La Iglesia local no es una isla. Est? abierta a todas las dem?s Iglesias locales y en comuni?n con ellas, ante todo con las cercanas por territorio, cultura, tradiciones y organizaci?n com?n. Est? en la Iglesia universal. M?s a?n, en la Iglesia local est? interiormente presente y operante la Iglesia una, santa, cat?lica y apost?lica.

En un nivel m?s amplio, la tradici?n conoce agrupaciones de Iglesias locales como metropol?as y patriarcados con sus s?nodos; y, en Occidente, con estructuras diversas y particulares, los concilios plenarios regionales y las Conferencias episcopales regionales y nacionales. No s?lo existen estas realidades diferentes entre cat?licos y ortodoxos, sino tambi?n dentro de la misma Iglesia cat?lica, como se puede apreciar en sus dos C?digos: El C?digo de derecho can?nico y el C?digo de c?nones de las Iglesias orientales.

En Belgrado la Comisi?n s?lo logr? realizar un estudio sobre estos primeros dos niveles. En una pr?xima sesi?n se comenzar? a estudiar el tema de la Iglesia universal y sus estructuras de comuni?n. As? se plantear? tambi?n la cuesti?n del ?protos? en la Iglesia. La cuesti?n del primado petrino sigue abierta entre cat?licos y ortodoxos. En la actual fase del di?logo se deber? profundizar esta cuesti?n buscando un acuerdo sobre la base de las sagradas Escrituras y de la Tradici?n, tambi?n a la luz de los desarrollos registrados a lo largo de los siglos.

En concomitancia, durante la sesi?n de Belgrado surgi? una dificultad entre los ortodoxos, suscitada por la delegaci?n rusa, relativa al modo de entender la ?taxis?, el orden tradicional entre las Iglesias ortodoxas, seg?n el cual la sede de Constantinopla goza de un primado de honor. Esa cuesti?n afecta s?lo a la Iglesia ortodoxa y, aunque los cat?licos no puedan intervenir en ella, causa dificultad en el di?logo mismo.

A esta situaci?n aludi? el arzobispo de Atenas y de toda Grecia en una entrevista concedida al concluir su visita a Roma, refiri?ndose a la Comisi?n mixta de di?logo entre la Iglesia cat?lica y la Iglesia ortodoxa en su conjunto: "La Comisi?n (...) act?a con seriedad, paciencia y coherencia en su dif?cil trabajo. Este trabajo se realiza bajo la coordinaci?n de la santa Iglesia primada del Patriarcado ecum?nico de Constantinopla, que nosotros ?como Iglesia de Grecia? sostenemos con gran sentido de responsabilidad ante la historia" (?30 Giorni?, noviembre de 2006, pp. 38-39).

La Comisi?n decidi? tener un nuevo encuentro dentro de este a?o 2007. Ser? la Iglesia cat?lica la que acoger? este encuentro seg?n el m?todo de la alternancia. Se han analizado todas las posibilidades concretas y se ha elegido como sede la hist?rica ciudad de R?vena, rica en tradiciones eclesiales y en espl?ndidos monumentos bizantinos. La sesi?n tendr? lugar del 8 al 15 de octubre.

Relaciones eclesiales

Tambi?n en el ?mbito de las relaciones entre la Iglesia cat?lica y las Iglesias ortodoxas se han producido durante el a?o importantes acontecimientos en varios niveles. Algunos hechos pasan casi desapercibidos, pero son decisivos para el incremento de la comuni?n afectiva, como la carta pascual que el Santo Padre env?a desde hace a?os, de forma regular, a los jefes de las Iglesias ortodoxas; el env?o de los documentos principales de la Iglesia cat?lica; y encuentros del Santo Padre con delegaciones ortodoxas.

Asimismo, hay otros acontecimientos a?n menos notorios, pero que son importantes. Por ejemplo: el Comit? cat?lico para la colaboraci?n cultural del Consejo pontificio para la promoci?n de la unidad de los cristianos garantiza cada a?o m?s de cincuenta becas a j?venes ortodoxos para realizar estudios post-universitarios en facultades teol?gicas cat?licas. La Iglesia de Grecia ofrece treinta becas de verano a estudiantes cat?licos de teolog?a para aprender la lengua griega y para un contacto directo con las estructuras culturales y pastorales de la Iglesia ortodoxa. Tambi?n se realizan encuentros eclesiales, teol?gicos, culturales y pastorales que afianzan la comuni?n entre las Iglesias.

El Consejo pontificio para la promoci?n de la unidad de los cristianos durante el ?ltimo a?o ha tenido muchos contactos con las diversas Iglesias ortodoxas. Se ha mantenido regularmente el intercambio de visitas entre Roma y Constantinopla con ocasi?n de la fiesta de San Pedro y San Pablo en Roma (29 de junio) y de San Andr?s en el Patriarcado ecum?nico (30 de noviembre); una delegaci?n ortodoxa b?lgara vino a Roma para recibir una reliquia de san Jorge; tambi?n vino a Roma una delegaci?n del Patriarcado de Georgia.

El cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo pontificio para la promoci?n de la unidad de los cristianos, realiz? una visita a Georgia (en febrero) y encabez? la delegaci?n cat?lica que particip? en la cumbre de jefes religiosos convocada por el Patriarca Alexis II en Mosc? (en julio). El Consejo pontificio para la cultura organiz? en Viena un encuentro con el Patriarcado de Mosc?. Y no hay que olvidar las crecientes relaciones entre Iglesias locales cat?licas e Iglesias ortodoxas.

El conjunto de estas relaciones y otras formas de contactos contribuyen a consolidar el clima de fraternidad y caridad que afianzan y fortalecen el di?logo teol?gico.

