Martes, 21 de agosto de 2007
ZENIT publica el mensaje que ha dirigido a los di?conos permanentes del mundo el cardenal Cl?udio Hummes, O.F.M., prefecto de la Congregaci?n vaticana para el Clero.

A LOS DI?CONOS PERMANENTES



Queridos Di?conos Permanentes:

Es una gran alegr?a dirigirme a todos vosotros en el d?a de la fiesta de San Lorenzo, di?cono y m?rtir, en mi primer a?o como Prefecto de la Congregaci?n para el Clero.

Los Di?conos ocup?is desde siempre un lugar especial en mi coraz?n. Os admiro y, adem?s, quisiera deciros que siempre he visto en la restauraci?n del Diaconado Permanente, fruto del Concilio Vaticano II, una preciosa gracia del Se?or para su Pueblo y un ministerio ordenado de gran potencialidad y actualidad en la misi?n de la Iglesia.

Doy gracias a Dios por la llamada, que vosotros hab?is recibido y por vuestra generosa respuesta. Para la mayor?a de vosotros que est?is casados, esta respuesta tambi?n fue posible gracias al amor, a la ayuda y a la colaboraci?n de vuestras esposas y de vuestros hijos.

Hablando de los di?conos, el Concilio Vaticano II dice que ?confortados con la gracia sacramental, sirven al Pueblo de Dios en el ministerio de la liturgia, de la palabra y de la caridad? (LG 29). Vuestro ministerio es ?diacon?a de la Iglesia en las comunidades cristianas locales, signo o sacramento del mismo Cristo Se?or, quien no vino para ser servido sino para servir? (Pablo VI, Ad Pascendum, Introducci?n). Justamente Ignacio de Antioquia afirma que los di?conos son ?ministros de los misterios de Jesucristo... ministros de la Iglesia de Dios? (S. Ignacio de Antioqu?a, Ad Trallianos, II,3).

El Concilio Vaticano II explica adem?s que la gracia sacramental conferida a trav?s de la imposici?n de las manos os capacita a realizar vuestro servicio de la palabra, del altar y de la caridad con una eficacia particular (Cf. Ad Gentes, 16).

Por lo tanto hab?is sido ordenados para el servicio de la Palabra de Dios. Esto quiere decir que todo lo que se refiere a la predicaci?n del Evangelio, a la catequesis, a la difusi?n de la Biblia y a su explicaci?n al pueblo, os est? confiado ordinariamente, pero siempre bajo la autoridad de vuestro Obispo. Hoy, la Iglesia llama nuevamente a todos sus miembros - en modo particular a los ministros ordenados - a la misionaridad, es decir a levantarse e ir en modo organizado al encuentro, en primer lugar, de nuestros bautizados que se han alejado de la pr?ctica de su fe cristiana, pero tambi?n de todos aquellos que conocen poco o nada a Jesucristo y su mensaje, para proponerles nuevamente el primer anuncio cristiano, el kerigma y, de este modo, conducirles nuevamente a un encuentro vivo y concreto con el Se?or. En tal encuentro se renueva la fe y se refuerza la adhesi?n personal a Jesucristo, condici?n para una fe viva y para ser testigo fiel en el mundo. No podemos reducirnos a la sola espera de nuestros bautizados en nuestras iglesias. Tenemos que ir a encontrarlos donde viven y trabajan, mediante una actividad misionera permanente, con atenci?n especial a los pobres en las periferias urbanas. Este ministerio de la Palabra espera de vosotros, mis queridos Di?conos, una familiaridad constante con la Sagrada Escritura, especialmente con los Evangelios. Que vuestro esfuerzo permanente sea escuchar, meditar, estudiar y practicar la Palabra de Dios. As? se convertir?n cada vez m?s en disc?pulos del Se?or y se sentir?n llamados e iluminados por el Esp?ritu Santo para la misi?n.

Hab?is sido ordenados para el servicio lit?rgico?sacramental. Actu?is con funciones lit?rgicas propias en la celebraci?n y distribuci?n de la Eucarist?a, centro de la vida de la Iglesia y, por ello, centro tambi?n de la vida de los ministros ordenados. Pose?is un ministerio que os conf?a una especial responsabilidad en el campo de los sacramentos del Bautismo y del Matrimonio. El Obispo os puede confiar todo lo que se refiere a la pastoral bautismal y matrimonial - familiar.

Hab?is sido ordenados para la caridad. ?Cu?ntas cosas para hacer, organizar y animar! Los pobres, los excluidos, los desocupados, los hambrientos, quienes est?n reducidos a la miseria extrema que son una cantidad inmensa, levantan sus manos y sus voces hacia la Iglesia. Entonces, los di?conos tienen, por origen hist?rico y por ordenaci?n, una responsabilidad central hacia todos ellos. La caridad, la solidaridad hacia los pobres, la justicia social, son campos de alt?sima urgencia que desaf?an a los cristianos, porque Cristo dice: ?En esto reconocer?n todos que sois mis disc?pulos, si os am?is unos a otros? (Jn 13,35).

Queridos Di?conos Permanentes, os saludo a todos con afecto y gratitud. Saludo a vuestras esposas y a vuestras familias. ?Sed testigos del amor de Dios! Os conf?o a Mar?a Sant?sima que contin?a a proclamar: ?Yo soy la sierva del Se?or? (Lc 1,38). Y siguiendo su ejemplo de servicio, sirvamos a nuestros hermanos en la gran familia humana y en la Iglesia. ?Sobre todos vosotros mi bendici?n!

Fiesta de San Lorenzo, di?cono y m?rtir

Cl?udio Card. Hummes
Prefecto
Publicado por verdenaranja @ 1:00  | Hablan los obispos
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios