Jueves, 06 de septiembre de 2007
VATICANO - Llevar un mensaje de Esperanza a la comunidad mar?tima, pues ?la Esperanza es el ancla segura y firme del alma. Ella, para nosotros los cristianos, tiene un nombres: Jesucristo, el Se?or Resucitado? - el documento final del XXII Congreso Mundial del Apostolado del Mar.- Citt? del Vaticano (Agencia Fides)


PONTIFICIO CONSEJO PARA LA PASTORAL
DE LOS MIGRANTES E ITINERANTES

XXII CONGRESO MUNDIAL
DEL APOSTOLADO DEL MAR

Gdynia, Polonia, 24 - 29 de junio de 2007

En solidaridad con la Gente del Mar, testigos de Esperanza
por la Palabra de Dios, la Liturgia y la Diacon?a



DOCUMENTO FINAL



EL EVENTO

El XXII Congreso Mundial del Apostolado del Mar se llev? a cabo en Gdynia (Polonia), del 24 al 29 de junio de 2007. Doscientos setenta delegados, Arzobispos, Obispos, Sacerdotes, Di?conos, Religiosos, Miembros Laicos y Voluntarios, Personal Mar?timo, Observadores e Invitados, vinieron de 60 pa?ses, para reflexionar sobre el tema ?En solidaridad con la Gente del Mar, testigos de Esperanza por la Palabra de Dios, la Liturgia y la Diacon?a?.

Fue dise?ado e ideado, desde un principio, para ser un acontecimiento pastoral. El t?rmino ?pastoral? se utiliza aqu? tambi?n en un sentido amplio, puesto que no se ha querido excluir ning?n tema inherente a la vida y al trabajo de los hombres y mujeres del mar. La intenci?n de este Congreso ha sido la de ofrecer al A.M. la oportunidad de reflexionar y extraer conclusiones de su espiritualidad y contribuci?n espec?fica al mundo mar?timo.

La apertura formal del Congreso fue precedida por una sesi?n de trabajo matutina para los Obispos Promotores, los Coordinadores Regionales y los Directores Nacionales, que se centr? en el papel de los Obispos Promotores a la hora de fomentar la cooperaci?n con la Iglesia local (Conferencias Episcopales, Directores Nacionales, Capellanes, voluntarios y parroquias), y en las oportunidades y desaf?os para el A.M. en las Iglesias particulares.

Despu?s de una introducci?n de bienvenida del Arzobispo Agostino Marchetto, Secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes, el Obispo Joshua Mar Ignathios, D. Giacomo Martino (animador y presentador del tema) y el P. Raymond Desrochers presentaron los problemas y las necesidades de los A.M. nacionales y locales, y se mantuvo una discusi?n general. D. Martino destac? la importancia de escuchar las necesidades de los marinos, de su formaci?n y de la incorporaci?n y cooperaci?n de las comunidades cristianas que residen cerca de los puertos, para que nuestros Centros Stella Maris puedan ser realmente sus hogares lejos de casa. Dio tambi?n la bienvenida al nuevo Manual del A.M.

La presentaci?n del Obispo Joshua Mar Ignathios se centr? en la necesaria cooperaci?n con las Iglesias particulares, puesto que la labor del A.M. no se puede considerar aisladamente, sin tener en cuenta la labor realizada por otras organizaciones cuyos miembros tambi?n visitan los barcos. Toda esta cooperaci?n debe alimentarse, de modo que el creyente de cualquier particular pueda comprender que el A.M. es una cuesti?n de todos.

El P. Desrochers dijo que para ?l es una bendici?n ser capell?n a tiempo completo, puesto que es importante que el A.M. sea una prioridad para el capell?n, que ?l posee un mandato claro y debe recibir los medios materiales para llevar a cabo sus responsabilidades pastorales. Los tiempos est?n cambiando, y esta capellan?a en Asia, donde hay pocos cristianos en los puertos, es una oportunidad maravillosa para la cooperaci?n ecum?nica, el di?logo interreligioso y el entendimiento cultural. Tambi?n ?con total respeto hacia el otro?, hay oportunidades suficientes para compartir la propia fe.
Tras esta ponencia sigui? una Mesa Redonda sobre el papel del Obispo Promotor, animada por el Obispo Tom Burns (presentador del tema), el Arzobispo Tadeusz Goclowski y el P. Samuel Fonseca, a quienes se hab?a pedido que compartiesen sus experiencias europeas y latinoamericanas. A continuaci?n, hubo un intercambio general de opiniones. El Obispo Burns centr? su intervenci?n en las responsabilidades claves del Obispo Promotor, que son las de orientar, apoyar y asesorar, determinar y evaluar. Un Obispo Promotor promueve la labor del A.M. comunicando y compartiendo su visi?n, y desarrollando un plan estrat?gico y vincul?ndose con las Conferencias Episcopales y dem?s Obispos. Para el Arzobispo Tadeusz Gocłowski, conforme con la Carta Apost?lica ?Stella Maris?, el Obispo Promotor no reemplaza al Obispo local, no obstante posee un papel esencial a la hora de ?activar? y motivar las distintas iniciativas a favor del mundo mar?timo. Los Capellanes designados son necesarios para el ministerio de los sacramentos, en particular para los Sacramentos de la Eucarist?a y de la Reconciliaci?n. Para el P. Fonseca, el Obispo Promotor posee una gran responsabilidad en la elecci?n de capellanes y agentes pastorales id?neos para este apostolado. Tiene que apoyar las iniciativas facilitando y multiplicando la informaci?n. Sobre todo debe facilitar las condiciones que asegurar?n la continuidad del ?proyecto?.

***
La apertura oficial del Congreso comenz? con una Misa concelebrada de la festividad de San Juan Bautista. El Arzobispo Marchetto presidi? la celebraci?n y, en su homil?a, dijo que ?San Juan Bautista era el testigo por excelencia? porque prepar? los caminos del Se?or a trav?s del testimonio de vida que acompa?? su mensaje? Tambi?n escuch? a la gente de la ?poca? e identific? las aspiraciones y expectativas de sus contempor?neos? Hoy d?a, se nos encomienda (esta) misi?n (de testimonio) en particular para continuar la misi?n de Jes?s y revelar la Buena Noticia de la presencia, de la acci?n y del amor de Dios, a trav?s de Su Esp?ritu, en el mundo mar?timo, en el que somos tambi?n testigos a diario de situaciones de injusticia, explotaci?n y estructuras opresivas, todas ellas ?condiciones de vida menos humanas? (Populorum Progressio, 20)?. A?adi? que un cristiano no puede permanecer en la sacrist?a, si no es alguien comprometido con la construcci?n de una sociedad m?s justa y fraternal. Para que el A.M. pueda dar un testimonio verdadero, como el de San Juan Bautista, debe escuchar la Palabra, ser fiel a los Sacramentos y estar preparado para servir.
En la ceremonia oficial, despu?s de la lectura de una carta de bienvenida del Presidente de Polonia, el Sr. Lech Kaczynski, hubo discursos y saludos del Nuncio Apost?lico, el Arzobispo J?zef Kowalczyk, del Promotor Episcopal del A.M. Polonia, el Arzobispo Tadeusz Gocłowski, de Gdansk, del Arzobispo Agostino Marchetto, del Alcalde de la Ciudad de Gdynia, el Sr. Wojciech Szczurek, del Ministro de Transporte Mar?timo, el Sr. Rafal Wiechecki, del Presidente de las Autoridades Portuarias, el Sr. Przemyslaw Marchlewicz, y del Comandante de la Armada polaca, el Almirante de Flota Roman Krzyzelewski.

El lunes 25, despu?s de la oraci?n de la ma?ana, de la lectura del Mensaje del Santo Padre y del canto ?Veni Creator?, el primer d?a completo del Congreso comenz? con la Presentaci?n de su tema, por el Arzobispo Agostino Marchetto. En su discurso, resalt? que la misi?n del A.M. es para todos los marinos, sin tener en cuenta su credo o nacionalidad, y que su acci?n debe adaptarse siempre a las necesidades de nuestra ?poca. Conforme a la ense?anza de la Iglesia, debemos interrogarnos sobre la esencia de nuestra misi?n pastoral, es decir, el lugar de la Palabra de Dios, de los Sacramentos y de la Diacon?a en nuestro ministerio. Este Congreso es una oportunidad para que el A.M. pueda apreciar mejor su espiritualidad y c?mo ejercer un cuidado pastoral apropiado para las personas a las que est? llamado a servir. Para nosotros cristianos, la Esperanza se halla en el coraz?n de nuestra vida, es el ?ancla de nuestra vida espiritual y pastoral?, basada en la persona de Jesucristo. Ser testigo de la Esperanza, de hecho, quiere decir ser ?testigo de Jesucristo?. Un testigo es solidario con las personas a las que ha sido enviado, y la Esperanza es tambi?n una gran fuerza para la transformaci?n de las realidades de hoy, ilumin?ndolas con la luz de Cristo resucitado. A continuaci?n, sigui? exponiendo el programa, presentando a cada conferenciante y experto, as? como los temas y subtemas que deb?an ser tratados en los discursos principales, Mesas Redondas, talleres, testimonios e intervenciones.

Este primer d?a se dedic?, en parte, a la situaci?n actual del mundo mar?timo. En su presentaci?n, el Sr. David Cockroft, Secretario General de la ITF (Federaci?n Internacional de Trabajadores del Transporte), resalt? los actuales desaf?os del mundo mar?timo, el aislamiento y la seguridad laboral, la criminalizaci?n de los marinos, la falta de permisos para bajar a tierra, la fatiga y el abandono. Seg?n ?l, las principales necesidades de los marinos en el puerto son las instalaciones de comunicaci?n, el transporte, el cuidado pastoral y el asesoramiento espiritual. Partiendo de la enc?clica del Papa Benedicto Deus Caritas Est, el P. John Chalmers, explic? c?mo las pr?cticas del amor, de la esperanza y de la caridad pueden renovar y profundizar nuestra energ?a para la misi?n de Dios entre los marinos. Estamos llamados a ser testigos y a proclamar, a las personas a quienes hemos de servir, un amor alimentado por el encuentro con Cristo. Para esto, necesitamos una formaci?n del coraz?n. Dar testimonio del amor de Dios es dar testimonio de la solidaridad, que es una consecuencia del amor. La labor del A.M. no es s?lo una actividad de bienestar, sino tambi?n una expresi?n imprescindible de la naturaleza misma de la Iglesia. La Esperanza no es sin?nimo de optimismo o simplemente una disposici?n alegre, sino que transforma nuestras dudas con la convicci?n de que, en ?ltima instancia, Dios triunfar?. Es la pr?ctica del amor, de la esperanza y de la solidaridad lo que cambia las vidas.
A continuaci?n, Mons. Jacques Harel, encargado del A.M. Internacional, el sector mar?timo del Consejo Pontificio, present? un informe sobre El estado del A.M. en el mundo. Dicho informe se basa en el cuestionario difundido en el 2006 y en los informes de los Coordinadores Regionales. Esta presentaci?n se coment? muy brevemente por cada Coordinador Regional.
El d?a concluy? con una conferencia del Obispo Pierre Mol?res, que reflexion? sobre el tema La Esperanza, fuente de inspiraci?n y motor del compromiso del A.M. Despu?s de describir la Esperanza y sus componentes, explic? que el A.M. halla en esta virtud no s?lo su inspiraci?n y motor, sino tambi?n su capacidad para introducir en el mundo mar?timo ?el humanismo cristiano de la Esperanza?, a trav?s de su acompa?amiento y presencia en las comunidades de marinos.

El segundo d?a del Congreso se destin? principalmente al lugar que ocupa la proclamaci?n de la Palabra de Dios en el A.M. Despu?s de la oraci?n de la ma?ana, el Cardenal Renato Raffaele Martino, que fue nombrado Presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes, el 11 de marzo de 2006, habl? a los Delegados sobre el tema El A.M., un cuidado pastoral espec?fico. Agradeci? a su predecesor, el Cardenal Stephen Fumio Hamao ?su previa direcci?n y compromiso con el A.M.?. Se?al? que debemos prestar atenci?n a los signos de los tiempos y ser creativos en nuestras respuestas, proyectando una mirada de Esperanza sobre la gente del mar, a quienes estamos llamados a servir. Tenemos que construir una sociedad cuyo centro sea la dignidad de la persona humana. Agradeci? a los capellanes del A.M. y a los agentes pastorales su valioso trabajo, y subray? la contribuci?n esencial del laicado a este ministerio. Hizo un llamamiento a la unidad y resalt? las conclusiones/recomendaciones principales del Congreso de R?o de Janeiro en 2002. Calific? el per?odo post-R?o como un tiempo de ?progreso e iniciativas fecundas?, recomendando a todos ?El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia?.
Tras esto sigui? una presentaci?n del Sitio Web del A.M. Internacional, una nueva herramienta eficaz tambi?n para la proclamaci?n de la Palabra, de Mons. Jacques Harel y Comodoro Chris York.
El Di?logo Interreligioso, como afirm? el Papa Benedicto, es de necesidad vital tanto a nivel pastoral, como doctrinal. Mons. F?lix Machado, Subsecretario del Consejo Pontificio para el Di?logo Interreligioso, en su discurso titulado Testigo de la Esperanza en un entorno ecum?nico e interreligioso, afirm? en primer lugar la diferencia fundamental entre los objetivos del di?logo ecum?nico y del interreligioso. Un cristiano, hoy d?a, debe dar testimonio de su fe en el amor de Dios en un mundo plural, en el que est? llamado a ser un signo de la Esperanza, sobre todo a trav?s de la promoci?n de su dignidad. El respeto por la dignidad humana es la base fundamental del di?logo interreligioso. Cuando los profetas de mal ag?ero predican el conflicto de civilizaciones y culturas nosotros, los cristianos, permanecemos comprometidos con la promoci?n de la reconciliaci?n, de la paz y de la armon?a en medio de la pluralidad religiosa. Acentu? el ?gran aprecio? que la Iglesia siente por las otras religiones, pero tambi?n la necesidad del Cristiano de permanecer profundamente arraigado en su fe, para hacer frente a los desaf?os y a las dificultades del di?logo interreligioso. El A.M. tiene que hacer una ?contribuci?n imprescindible? en este ?mbito.
Por la tarde se organiz? una mesa redonda para discutir sobre el ecumenismo y la cooperaci?n con agencias afines. El panel estaba compuesto por el Rev. Dr. Jurgen Kanz, el Sr. Tom Homer y el Sr. Andrew Elliot, respectivamente de la ICMA, de la ITF-ST y del ICSW. El Dr. Kanz insisti? en que el esp?ritu de unidad debe apoyarse en actos concretos; por lo tanto la ICMA ha desarrollado un c?digo de conducta, cuya palabra clave es ?respeto?. Todas las decisiones importantes son tomadas por consenso; no se impone ninguna decisi?n a los otros miembros. La ICMA tambi?n es una proveedora de formaci?n para capellanes y agentes pastorales, y en la actualidad cada vez m?s centros de marinos est?n bajo la direcci?n conjunta de diferentes Iglesias que operan en el mismo puerto. El Sr. Andrew Elliot present? el ICSW, del que es miembro el A.M. a trav?s de la ICMA, y que proporciona cuidado pastoral apoyando a sus miembros a trav?s de proyectos espec?ficos, seminarios y programas regionales de desarrollo para el bienestar de los marinos. Para el Sr. Tom Holmer, existen todav?a condiciones de explotaci?n en la industria mar?tima, de ah? la importancia de estar organizados a escala mundial, mientras que se sigue actuando solidariamente, si que-remos ser eficaces. Dio la bienvenida al acercamiento ecum?nico entre las agencias. La Cooperaci?n entre la ITF, el A.M. y otras compa??as es crucial pa-ra apoyar internacionalmente el bienestar de los marinos. Es de vital importancia la formaci?n de Comit?s de Bienestar del Puerto.
El resto de la tarde estuvo ocupada por el trabajo de grupo. Cada delegado fue invitado a participar en algunos de los talleres organizados sobre los 13 temas disponibles.

El mi?rcoles, tercer d?a del Congreso, los temas de la reflexi?n fueron: la celebraci?n de los Sacramentos, la Diacon?a y nuestra vocaci?n, para que todos aqu?llos que son objeto de nuestro cuidado espiritual se puedan beneficiar de ellos. En ausencia del Obispo Ren? Marie Ehouzou, el P. Ir?n?e Zountangni de Porto Novo (Benin) ley? su importante discurso: La Liturgia nutre la esperanza de las comunidades de marinos y pescadores. En este discurso, el antiguo capell?n del A.M. y director nacional, ahora Obispo, explic? c?mo la Liturgia da una nueva luz a la vida cristiana de los marinos, proporcion?ndoles su identidad religiosa y dinamismo espiritual.
Los Sacramentos, especialmente la Eucarist?a, poseen tambi?n una dimensi?n social, y la segunda sesi?n matutina estuvo dedicada a la Diacon?a. Todos los cristianos, especialmente los Di?conos, est?n llamados a dar testimonio de la compasi?n profunda de Jes?s por todos los hombres y mujeres. Los Di?conos desempe?an un papel importante en el A.M., donde poseen un ministerio de presencia para llevar a cabo su funci?n y servicio. Se organiz? una Mesa Redonda, animada por los Di?conos Ricardo Rodr?guez, Alberto Dacanay y Jean Philippe Rigaud y su esposa Marie-Agn?s, sobre el tema El Di?cono: ordenado para la Proclamaci?n de la Palabra, la Liturgia y la Caridad. Todos los Di?conos estuvieron acompa?ados por sus esposas. El Rev. Ricardo Rodr?guez ha apresentado su vida pastoral, con el apoyo de su esposa Isabel, con total dedicaci?n a los marinos, desarrollando una relaci?n con todos aqu?llos que est?n vinculados con la profesi?n mar?tima a trav?s del establecimiento de una red y de la cooperaci?n ecum?nica. Esta visi?n pastoral se realiza como instrumento del amor de Dios a trav?s de la pr?ctica de la caridad/servicio, de la proclamaci?n de la Palabra y de la Liturgia. El Rev. Alberto Dacanay, que emigr? recientemente a Canad?, describi? su viaje espiritual que lo ha conducido al Diaconado, y posteriormente a la responsabilidad de director nacional del A.M.-Canad?. Su esposa Delia, su familia y su trabajo en el A.M. han contribuido enormemente a la realizaci?n de su llamada a llevar la Esperanza a los marinos. Existe una urgente necesidad de concienciar a cada Iglesia local sobre la existencia de dicho ministerio, puesto que para su crecimiento necesita el apoyo de la comunidad local. El Rev. Jean-Philippe Rigaud y su esposa Marie-Agn?s dieron testimonio sobre sus experiencias en el contexto de una escuela de la marina mercante, y c?mo el Diaconado tiene su lugar en el ambiente mar?timo y se adapta perfectamente a ?l. Para ellos, la ordenaci?n diaconal de Jean-Philippe ha reforzado y aclarado un compromiso, ya existente, con el mundo mar?timo.
Por la tarde, antes de partir para Gdansk, para una visita cultural, hubo otra sesi?n de taller.
En Gdansk, los participantes fueron recibidos en el Ayuntamiento por el Alcalde de la Ciudad, y tuvieron la oportunidad de encontrar al Presidente Lech Wałesa, que di? un testimonio animado de su trabajo y direcci?n de Solidarność. El cardenal Martino en su respuesta, resalt? el papel hist?rico del Presidente Walesa en la ca?da del comunismo en Europa Oriental.

La sesi?n del jueves empez? con dos ponencias sobre el sector de la pesca, sector en el que el A.M. ha sido tradicionalmente activo. La primera presentaci?n El compromiso del A.M. en el sector pesquero, fue del P. Bruno Ciceri, C.S., y la segunda de la Sra. Cristina de Castro sobre La sostenibilidad de las comunidades pesqueras: la perspectiva de una esposa de pescador. Ambas ponencias evidenciaron la precariedad de los pescadores y sus familias. El P. Ciceri acogi? con agrado y alab? la adopci?n, por la OIT, del nuevo Convenio consolidado sobre los pescadores. El A.M., sobre todo el Comit? Internacional de Pesca del A.M., debe intensificar sus esfuerzos a favor de los pescadores, unir su voz a la de ellos, ser el abogado de sus derechos. Por su parte, la Sra. de Castro indic? que, aunque las condiciones difieren en cada puerto, b?sicamente los problemas y las consecuencias de la separaci?n, son comunes para las familias de todos los pescadores. Tambi?n cont? su lucha para la defensa de los derechos humanos de los pescadores, de sus representaciones en la UE, y apel? al apoyo de la red Internacional del A.M.
Posteriormente, Mons. Harel introdujo el Manual del A.M. que se publicar? despu?s del Congreso. El Manual ha sido completamente revisado, teniendo en cuenta los m?s recientes Documentos Pontificios, los nuevos Convenios Internacionales de la OIT y las numerosas sugerencias recibidas. Se esfuerza por responder a la gran demanda existente, entre los capellanes, los visitadores de barcos y los voluntarios, de un manual que les ayude a hacer frente a los desaf?os cotidianos de su apostolado. El A.M., al ser un apostolado espec?fico, tiene tambi?n como objetivo, proporcionar una s?lida base leg?tima para la formaci?n y la educaci?n especial.
El Sr. Douglas B. Stevenson, del Instituto Eclesi?stico de los Marinos de Nueva York/Nueva Jersey, habl? entonces del Convenio sobre el Trabajo Mar?timo, 2006 de la OIT (CTM 2006) y del Convenio sobre el Trabajo en el Sector Pesquero, 2007, como una se?al de esperanza para el mundo mar?timo. Calific? el Convenio CTM, 2006 como uno de los logros m?s significativos de toda la historia de los derechos de los marinos, pero de poco valor si no se pone en pr?ctica. El Sr. Stevenson sigui? explicando c?mo se han desarrollado los derechos de los marinos y el papel de la OIT en el establecimiento de normas internacionales de trabajo, y la contribuci?n de la ICMA a este proceso. Insisti? que no debemos sentir piedad por los marinos, o contemplarlos como objetos de nuestra caridad. Son profesionales altamente cualificados y especializados que merecen nuestro respeto. Necesitan protecci?n legal debido a su vulnerabilidad al abuso, a la explotaci?n y a la discriminaci?n. Por lo tanto, debemos animar a todas las naciones mar?timas a poner en pr?ctica ahora el CTM, 2006.
Por la tarde, se celebr? una Mesa Redonda sobre la Capellan?a de los Barcos de Crucero a la luz del tema del Congreso con Mons. John Armitage (A.M.-GB), el P. Luca Centurioni (A.M. Italia) y el P. Sinclair Oubre (A.M.-EE.UU.), en la que se comparti? con los delegados cuestiones sobre el mundo de la industria del crucero y tambi?n sobre el ministerio del A.M. en este sector y sus planes para el futuro. En su presentaci?n, Mons. Armitage y el P. Centurioni, despu?s de una descripci?n de la industria del crucero, perfilaron el contenido y la estructura de la capellan?a para cruceros del A.M., c?mo realizar comunidades a bordo y los proyectos sugeridos para el futuro. El P. Sinclair Oubre por su parte describi? las razones para el desarrollo del ministerio pastoral americano para barcos de crucero, el funcionamiento del programa pastoral, y discuti? algunos problemas relacionados con el Motu Proprio ?Stella Maris?.
La sesi?n de la tarde finaliz? con los talleres. Despu?s de la cena, cada regi?n se reuni? para designar la rosa de los candidatos que ser?an escogidos posteriormente como Coordinadores Regionales por el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes.

El viernes 29, ?ltimo d?a del Congreso, el Arzobispo Marchetto presidi? la ?ltima sesi?n. Esta asamblea se destin? a la presentaci?n y aprobaci?n del Documento Final, y a la lectura y aprobaci?n del Mensaje para los Marinos. Estos documentos fueron adoptados despu?s de las varias enmendaduras y sugerencias presentadas por los asistentes, y que son publicados a continuaci?n. El Presidente del PCPCMIP, el Cardenal Renato Raffaele Martino clausur? el Congreso expresando su agradecimiento generalizado, sobre todo dirigido a los organizadores locales que no hab?an escatimado ning?n esfuerzo para convertir este Congreso en un acontecimiento ?trascendental?.
Todos los participantes zarparon entonces en barco para celebrar la ?Fiesta del Mar? polaca, durante la cual el Congreso particip? en la bendici?n de una flota pesquera y en la Eucarist?a presidida por el Arzobispo Tadeusz Goclowski.

CONCLUSIONES

Inspirados por el tema En solidaridad con la Gente del Mar, testigos de Esperanza por la Palabra de Dios, la Liturgia y la Diacon?a?, y despu?s de haber reflexionado y rezado durante el XXII Congreso Mundial del A.M. en Gdynia (Polonia), los delegados creen que, en cuanto A.M., est?n llamados a introducir en el mundo mar?timo un ?humanismo cristiano de Esperanza?, a trav?s de su presencia y testimonio en las comunidades mar?timas y pesqueras.
La Esperanza es el ancla segura y firme del alma. Esta Esperanza, para nosotros cristianos, posee un nombre: Jesucristo, el Se?or Resucitado. Conscientes de los desaf?os a los que se enfrentan la comunidad mar?tima y sus ministros, se record? a los delegados que sus carencias no son un obst?culo para la Esperanza. Por consiguiente, parte de la misi?n del A.M. es llevar este mensaje de Esperanza a la comunidad mar?tima, siendo tambi?n voz de aqu?llos que no tienen voz. Es necesario respetar la dignidad de cada persona ? y de hecho es la base para el di?logo interreligioso. Repitiendo las palabras del Papa Benedicto (Deus Caritas Est, 34), las actividades del A.M. ?resultan insuficientes si en ellas no se puede percibir el amor por los hombres con los que trabajan, un amor que se alimenta con el encuentro con Cristo?. Dios nos ama, as? que nosotros podemos amar a los dem?s.