Naturalmente, impresionan m?s los grandes acontecimientos, que tienen de por s? un valor objetivo, como la visita del Santo Padre al Patriarca ecum?nico, Su Santidad Bartolom? I (29-30 de noviembre), la visita al Santo Padre y a la Iglesia de Roma de S.B. Crist?dulos, arzobispo de Atenas y de toda Grecia (13-16 de diciembre).

Se puede decir que ha sido un a?o de acontecimientos significativos para las relaciones entre cat?licos y ortodoxos.

Las dos visitas se concluyeron, respectivamente, con una Declaraci?n com?n. Ambas constatan el camino recorrido y renuevan el compromiso de intensificar las relaciones en el futuro. Metodol?gicamente, la pr?ctica de las declaraciones comunes es el camino real hacia la unidad: es preciso encontrarse, debatir, confrontar, concordar, profesar juntos.

La Declaraci?n firmada por el Papa y el Patriarca Bartolom? I est? abierta al futuro. Se trazan varias l?neas de compromiso para promover la comuni?n plena, como la promoci?n de la paz, la defensa de los derechos de la persona humana creada a imagen de Dios, la salvaguardia de la creaci?n, el testimonio cristiano com?n en la Uni?n europea en formaci?n "valorada positivamente", pero que compromete a cat?licos y ortodoxos "a unir nuestros esfuerzos para preservar las ra?ces, las tradiciones y los valores cristianos, con el fin de garantizar el respeto de la historia".

En particular, los dos signatarios recuerdan el acto eclesial de 1965 que, con dos celebraciones paralelas en Roma y en El Fanar, "releg? al olvido los antiguos anatemas, que durante siglos han influido negativamente en las relaciones entre nuestras Iglesias". Ese acto contiene tambi?n positivamente un compromiso de comuni?n: pasar de la psicolog?a de la divisi?n a la de la comuni?n. El Papa y el Patriarca constatan que "no hemos sacado a?n de este acto todas las consecuencias positivas que se pueden derivar para nuestro camino hacia la unidad plena".

Por tanto, se estimula el di?logo y la Comisi?n mixta, la cual "est? llamada a dar una importante aportaci?n".

Fue significativa tambi?n la primera visita oficial que el arzobispo de Atenas y de toda Grecia, S.B. Crist?dulos realiz? al Santo Padre y a la Iglesia de Roma, cumpliendo as? un deseo que hab?a expresado muchas veces, para devolver la visita que el Papa Juan Pablo II hab?a hecho a Atenas en su peregrinaci?n tras las huellas de san Pablo (a?o 2001).

La visita se desarroll? en un clima afectuoso y cordial. El Arzobispo se encontr? con el Papa en una audiencia privada y visit? los santos lugares de Roma: bas?licas, iglesias hist?ricas y catacumbas. En nombre del Santo Padre se le entreg? una parte de las cadenas que llev? san Pablo en la c?rcel y que se conservan en la bas?lica de San Pablo extramuros. En la ceremonia se cant? una ?Deesis? con plegarias y troparios compuestos para esa ocasi?n por el Arzobispo mismo.

La Pontificia Universidad Lateranense le confiri? un doctorado ?honoris causa? en ciencias jur?dicas. El arzobispo Crist?dulos mantuvo conversaciones con el Consejo pontificio para la promoci?n de la unidad de los cristianos. La visita es signo del cambio positivo que el Arzobispo ha logrado imprimir a las relaciones entre la Iglesia ortodoxa de Grecia y la Iglesia cat?lica.

La visita se concluy? con una Declaraci?n com?n con el Papa Benedicto XVI, en la que se renueva el compromiso de proseguir el di?logo y la colaboraci?n cultural y pastoral.
En particular, los dos signatarios declararon: "Afirmamos un?nimemente la necesidad de perseverar en el camino de un di?logo teol?gico constructivo. En efecto, a pesar de las dificultades que se han constatado, este es uno de los caminos fundamentales de que disponemos para restablecer la unidad tan anhelada del cuerpo eclesial en torno al altar del Se?or, as? como para reforzar la credibilidad del mensaje cristiano en una ?poca de cambios en las sociedades en que vivimos, pero tambi?n de grandes b?squedas espirituales por parte de un gran n?mero de nuestros contempor?neos, que tambi?n est?n preocupados ante la creciente globalizaci?n, que a veces amenaza al hombre incluso en su existencia y en su relaci?n con Dios y con el mundo" (n. 4: ?L'Osservatore Romano?, edici?n en lengua espa?ola, 22 de diciembre de 2006, p. 7).

Observaci?n conclusiva

El di?logo teol?gico es el instrumento indispensable para debatir las cuestiones controvertidas entre las Iglesias a fin de encontrar un acuerdo de fe. Sin embargo, el di?logo no se realiza ?in vitro?. Est? naturalmente insertado y sostenido ?o dificultado? por el conjunto de las relaciones entre las Iglesias. Estas est?n experimentando recientemente, de forma positiva, momentos m?s intensos de contacto y de compromiso, superando las tensiones y las incertidumbres de la d?cada de 1990 y del inicio del siglo XXI.

Por otra parte, la fase actual de di?logo, como ha destacado el Comit? mixto de coordinaci?n, se inserta en el contexto de los resultados alcanzados y expresados en los primeros cuatro documentos comunes publicados por la Comisi?n mixta del di?logo cat?lico-ortodoxo y enmarcados en la perspectiva de la teolog?a de la ?koinon?a?, es decir, de la comuni?n eclesial en la unidad de fe, de vida sacramental y de ministerio.


Mons. Eleuterio F. FORTINO
Subsecretario del Consejo pontificio para la promoci?n de la unidad de los cristianos
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