Lunes, 20 de agosto de 2007
ZENIT publica la intervenci?n que pronunci? Benedicto XVI el domingo, 19 de Agosto de 2007, al rezar la oraci?n mariana del ?ngelus junto a varios miles de peregrinos congregados en el patio de la residencia pontificia de Castel Gandolfo.

Queridos hermanos y hermanas:

Hay una expresi?n de Jes?s en el Evangelio de este domingo que cada vez llama nuestra atenci?n y exige ser comprendida adecuadamente. Mientras se dirige hacia Jerusal?n, donde le espera la muerte en la cruz, Cristo conf?a a sus disc?pulos: ??Cre?is que estoy aqu? para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino divisi?n. Porque desde ahora habr? cinco en una casa y estar?n divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estar?n divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra? (Lucas 12, 51-53).

Quien conoce, aunque sea s?lo un poco, el Evangelio de Cristo sabe que es un mensaje de paz por excelencia; Jes?s mismo, como escribe san Pablo, ?es nuestra paz? (Efesios 2, 14), muerto y resucitado para abatir el muro de la enemistad e inaugurar el Reino de Dios que es amor, alegr?a y paz. ?C?mo se explican entonces sus palabras? ?A qu? se refiere el Se?or cuando dice que ha venido para traer --seg?n la redacci?n de san Lucas-- la ?divisi?n?, o seg?n la de san Mateo, la ?espada?? (Mateo 10, 34)

Esta expresi?n de Cristo significa que la paz que ?l vino a traer no es sin?nimo de simple ausencia de conflictos. Por el contrario, la paz de Jes?s es fruto de una constante lucha contra el mal. El enfrentamiento que Jes?s est? decidido a afrontar no es contra hombres o poderes humanos, sino contra el enemigo de Dios y del hombre, Satan?s.

Quien quiere resistir contra este enemigo siendo fiel a Dios y al bien tiene que afrontar necesariamente incomprensiones y en ocasiones aut?nticas persecuciones. Por ello, quienes quieren seguir a Jes?s y comprometerse sin compromisos a favor de la verdad tienen que saber que encontrar?n oposiciones y se convertir?n, aunque no lo quieran, en signo de divisi?n entre las personas, e incluso dentro de sus mismas familias.

El amor a los padres es un mandamiento sagrado, pero para ser vivido aut?nticamente no puede anteponerse nunca al amor de Dios y de Cristo. De este modo, siguiendo las huellas del Se?or Jes?s, los cristianos se convierten en ?instrumentos de paz?, seg?n la famosa expresi?n de san Francisco de As?s. No de una paz inconsistente y aparente, sino real, perseguida con valent?a y tenacidad en el compromiso cotidiano por vencer al mal con el bien (Cf. Romanos 12,21) y pagando el precio que esto comporta.

La Virgen Mar?a, Reina de la Paz, comparti? hasta el martirio del alma la lucha de su Hijo Jes?s contra el Maligno y sigue comparti?ndola hasta el final de los tiempos. Invoquemos su materna intercesi?n para que nos ayude a ser siempre testigos de la paz de Cristo, sin descender a compromisos con el mal.

[Al final del ?ngelus, el Papa salud? a los peregrinos en ocho idiomas. En espa?ol, italiano dijo:]

En estos d?as, nuestro pensamiento y nuestra oraci?n se dirigen constantemente a las poblaciones de Per?, golpeadas por un terremoto devastador. Invoco para los numerosos difuntos la paz del Se?or, para los heridos la pronta curaci?n, y para quienes se encuentran en condiciones dif?ciles les aseguro: la Iglesia est? con vosotros, con toda su solidaridad espiritual y material. Mi secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, que desde hace tiempo ten?a programada una visita a Per?, en los pr?ximos d?as testimoniar? personalmente mis sentimientos y llevar? la ayuda concreta de la Santa Sede.

Esta ma?ana, se ha inaugurado en R?mini el ?Mitin por la amistad entre los pueblos? que este a?o tiene por tema ?La verdad es el destino para el que hemos sido hechos?. Al dirigir un cordial saludo a los organizadores, aseguro mi oraci?n para que, a trav?s de las m?ltiples iniciativas programadas, el Mitin sea para muchos una ocasi?n fecunda de reflexi?n y de confrontaci?n para vivir la vocaci?n m?s profunda del hombre: ser buscador de la verdad y, por ello, de Dios (Cf. enc?clica ?Fides et ratio?, ?Introducci?n?).

[En espa?ol, el Papa dijo:]
Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa?ola que participan en esta oraci?n mariana del ?ngelus. En estos momentos mi pensamiento se dirige a las queridas poblaciones del Per? que el mi?rcoles pasado han sufrido un gran terremoto. Con constante preocupaci?n y gran afecto me siento muy cercano a tantos hermanos y hermanas tan duramente probados. Encomiendo al Se?or a las numerosas v?ctimas y heridos, as? como a los que han perdido su vivienda y sus bienes. Que la intercesi?n de la Virgen Mar?a despierte en todos sentimientos de caridad y solidaridad fraterna que permitan aliviar su dif?cil situaci?n. A todos os imparto de coraz?n mi Bendici?n Apost?lica.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit
? Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por verdenaranja @ 1:33  | Habla el Papa
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