La Esperanza y la solidaridad, entonces, hablan a trav?s de nosotros cuando reafirmamos nuestro compromiso con las triples responsabilidades que constituyen el ser y la especificidad de todo nuestro compromiso pastoral:
? El papel de la proclamaci?n de la Palabra de Dios en el A.M.;
? La celebraci?n de los Sacramentos como fuente y ?raison d??tre? de nuestro cuidado pastoral;
? El servicio, ?diacon?a? para todos, especialmente para los m?s pobres.
Las conclusiones ata?en los siguientes aspectos:

El desarrollo del A.M.

El apoyo de las Conferencias Episcopales y de los Obispos Promotores es esencial para el buen funcionamiento y desarrollo del A.M.
El Obispo Promotor, en calidad de Obispo del mar, posee un papel prof?tico en la proclamaci?n del inter?s por todo el ambiente mar?timo.
Algunos capellanes del puerto tienen demasiadas responsabilidades fuera del puerto, y esto no les permite llevar a cabo adecuadamente su ministerio pastoral. Algunos son reasignados con demasiada rapidez, antes de haber podido proporcionar una continuidad en el servicio a los marinos, bloqueando as? el desarrollo del ministerio local.
Las mujeres poseen un importante papel y lugar a la hora de traer la Buena Noticia a bordo del barco, y de reunir a las esposas y a las familias de los marinos en tierra a nivel local, nacional e internacional.
Una buena cooperaci?n y relaciones personales entre el A.M. y las autoridades portuarias locales mejoran la posibilidad de que los marinos puedan encontrar asistencia y ayuda.

Los Di?conos permanentes

La presencia de Di?conos permanentes en el A.M. ha aumentado regularmente en los ?ltimos a?os, pues asumen responsabilidades a nivel local, nacional e internacional.
Mientras siguen llevando una vida familiar y profesional, los Di?conos, por su ordenaci?n, est?n llamados a un ministerio de servicio, que es constitucionalmente adecuado para proclamar la Palabra, para celebrar la Liturgia prevista y para ejercer la caridad entre los marinos y los pescadores.
Merece la pena notar que tantos Di?conos, comprometidos con el A.M., han sido o todav?a son marinos, y por consiguiente son considerados por la gente del mar como parte de ellos.

Las Relaciones ecum?nicas

Las relaciones ecum?nicas entre los capellanes y las otras denominaciones cristianas son generalmente buenas. La enc?clica Deus Caritas Est puede ser ?til para esto; las personas estar?n m?s dispuestas a cooperar con los cristianos, sabiendo que respetan sus creencias. Una se?al de Esperanza para los marinos es el esp?ritu ecum?nico que ven cuando los visitadores de barcos trabajan juntos ecum?nicamente. La relaci?n del A.M. con la ICMA (Asociaci?n Mar?timo Cristiana Internacional) mejora y promueve una gran fuerza positiva en beneficio de la comunidad mar?tima y del apostolado. Donde las relaciones ecum?nicas son dif?ciles, se tiende a localizar el problema con individuos y personalidades. Al mismo tiempo, se reconoce que algunas sectas proselitistas que no tienen ninguna relaci?n con la ICMA, crean tensiones entre los ministros del puerto, y crean confusi?n en las mentes y en los corazones de los marinos.

El Di?logo Interreligioso

La mayor?a del trabajo del A.M. se lleva a cabo en un mundo que se est? convirtiendo, cada vez m?s, en un mundo religiosamente pluralista, y la pregunta que nos debemos hacer es: ?c?mo puede el A.M. ser testigo ahora de la Esperanza en un contexto interreligioso? El prop?sito del di?logo interreligioso consiste en que los cristianos se esfuercen por conocer y apreciar a las personas de otras religiones, y que los creyentes de otras religiones, a su vez, lleguen a conocer y a estimar la doctrina y la vida cristiana. La reciprocidad, en esto, es esencial. El A.M., en calidad de Obra cat?lica, tiene que construir relaciones sinceras, amistosas, respetuosas con los seguidores de otras religiones, creyendo que la base del di?logo interreligioso es el respeto de la dignidad humana.

Las condiciones de la Comunidad Mar?tima

Los visitadores de barcos y los capellanes encuentran a menudo un fuerte esp?ritu de amistad a bordo y entre los marinos, indicando as? que el Evangelio est? vivo y se est? viviendo. Los Programas Regionales de Bienestar de la Fundaci?n de Marinos de la Federaci?n Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF-ST) y del Comit? Internacional para el Bienestar de los Marinos (ICSW) son fuerzas positivas y manantiales de Esperanza para muchos, y un beneficio para la Regi?n, pues tienen un potencial para mejorar considerablemente la calidad de los servicios de bienestar de los marinos.
La globalizaci?n ha cambiado la forma de hacer negocios. La demanda log?stica de ?s?lo lo necesario, justo a tiempo? crea dificultades para los miembros de la tripulaci?n, incluyendo el aislamiento, la tensi?n adicional, la fatiga y un mayor tiempo sobre el barco. Las vidas de los marinos siguen cambiando, y se complican debido a las malas pr?cticas de operadores poco escrupulosos.

Los Capellanes y visitadores de barcos han advertido: una disminuci?n de la seguridad y un aumento de los accidentes y lesiones a causa del exceso de trabajo y fatiga; el abandono de marinos a menudo lejos de casa; la retenci?n injusta e innecesaria de salarios, incluso a trav?s de una doble contabilidad; algunos contratos son demasiado largos; el acoso en el lugar de trabajo, la carencia de seguridad en el puesto de trabajo y de justicia social, el malestar social, la guerra y la pirater?a; un aumento de la violencia a bordo, horas m?s largas de trabajo, contratos m?s largos con la misma paga, breves periodos de carga y descarga, falta de permisos para bajar a tierra, dificultad para conseguir una compensaci?n econ?mica para la familia en caso de muerte o desaparici?n en el mar; los marinos sumidos en la pobreza est?n a menudo indefensos ante la explotaci?n y el acoso; las drogas y el alcohol, el VIH/SIDA y otros problemas relacionados con la salud; la presi?n del trabajo en el puerto, las frecuentes inspecciones, y la ferviente entrada en vigor del C?digo Internacional de Protecci?n del Barco y de la Instalaci?n Portuaria (ISPS) limitan el tiempo en tierra firme.

El Cuestionario del A.M. Internacional de 2006, confirmado por la Encuesta sobre el Bienestar de los Marinos de 2007 del ITF, revel? una creciente necesidad de presencia y cuidado pastoral, debido a un deterioro del ambiente emocional, espiritual y f?sico. La adopci?n de los dos nuevos Convenios de la OIT (Convenio sobre el Trabajo Mar?timo, 2006 y Convenio sobre el Trabajo en el Sector Pesquero, 2007) sobre el trabajo mar?timo y la industria pesquera, constituyen una se?al de Esperanza y deber?an motivar mayormente las comunidades p?blicas y mar?timas a comprometerse. El A.M. denuncia las pr?cticas discriminatorias y corruptas, y el ostracismo de los marinos, en particular cuando se les niega un empleo debido a sus creencias.

Los Pescadores

Los pescadores tienden a trabajar y actuar individualmente, por lo tanto, a menudo no se oyen sus voces a nivel nacional ni en las Organizaciones ni en el Foro internacional. Con respecto a los permisos para bajar a tierra y el acceso a las instalaciones de bienestar situados en la costa, los pescadores a bordo de embarcaciones que navegan por alta mar tienen los mismos problemas que los marinos mercantes.
Aunque existan millones de pescadores que trabajan de manera responsable y que merecen todo nuestro respeto, no podemos sin embargo ignorar que: la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU), es una problem?tica tanto para la salud de los pescadores, cuanto para el medioambiente; en algunas ?reas, la sobrepesca har? desaparecer, en un futuro pr?ximo, la pesca en alta mar; los accidentes son demasiado comunes y las consecuencias de los mismos son dram?ticas, no solo para las v?ctimas sino tambi?n para los que dependen de ellas y para sus comunidades; millones de pescadores tradicionales y costeros dependen de su trabajo para subsistir, por lo tanto es necesario proteger y convertir en sostenibles sus zonas pesqueras.

El Ministerio Pastoral para Barcos de Crucero

Reafirmamos nuestro compromiso y apoyo pastoral al bienestar de la tripulaci?n. En el medioambiente social particular del barco de crucero, el capell?n ejerce su ministerio pastoral a trav?s de un testimonio de Esperanza y caridad.
Reconocemos las experiencias de algunos A.M. Nacionales en respuesta a los desaf?os del ministerio para barcos de crucero.

La Navegaci?n de recreo

Los ministros del puerto deber?an estar preparados para proporcionar cuidado pastoral tambien a las personas que navegan yates.
En este campo, se reclutan marinos bajo la promesa de buenos salarios, comida, y alojamiento, pero a veces ellos son abandonados en puertos extranjeros. Padecen problemas similares a los marinos mercantes.

El Sitio Web del A.M. Internacional

El Sitio Web del A.M. Internacional y el Extranet pueden ser una fuente de conocimiento y una conexi?n con los recursos para proclamar la Palabra de Dios. Posee el potencial para ser una herramienta pastoral muy eficaz, tambi?n a la hora de manifestar solidaridad a los marinos y pescadores. Adem?s, puede reflejar la realidad actual de la vida del marino, tanto buena, cuanto mala. El asesoramiento y la gu?a sobre asuntos pastorales est?n f?cilmente disponibles, aun respetando las diversidades nacionales. El contacto regular con las familias y otros centros de marinos, tambi?n a trav?s del Sitio Web del A.M. Internacional, tranquiliza y expresa una esperanza compartida, mientras construye una comunidad pastoral activa.

En general

El desarrollo econ?mico de China y de otros pa?ses asi?ticos y medio-orientales ha provocado cambios en la industria mar?tima y en el personal, y ha desplazado el ?nfasis sobre la importancia de varios puertos.
El A.M. siente el desaf?o de desarrollar instalaciones y servicios con sus agencias hermanas en la ICMA, para satisfacer las necesidades de los marinos en este fen?meno emergente.

RECOMENDACIONES

Durante la puesta en com?n y los debates del Congreso, se manifestaron numerosos signos de Esperanza en el mundo mar?timo, y estas recomendaciones son tantas se?ales que animan nuestros esfuerzos colectivos para hacerlas realidad a nivel local, regional e internacional. No obstante, conscientes tambi?n de las duras condiciones en las que trabajan los marinos y los pescadores, creemos que, a trav?s de la debilidad, Dios da el regalo de la Esperanza, que llega a las personas mediante Su mirada, misericordiosa y acogedora (cf. 2 Co. 11, 23-30).

Las recomendaciones abarcan los siguientes aspectos:

El desarrollo del A.M.
Es necesaria la asistencia de los Obispos Promotores y de los Obispos Diocesanos para el nombramiento oportuno de capellanes, y para proporcionar apoyo financiero. Es importante que el A.M. establezca un v?nculo con las comunidades parroquiales para la oraci?n y la ayuda pr?ctica, y para reclutar nuevos voluntarios para este ministerio (siendo conscientes que en algunos pa?ses ser voluntario de una organizaci?n cristiana, representa una amenaza para el propio empleo). Para comprometer a las personas, puede ser de ayuda llevar a cabo campa?as informativas en las parroquias del puerto local, para desarrollar una cooperaci?n m?s estrecha, manteniendo reuniones individuales con el clero y los parroquianos, alcanzando as? una porci?n m?s amplia de la comunidad, a trav?s de los centros existentes. Se recomienda vivamente el establecimiento de equipos de voluntarios que visitan los barcos en los puertos perif?ricos menores y en las comunidades pesqueras. Las unidades m?viles pueden proporcionar una presencia visible del ministerio en aquellos puertos perif?ricos que carecen de un centro establecido. Es importante que el A.M. d? su apoyo a los grupos de mujeres, as? como a otras organizaciones mar?timas profesionales, siempre que los objetivos sean similares o complementarios, sin perder su propia identidad.

