Lunes, 13 de agosto de 2007
Art?culo publicado en http://www.eretenerife.org/html/main.htm
en el cap?tulo sobre la familia.



"Los medios de comunicaci?n cada d?a
son acogidos como hu?spedes habituales
en muchos hogares y familias".


Juan Pablo II
Mensaje para la XXXVIII Jornada Mundial
de las Comunicaciones Sociales


1.- PR?LOGO: LA TELEVISI?N SE APAGA
2.- LA TELEVISI?N EN FAMILIA
3.- GU?A PARA VER LA TELEVISI?N EN FAMILIA
4.- CONCLUSI?N
5.- EP?LOGO: LA TELEVISI?N SE ENCIENDE
6.- BIBLIOGRAF?A



1.- PR?LOGO: LA TELEVISI?N SE APAGA

Las palabras que preceden a esta gu?a s?lo le llevar?n unos minutos de lectura. Antes de continuar, le sugiero que no siga leyendo y realice el siguiente ejercicio: deje de ver la televisi?n los pr?ximos siete d?as a partir de este momento y lea despu?s esta gu?a.

Si usted y su familia no ven la televisi?n no pierda el tiempo con esto consejos porque no son para usted y los suyos. Si, por el contrario, la televisi?n se encuentra habitando en su casa, en un lugar preferente, esta gu?a puede serle de utilidad.

?Ha sido usted capaz de realizar el ejercicio propuesto? ?Ha sido usted capaz de abandonar sus h?bitos televisivos durante una semana, quiz? seis d?as, tan s?lo cuatro, ? dos? ?No ha podido prescindir de la televisi?n un solo d?a? ?Lo ha logrado alg?n miembro de su familia? ?Ha retado a sus amigos y conocidos?

Piense detenidamente en sus respuestas. Tanto si ha llevado a cabo el experimento como si opt? por dejar que la televisi?n siguiera encendida, los datos y propuestas que, a continuaci?n, le ofrezco pueden ayudarle a ver el riesgo que la televisi?n encierra para su familia pero tambi?n, y lo m?s importante, la gran riqueza que este medio de comunicaci?n lleva consigo.

2.- LA TELEVISI?N EN FAMILIA

Comencemos definiendo la televisi?n para despu?s insertar ?sta en la instituci?n familiar. Con esta palabra compuesta de ?tele? y visi?n? nos referimos a la transmisi?n de la imagen a distancia vali?ndonos de las ondas hertzianas y empleando para esto un aparato receptor al que llamamos televisor. Cuando este aparato se instala con un grupo de personas emparentadas entre s? que viven juntas entonces es cuando comienza nuestra historia de desagradables experiencias y ricos encuentros.

Le dar? algunos datos obtenidos a partir de muchas historias de la televisi?n en familia. Si usted no pudo realizar el ejercicio no se preocupe pero tenga en cuenta las siguientes cifras. Usted es uno de los espa?oles que, como media, durante en el a?o 2003, ha estado 212 minutos diarios frente al televisor, es decir, ha dedicado 53 d?as del a?o a ver im?genes a distancia a trav?s de las ondas hertzianas. Entienda esta ?ltima afirmaci?n con cierta iron?a. Sus hijos o discentes habr?n pasado, seg?n el estudio de la empresa Sofres, 218 minutos diarios. No se extra?e de estas cifras porque para el 92% de los ni?os espa?oles ver la televisi?n es su actividad preferida al llegar del colegio antes que jugar (86,3%) merendar (85,2%) y hacer las tareas escolares (79,2%)

En el 2003, seg?n datos de Corporaci?n Multimedia, casi 700.000 ni?os vieron la televisi?n diariamente en el prime time, es decir tras el informativo nocturno, convirtiendo a esta franja horaria en la de mayor audiencia infantil aunque resulte sorprendente. Otro dato que podemos calificar de preocupante es que m?s de 150.000 ni?os ven la televisi?n a partir de las doce de la noche, en el llamado late night.

?Qu? ven nuestros ni?os? Seg?n Sofres, en el a?o 2002, los ni?os de 7 a 12 a?os se decantaron por el Festival de Eurovisi?n. Un 90,8% vio el Festival, ante la pantalla se congregaron 950.203 ni?os. Las pel?culas favoritas las emiti? Antena 3: Solo en casa 3 y Manolito Gafotas con cerca de medio mill?n de espectadores. Entre las series espa?olas el 66,8% de cuota infantil prefiere Ana y los siete y el 52,55% (432.916 espectadores) vio la serie Cu?ntame como pas?. Los dibujos de Los Simpson son seguidos por el 58,06 %.

