Lunes, 03 de septiembre de 2007

Reflexión desde textos bíblicos sobre la ancianidad, publicada en Boletín Bimestral "Misioneros de la Tercera Edad - SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2007.


"HASTA VUESTRA VEJEZ, YO SERÉ EL MISMO, DICE YAHVÉH, HASTA QUE SE OS VUELVA EL PELO BLANCO, YO OS LLEVARÉ. YA LO TENGO HECHO, YO ME ENCARGARÉ, YO ME ENCARGO DE ELLO, YO OS SALVARÉ" (Isaías 46,4).


La Biblia pone de relieve que la ancianidad es un don y una bendición de Dios. La longevidad, la larga vida, es como un premio por parte de Dios a aquellos que han seguido con fidelidad sus planes.

Isaías nos dice que Dios mismo acompañará al anciano hasta la salvación. >"ALZATE ANTE LA CABEZA BLANCA Y HONRA LA PERSONA DEL ANCIANO" (Levítico 19,32).
"NO DESPRECIES LO QUE CUENTAN LOS VIEJOS, QUE ELLOS TAMBIÉN HAN APRENDIDO DE SUS PADRES; PUES DE ELLOS APRENDERÁS PRUDENCIA Y A DAR RESPUESTA EN EL MOMENTO JUSTO" (Eclesiástico 8,9).

Son muchos los textos de la Biblia, sobre todo en el Antiguo Testamento, que exaltan la ancianidad: Sabiduría 4,8-9; Eclesiástico 3,12; 25,4-6.

"PORQUE NINGUNO DE NOSOTROS VIVE PARA SÍ MISMO, COMO TAMPOCO MUERE NADIE PARA SÍ MISMO. SI VIVIMOS, PARA EL SEÑOR VIVIMOS; Y SI MORIMOS, PARA EL SEÑOR MORIMOS. ASÍ QUE, YA VIVAMOS YA MURAMOS, DEL SEÑOR SOMOS" (Romanos 14,7-8).

Que gran confianza nos da lo que nos dice San Pablo, que paz interior nos da el saber que siempre, ocurra lo que ocurra, estamos en las manos del Señor. ¿Qué es lo esencial en nuestra vida? Pertenecer al Señor, pues San Juan también nos dice que quien es del Señor, "vivirá eternamente" (Juan 6,58).

El Señor nos ayuda a envejecer, si contamos con El. Para el cristiano la ancianidad no es el derrumbamiento de la vida, sino su consumación.

Oremos con el Salmo: "NO ME RECHACES, SEÑOR, EN EL TIEMPO DE MI VEJEZ. Y CUANDO ME FALTEN LAS FUERZAS NO ME ABANDONES" (Salmos 71,9).


Publicado por verdenaranja @ 23:10  | Espiritualidad
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