Los Equipos de la Capellan?a
La pr?ctica de la caridad, de la solidaridad y de la Esperanza est? en el coraz?n de la espiritualidad del A.M., basada en la fe que se nutre del encuentro con Cristo. Los equipos de la Capellan?a del A.M. son llamados a ser testigos de la Esperanza cotidianamente, sobre todo proclamando la Palabra de Dios.
Los Coordinadores Regionales y los Directores Nacionales deben tener tiempo y recursos adecuados para llevar a cabo las visitas regulares y apoyar a los equipos de la Capellan?a en los puertos. Los capellanes designados y los agentes pastorales necesitan tener una idea clara de su misi?n y de sus obligaciones, junto con el tiempo apropiado para cumplir con sus obligaciones pastorales hacia todas las personas necesitadas. En lo posible, todas las capellan?as deber?an tener acceso a instalaciones de comunicaci?n, f?ciles y viables. La fuerza del A.M. est? en su red, nadie deber?a trabajar aisladamente.
La educaci?n y la formaci?n de capellanes, de agentes pastorales y de voluntarios debe ser pertinente y disponible. La importancia de la oraci?n, de la formaci?n del coraz?n, de la experiencia del Sacramento de la Reconciliaci?n y de la ense?anza que la Eucarist?a es la fuente del amor, son componentes esenciales de dicha formaci?n. La formaci?n profesional basada en una apreciaci?n de las diferentes culturas y de la psicolog?a humana es tambi?n importante. El Director Nacional, en comuni?n con el Obispo Promotor, debe llevar a cabo y debe vigilar dichos programas.
Los voluntarios, adem?s de una educaci?n pastoral espec?fica y de una formaci?n basada en el nuevo Manual del A.M. para Capellanes y Agentes Pastorales, necesitan apoyo y reconocimiento, a todos los niveles, para su dedicaci?n.
La mayor?a de los recientes an?lisis sobre las necesidades demuestran que los servicios m?s necesitados por los marinos son: visitas de barcos, cuidado pastoral y asesoramiento espiritual, celebraciones religiosas, medios de transporte y comunicaci?n con sus familias.
Es necesario considerar un incremento en el n?mero de los equipos que visitan los barcos, cuando es requerido, para cubrir las demandas variables de la industria; los equipos deber?an reunirse y rezar juntos con regularidad, y tambi?n antes y despu?s de las visitas a los barcos.
Las capellan?as del A.M. est?n llamadas a apoyar los esfuerzos para formar Comit?s de Bienestar del Puerto, en aquellos puertos en los que no existen actualmente.
Es una prioridad del A.M. identificar a los l?deres laicos y educarlos para formar peque?as comunidades eclesiales a bordo del barco. Es necesario nombrar personas adecuadas, Ministros extraordinarios de la Eucarist?a.
Los parroquianos locales, especialmente los j?venes llenos de entusiasmo y de amor de Dios, deber?an ser reclutados y animados a emplear los dones que Dios les ha concedido para la comunidad mar?tima.
Las Universidades locales y las ONGs, sobre todo aqu?llas enfocadas al mundo de los marinos, pueden ser de ayuda y de enriquecimiento.
Los Capellanes y voluntarios hallar?n una mejor?a en su trabajo si hablan el ingl?s; el ofrecer un curso de ingl?s puede ser una recompensa por su buena voluntad.
La participaci?n de los cat?licos de Rito Oriental en el A.M. comporta nuevas posibilidades y desaf?os: un n?mero cada vez mayor de marinos viene de las Iglesias cat?licas de Rito Oriental; el personal de la Iglesia Latina tiene que ajustar su pensamiento y pr?cticas, para as? responder a la cultura y al Rito Oriental.
Las iniciativas pastorales son la misi?n de cada Stella Maris y centro asociado. Las dificultades econ?micas y de otra naturaleza no deben desviar la Misi?n.
La industria mar?tima, a menudo, es dominada por las consideraciones econ?micas que se anteponen a la preocupaci?n por el bienestar de los marinos. Debemos apoyar y animar los actuales esfuerzos para que pongan ?el factor humano? en el centro de los esfuerzos y preocupaciones de la industria.
Se recomienda la realizaci?n de talleres nacionales y locales dedicados a la enc?clica Deus Caritas Est.

Los Di?conos permanentes
El A.M. deber?a animar, tanto a nivel nacional cuanto internacional, el nombramiento de Di?conos permanentes para el Apostolado del Mar, y promover nuevas vocaciones al Diaconado entre las personas vinculadas con el mar, en comuni?n con los respectivos Obispos, conscientes tambi?n de la necesidad del ministerio de sacerdotes.

La Comunidad Mar?tima
Se recomienda la participaci?n en los Comit?s de Bienestar del Puerto, puesto que puede ser un medio para el apoyo financiero, la formaci?n y el reconocimiento de la labor llevada a cabo por todas las Misiones. Tambi?n puede facilitar el acceso a las instalaciones portuarias y a los barcos.
Los impuestos portuarios pagados por los barcos para el bienestar de los marinos, en verdad, deber?an ser devueltos a las agencias de bienestar de los marinos por su apoyo.
Se anima la colaboraci?n entre el marino y la fraternidad del trasporte mar?timo en tierra, abarcando as? todos los implicados en una ?nica visi?n del bienestar portuario. Una ayuda es la presencia de un Capell?n del puerto designado, que mantiene una comunicaci?n con las autoridades portuarias, los sindicatos, los armadores y los agentes.
Se recomienda a los agentes pastorales del A.M. que se interconecten con las instalaciones de formaci?n mar?tima.

Las Relaciones Ecum?nicas
Se recomienda, cuando sea pr?ctico, trabajar con otras agencias compartiendo los recursos limitados disponibles, pero por encima de todo dar testimonio de unidad, aun cuando todav?a no es plena, unidad deseada por el propio Cristo para sus disc?pulos. La palabra clave para la cooperaci?n ecum?nica es ?respeto?, pero debe ser apoyada por actos concretos. Respeto por las personas y tambi?n por la identidad de cada Iglesia y Comunidad Eclesial.

El Di?logo Interreligioso
Los agentes pastorales del A.M. no deben intentar conseguir la paz, cueste lo que cueste, apuntando al m?nimo com?n denominador entre las religiones, sino deben respetar las diferencias fundamentales entre ellas.
Hay muchas formas de di?logo. Se anima a los agentes pastorales del A.M. a que practiquen el di?logo de la vida que implica la preocupaci?n, el respeto, la sensibilidad y la hospitalidad hacia los dem?s.
Asistir a las personas de otras religiones a trav?s del di?logo, es una oportunidad para dar testimonio de la fe en Cristo. En este di?logo es importante que el cat?lico est? arraigado en su fe, mientras asiste a los dem?s.
El A.M., a trav?s del di?logo y la colaboraci?n con los seguidores de otras religiones, est? llamado a construir confianza a trav?s de las fronteras religiosas.