Los ?ltimos datos reflejan lo que ven los espectadores hasta los 12 a?os. A partir de esta edad y hasta los 24 a?os, sin embargo, se observa un cambio de tendencia. En esta franja ha descendido el consumo de televisi?n. Los j?venes est?n delante de la pantalla de televisi?n 142 minutos diarios. Completan su tiempo de ocio con otras pantallas: la de los videojuegos y la del ordenador conectada a Internet.

La tendencia a la baja en el consumo de televisi?n por parte de los j?venes no es el ?nico cambio que tenemos que tener en cuenta en la actualidad. Tambi?n est?n transform?ndose los h?bitos de visionado. Cada vez vemos menos la televisi?n en familia. El anuario de la televisi?n, publicado por el Gabinete de la Comunicaci?n Audiovisual (GECA) dirigido por Jos? Ram?n P?rez Ornia, destaca que la televisi?n pierde paulatinamente su componente familiar y se est? convirtiendo en una oferta de consumo individual. Y volvemos a encontrarnos con el grupo de los j?venes porque esta tendencia aparece m?s acusada en ?l, precisamente el segmento de audiencia menos fiel a una cadena determinada y m?s propenso a zapear. La televisi?n est? dejando de ser un medio familiar por la conjunci?n de distintos factores: m?s televisores en cada hogar ?casi el 50% de los ni?os de ESO disponen de una televisi?n en su habitaci?n-crecimiento de hogares unipersonales y la aparici?n de nuevos medios como Internet.

Dado el tiempo dedicado a los medios de comunicaci?n, ?stos pueden ser un riesgo y una riqueza como subraya el lema Los medios de comunicaci?n en la familia: una riqueza y un riesgo, propuesto para la XXXVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, correspondiente a 2004. Riqueza y riesgo audiovisuales que compiten con instituciones socializadoras como la familia y la escuela. En enero de 2004 el Consejo Audiovisual de Catalu?a presentaba el libro blanco sobre La educaci?n en el entorno audiovisual. En este trabajo se se?alaba que un ni?o espa?ol est? de media m?s horas delante del televisor que en el colegio. Los menores dedican 990 horas anuales a ver programas de televisi?n frente a las 960 que pasan en la escuela. Adem?s este libro blanco subraya que el momento del d?a en que m?s ni?os est?n frente a la pantalla es entre las 21 y las 24 horas, fuera del horario protegido. En total un ni?o est? una media de 30 horas semanales dirigiendo su vista a distintos tipos de pantallas: televisi?n, ordenador, videojuegos.

Los datos presentados dibujan un panorama que exige la responsabilidad de padres y educadores ante la televisi?n en familia.

Los dos agentes socializadores m?s importantes a lo largo de la historia han sido la familia en primer lugar y la escuela en segundo lugar. Por socializaci?n entendemos un proceso por el que el individuo se hace miembro funcional de una comunidad, asimilando la cultura que le es propia. La socializaci?n se caracteriza por la continuidad, la comunicaci?n e imitaci?n de valores, normas y actitudes que definen al grupo y la obtenci?n de premios o castigo otorgados por el grupo social al que pertenece. A estos agentes se han a?adido, en las ?ltimas d?cadas, los medios de comunicaci?n social y, especialmente, la televisi?n. En estos momentos el protagonismo en el proceso de socializaci?n est? repartido y hay un asedio a quienes han ejercido la socializaci?n en otros tiempos. Siguiendo la explicaci?n de P?rez Tornero, podr?amos resumir la situaci?n en la que nos encontramos en la actual Sociedad de la Informaci?n y del Conocimiento en los siguientes puntos:

? Familia y escuela ya no son las depositarias privilegiadas del saber, o la menos del saber socialmente relevante.

? Familia y escuela no son el ?nico ?mbito de transmisi?n de la educaci?n.

? Familia y escuela no est?n ense?ando la nueva alfabetizaci?n en la Sociedad de la Informaci?n.

? Padres y profesores, por este contexto, est?n dejando de ser considerados los ?nicos que pose?an las habilidades y sabidur?as para difundir al resto de los miembros del grupo.

? La escuela ya no dispone de los ?nicos instrumentos para la producci?n y sistematizaci?n del saber.

? Familia y escuela comparten con los medios de comunicaci?n el ser fuente de la racionalidad que explica el orden social.

? Familia y escuela est?n siendo acosadas y est?n perdiendo el poder que les hab?a conferido el sistema social tradicional.

Si estamos de acuerdo con la situaci?n descrita, la escuela y la familia tienen que acoger a los medios, convivir, coexistir y coevolucionar con ellos para, evitando sus riesgos, convertir ?stos en una riqueza para la socializaci?n de sus miembros. Adem?s la familia tiene que ser consciente de la gran ventaja que tiene frente a los medios de comunicaci?n social. Esta ofrece una socializaci?n personalizada, conforme a las caracter?sticas de cada uno de sus miembros y ?nicas para ellos. Por el contrario en la socializaci?n medi?tica se uniforman h?bitos y conductas desde la no personalizaci?n.

Tenemos que recordar, como subraya Juan Pablo II en el mencionado mensaje, que ?los padres, como primeros y principales educadores de sus hijos, son tambi?n los primeros en explicarles c?mo usar los medios de comunicaci?n. Est?n llamados a formar a sus hijos ?en el uso moderado, cr?tico, vigilante y prudente de tales medios? en el hogar (Familiaris consortio, 76)? (n.5).

A partir de la premisa de que la familia es crucial para entender las interacciones que los telespectadores, como audiencia activa y contextualizada, establecen con la televisi?n, podemos distinguir tres tipos de mediaci?n familiar hacia la influencia de la televisi?n:

a) Mediaci?n restrictiva. Los padres establecen normas y controlan la televisi?n en t?rminos de tiempo y programas.

b) Mediaci?n evaluativa. Los padres discuten y critican los programas con los ni?os.

c) Mediaci?n desfocalizada. Los padres realizan una evaluaci?n muy generalizada, se comparte el visionado de la televisi?n pero sin realizar ning?n comentario de los programas que se est?n viendo.

Se?ala Jos? Ignacio Aguaded (www.grupocomunicar.com), en su obra Convivir con la televisi?n. Familia, educaci?n y recepci?n televisiva, que analizar los procesos de mediaci?n de la televisi?n por la familia es estudiar c?mo los aprendizajes que se pueden obtener a trav?s de este medio son influidos por la familia hasta tal punto que la comunicaci?n familiar es un recurso b?sico para reforzar o evitar aprendizajes.

Hoy nadie duda que los medios de comunicaci?n social desempe?an un papel relevante en el proceso de socializaci?n de ni?os y j?venes. La socializaci?n que ejercen los medios podemos decir, sin embargo, que es ?en comparaci?n con la familia y la escuela- no intencional de forma manifiesta y asistem?tica. Podr?amos decir que aparentemente ense?a sin darse cuenta y no ejerce control sobre lo que est? ense?ando. Los espectadores aprenden desde la observaci?n y los modelos y conducta que exhibe son imitados. La controversia surge respecto a qu? y cu?nto se aprende sobre creencias, valores y actitudes con la televisi?n. Este medio en concreto interviene en el proceso de socializaci?n de tres formas diferentes e interrelacionadas seg?n nos indica la profesora M? del Carmen Garc?a Galera. Por un lado el medio televisivo presenta conductas que pueden imitarse, proporciona im?genes que pueden provocar ciertas acciones y es el medio por el que, a muy temprana edad, los sujetos se familiarizan con los valores de la sociedad de ocio y consumo.

Llegados a este punto podemos diferenciar los dos tipos de aprendizajes relacionados con la exposici?n a la televisi?n en el contexto de la familia. El primero de ellos hace referencia a la adquisici?n del conocimiento social a trav?s de los medios de comunicaci?n. El segundo aprendizaje se refiere al uso de la televisi?n. Para este ?ltimo aprendizaje le propongo la gu?a de las p?ginas siguientes.

3.- GU?A PARA VER LA TELEVISI?N EN FAMILIA

El Papa Juan Pablo II ha se?alado en el documento ya mencionado que ?una reflexi?n atenta sobre la dimensi?n ?tica de las comunicaciones debe desembocar en iniciativas pr?cticas orientadas a eliminar los peligros para el bienestar de la familia planteados por los medios de comunicaci?n social, y asegurar que esos poderosos medios de comunicaci?n sigan siendo aut?nticas fuentes de enriquecimiento?(n 4). Atendiendo su consejo sobre esas iniciativas pr?cticas le propongo una gu?a para ver la televisi?n en familia.

Para la elaboraci?n de esta gu?a he tenido en cuenta las famosas ?5 W? o preguntas que todo periodista tiene que responder para escribir un buen lead informativo. Por lo tanto las siguientes propuestas se agrupan en qui?n tiene que ver la televisi?n y/o ejercer de participante activo en el visionado de los programas, qu? contenidos debemos considerar o filtrar, cu?ndo conviene encender el aparato de televisi?n, d?nde tenemos que ver los programas de televisi?n y por qu? compartimos nuestro tiempo con los medios de comunicaci?n, en concreto con la televisi?n.

1.- Qui?n

1.1.- Los padres tiene que preocuparse de los programas de televisi?n que se ven en su hogar. Echarle la culpa al aparato de televisi?n es la respuesta m?s f?cil y c?moda.

1.2.- Los padres deben acompa?ar a los ni?os en el visionado de los programas de televisi?n. Esto facilitar? a los progenitores el conocimiento de los efectos que determinados programas tienen en sus hijos.

1.3.- Los padres han de informarse del contenido de los programas audiovisuales con anterioridad al visionado de ?stos.

1.4.- La familia debe estructurar su tiempo de ocio con diferentes actividades alternativas a la televisi?n, videojuegos, ordenador, etc.

1.5.- Los padres han de ser cr?ticos con aquellos programas infantiles que no respeten los valores y derechos de los ni?os.

1.6.- Las familias tienen que organizarse y/o formar parte de las asociaciones de telespectadores para defender su derecho a un medio de comunicaci?n digno, defensor de los derechos humanos y valores constructores de una sociedad responsable y siempre de la vida humana.

1.7.- Los padres tienen que resaltar y apoyar aquellos programas que, con dignidad y profesionalidad, favorecen lo mejor del ser humano desde una ?tica y una responsabilidad que tiene como objetivo atender y responder a las aut?nticas necesidades de la sociedad.

2.- Qu?

2.1.- Los padres tienen que ense?ar a ver programas de televisi?n y nunca a ver televisi?n. Este es el primer paso para iniciar a los m?s peque?os en la selecci?n de contenidos.

2.2.- La familia ha de orientar a los ni?os hacia la conducta ejemplar de personajes reales mejor que h?roes inexistentes o imaginarios. De estos ?ltimos habr? que extraer lo mejor y contrastarlo con ejemplos de la vida cotidiana.

2.3.- Los progenitores tienen que presentar a los m?s j?venes aquellos programas que muestren contenidos relacionados con el ocio, la cultura, la naturaleza, etc., evitando aquellos insustanciales o superficiales.

2.4.- Los padres han de saber que, en muchas ocasiones, los llamados programas infantiles y/o dibujos animados no son tan infantiles.

2.5.- Los m?s j?venes no pueden ver bajo su capricho, aunque sea acompa?ados, cualquier espacio de la parrilla de televisi?n.

2.6.- Los padres tiene que trasmitir en primer lugar los valores morales en la familia y, posteriormente, ?sta contrastar y comprobar estos valores en los contenidos medi?ticos.

2.7.- La familia debe compartir con sus miembros la cultura de la imagen, pero ?sta debe ampliarse a otros ?mbitos: cine, fotograf?a, exposiciones, etc.

2.8.- Los padres tienen que considerar tambi?n los anuncios publicitarios como un contenido muy importante de la televisi?n y que ejerce una poderosa influencia hipn?tica en los ni?os m?s peque?os. Sirva como ejemplo la relaci?n Navidad y consumo de juguetes donde los spots publicitarios son protagonista del mundo infantil.

2.9.- La familia tiene que dedicar su tiempo a programas de televisi?n de calidad y evitar aquellos espacios que s?lo sirven para perder ?ste. La televisi?n es un medio de entretenimiento pero no tiene que ser ?ste de p?sima calidad.

2.10.- Los padres han de tratar de equilibrar los contenidos que seleccionen para ver en compa??a de los ni?os y j?venes.

3.- C?mo

3.1.- La televisi?n tiene encenderse cu?ndo se desea ver alg?n programa en concreto. No debemos tener ?sta en funcionamiento continuo y como fondo permanente de nuestras casas.

3.2.- La mejor forma de ver la televisi?n es alejar el mando a distancia. El ?zapping? continuo construye un discurso incoherente y discontinuo que constata nuestra falta de criterio

3.3.- La televisi?n es un medio y, por tanto, no podemos convertir ?sta en una ni?era que distraiga a los hijos porque negamos la esencia del aparato de televisi?n o la funci?n que tiene que ejercer la familia en el hogar.

3.4.- La televisi?n puede convertirse en proveedor de contenidos para constituir una videoteca familiar con los mejores programas.

3.5.- La televisi?n tiene que apagarse cuando el programa seleccionado ha finalizado. No hay que esperar a lo pr?ximo que pueda interesarnos.

3.6.- La televisi?n no hay que utilizarla como un valor en s? mismo que sirve para premiar o castigar las acciones de los ni?os. Estas pr?cticas convierten a la televisi?n en protagonista del proceso educativo.