Los Pescadores
El ministerio pastoral para con los pescadores, sobre todo para aqu?llos artesanos y tradicionales, deber?a estar bien organizado bajo la direcci?n del Obispo Promotor y del Director Nacional. Los pescadores y sus familias son una parte integrante de la comunidad cristiana local, y ser?a oportuno dise?ar un plan pastoral sostenido para sus diferentes necesidades espec?ficas. Muchos de los contactos con los pescadores se mantienen a trav?s de las parroquias locales. El A.M. tiene potencialmente un importante papel de coordinaci?n/recurso, y puede ayudar a incrementar esta conciencia en las parroquias mediante una red de contactos de la parroquia, y promoviendo las celebraciones del Domingo de Mar.
Es necesario llevar a cabo una integraci?n del espec?fico cuidado pastoral y territorial. Los planes pastorales para los pescadores se pueden compartir a nivel regional, para ayudar al desarrollo de una perspectiva internacional del A.M., en el contexto del Comit? Internacional de Pesca del A.M., ya existente.
La tensi?n entre los intereses ecol?gicos y las necesidades de trabajo de los pescadores debe resolverse razonablemente. El A.M. Internacional (Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes) puede ser una ayuda, apoyando equilibradas pol?ticas de pesca sostenible, que toman en cuenta ambos factores, medioambientales y humanos.
Conforme a su propia naturaleza, el Comit? Internacional de Pesca del A.M. deber?a tomar un papel activo promoviendo la aplicaci?n del Convenio sobre el Trabajo en el Sector Pesquero, 2007. Es importante continuar la promoci?n del bienestar y la dignidad de los pescadores tambi?n en la arena internacional a trav?s de la ICMA.

El Ministerio Pastoral para Barcos de Crucero
La presencia de un capell?n a bordo de un barco de crucero puede ser una oportunidad para la oraci?n, la celebraci?n de la Liturgia y la evangelizaci?n. Durante el viaje los pasajeros y la tripulaci?n pueden sentir el deseo de reconciliarse con Dios y con la Iglesia, y el uno con el otro.
El A.M. Internacional puede mantener un di?logo con la industria del crucero, en general, planificar y mejorar los programas de apoyo pastoral para los marinos en el mar.
Se est? estudiando el ministerio en barcos de crucero en Europa y en Norteam?rica. Ser?a oportuno realizar un seguimiento continuado de las recomendaciones regionales ya hechas.
Deber?an existir cursos de formaci?n pr?cticos para todos los sacerdotes que sirven en barcos de crucero.
Deber?a existir un est?ndar, internacionalmente reconocido, para los sacerdotes que sirven en barcos de crucero, basado en la acreditaci?n, la formaci?n, la idoneidad y la buena salud.
Es necesario trabajar sobre el borrador del C?digo de Pr?ctica para el Ministerio del Mar (Barcos de Crucero). Deber?a existir una colaboraci?n entre los Capellanes embarcados y las parroquias en el puerto de llegada.
Es crucial que el capell?n o el sacerdote del barco de crucero tenga una visi?n de toda la comunidad del barco; la tripulaci?n y los pasajeros, sin distinci?n de religi?n, raza, cultura o sexo.
Es necesario que el Capell?n del puerto realice visitas pastorales a bordo de barcos de crucero cuando no hay un Capell?n a bordo.

Las Autoridades Mar?timas
Los nuevos Convenios de la OIT (CTM, 2006 y el Convenio sobre el Trabajo en el Sector Pesquero, 2007) son una ocasi?n para renovar los esfuerzos del A.M. a la hora de abogar a favor de su adopci?n y asegurar su aplicaci?n. Los miembros del A.M. deben ser conscientes de la posici?n de su gobierno, y deben hacer campa?a para su veloz ratificaci?n y aplicaci?n.
Cada regi?n tiene que considerar la posibilidad de establecer un plan estrat?gico que se encajar? en los programas regionales de desarrollo del bienestar del ICSW.
El A.M. debe recordar y dar testimonio a una porci?n m?s amplia de la comunidad que la tripulaci?n es m?s valiosa que la carga.

Publicaciones
Para ayudar a los marinos a desarrollar su fe, es necesario poder disponer f?cilmente de un apropiado material impreso. Es necesario tambi?n que todo material especifique el lugar de origen. El material destinado a representar el A.M., nacionalmente o internacionalmente, debe ser aprobado respectivamente por el Director Nacional o por el A.M. Internacional. El mismo principio se aplica a las im?genes de Nuestra Se?ora, Estrella del Mar.

Proyectos e iniciativas

Establecer un di?logo con el pa?s de origen de los marinos cat?licos que visitan.
Animar y desarrollar cursos para los l?deres laicos y los ministros a bordo del barco, consultando el A.M. Internacional cuando van m?s all? de la responsabilidad del Director Nacional.
Se recomienda la participaci?n en los Cursos de Formaci?n de Bienestar para los Visitadores de Barcos, en el programa de Formaci?n para el Ministerio de los Marinos de ICMA, de Houston, y en otras posibilidades de formaci?n.
Desarrollar el A.M. en los pa?ses en los que no se le considera una prioridad. Se debe analizar el intercambio de personal y el hermanamiento. Puesto que este esfuerzo va m?s all? de las fronteras nacionales, se exige la comuni?n concreta con el A.M. Internacional, tambi?n para salvaguardar el principio de equidad y el bien com?n.
Se ve la urgencia de una puesta en pr?ctica de programas de lucha contro el VIH/SIDA y de otros de concientisaci?n sobre la salud e higiene, sin descuidar los principios ?ticos.
Hacer publicidad, entre los marinos embarcados, de la celebraci?n regular de Misas, particularmente dedicadas a los marinos y sus familias en las parroquias.
Identificar y apoyar los l?deres de bordo puede ayudar a reclutar y formar a los Ministros extraordinarios de la Eucarist?a.
Consolidar las recientes iniciativas con respecto al ministerio para barcos de crucero, el establecimiento de una red, el sitio Web del A.M. Internacional, la comunicaci?n y el seguimiento de barcos.
Desarrollar proyectos de informaci?n sobre el Sitio Web para la Iglesia, y formar a los miembros del A.M. para su uso como a las familias del marino.

Un Humanismo Mar?timo
En conclusi?n, nos empe?amos en permanecer en solidaridad con la Gente del Mar como testigos de la Esperanza, a trav?s de la Proclamaci?n de la Palabra, la Liturgia y la Diacon?a, y en defender un consecuente humanismo mar?timo. Puesto que el A.M. tambi?n se esfuerza por construir la paz, en justicia, libertad, verdad y solidaridad, renovamos nuestro compromiso con la promoci?n humana y la evangelizaci?n; un evangelizaci?n que es ?nueva en su ardor, en sus m?todos, y en su expresi?n? (Juan Pablo II, Discurso a la Conferencia Episcopal Cubana, 9 de junio de 1998), recordando las palabras de Benedicto XVI ?Es amor que da la vida?.
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