4.- D?nde

4.1.- La familia tiene que disponer de un espacio com?n donde compartir el visionado, los comentarios, las cr?ticas y valores que lleven a cabo los distintos miembros de la casa.

4.2.- Los padres tienen que evitar que los ni?os dispongan de su propio aparato de televisi?n en su habitaci?n. Esto facilita que los m?s peque?os vean cualquier programa sin compa??a y conviertan su espacio de trabajo escolar y descanso en recinto abierto a todo tipo de est?mulos.

5.- Cu?ndo

5.1.- La familia tiene que establecer unos horarios para ver programas de televisi?n que no repercuten en la vida personal ni familiar.

5.2.- Los padres han de limitar el tiempo de visionado de espacios de televisi?n. Este nunca debe exceder de dos horas y es recomendable no m?s de una hora diaria.

5.3.- Los progenitores deben planificar tambi?n sus propios tiempos para no desatender las obligaciones familiares.

5.4.- La familia tiene que convertir sus reuniones, por ejemplo durante las comidas, en momentos exclusivos de di?logo entre sus miembros y siempre sin contar con la presencia encendida de la televisi?n.

5.5.- Los padres han de comprender que mirar la televisi?n es m?s un h?bito que un gusto y como tal h?bito pude cambiarse por otro en el ?mbito familiar.

5.6.- La familia puede ponerse delante de la televisi?n cuando las tareas principales de la jornada han llegado a su fin.

5.7.- Los padres no tienen que permitir que los ni?os hagan sus tareas escolares con la televisi?n encendida.

6.- Por qu?

6.1.- La familia tiene que considerar la riqueza de contenidos que ofrecen los medios de comunicaci?n. Nos permite conocer otros pa?ses, otras culturas, nos informa, nos muestra las haza?as deportivas, nos descubre las maravillas de la naturaleza, las manifestaciones art?sticas, etc.

6.2.- Los padres no pueden ocultar o prohibir un medio presente en nuestras vidas por los posibles peligros o riesgos que encierra.

6.3.- En la Sociedad de la Informaci?n y el Conocimiento, la familia tiene que ense?ar a cada uno de sus miembros un nuevo lenguaje para que contraste los valores transmitidos en la familia con los que muestran los medios.

6.4.- La familia ha de entender que como medios de comunicaci?n estos no son ni buenos ni malos, el calificativo que adquieran estar? en funci?n del uso que cada uno de nosotros hagamos de ellos.

4.- CONCLUSI?N

Los medios de comunicaci?n social est?n en nuestras vidas. Es responsabilidad nuestra que lo que ellos nos ofrecen diariamente se convierta en un riesgo o en una inmensa riqueza. El peor de los contenidos mostrado por estos medios puede ser una buena experiencia si la familia lo comparte y extrae el mensaje correcto desde sus creencias y valores. El mejor de los contenidos, sin embargo, puede perder su gran valor si en el ?mbito familiar no se dedica un tiempo a pensar, evaluar, hacer preguntas y a resaltar todo lo bueno que se puede compartir del medio de comunicaci?n. Riesgo, riqueza y responsabilidad de la familia porque los medios de comunicaci?n ya se han quedado a vivir en nuestra casa.

5.- EP?LOGO: LA TELEVISI?N SE ENCIENDE

Si usted ha llegado hasta aqu? es el momento de volver al pr?logo, releer ?ste y comprobar si se torna distinto. Si es as?, una nueva historia se habr? iniciado entre la televisi?n y su familia y s?lo de ustedes depende ponerle cada d?a el mejor de los finales.

6.- BIBLIOGRAF?A

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FERR?S, J., Televisi?n y educaci?n, Barcelona, Paid?s, 1994.
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GARC?A GALERA, M.C., Televisi?n, violencia e infancia. El impacto de los medios, Barcelona, Gedisa, 2000.

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PINTO LOBO, M.R., Los medios de comunicaci?n en nuestras vidas. Responsabilidad, televisi?n y familia (Pr?xima publicaci?n) (Conferencia para la Asamblea de Delegados Diocesanos de Medios de Comunicaci?n Social sobre Los medios de comunicaci?n en la familia: una riqueza y un riesgo, febrero de 2004. Belet?n MCS del Secretariado de la Comisi?n Episcopal de Medios de Comunicaci?n Social. N?m. 209. Madrid 2004.

VILCHES, L., La televisi?n. Los efectos del bien y del mal. Barcelona, Paid?s, 1993.

Dra. M? Rosa Pinto Lobo
Catedr?tica de Teor?a de la Comunicaci?n
Universidad Pontificia de Salamanca

Publicado por verdenaranja @ 9:18  | Art?culos de inter?s
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