S?bado, 15 de septiembre de 2007
J?venes laguneros: con Cristo, ?remad mar adentro!


HA LLEGADO tu hora Cristo de La Laguna, de cruzar el dintel de San Miguel de las Victorias, y pisar el Atrio Ser?fico, que sabe a sacrificios, misericordia y alabanzas..., que esa tarde del 9 de septiembre se llena de "himnos", jubilosos, y de alfombra de la maestr?a de La Orotava. Te sigo y pregunto: "Se?or, ?qu? quieres que haga?". La pregunta es acuciante, cuando tu venerable imagen toca la plaza, en estos d?as no desangelada, sino engalanada. La pregunta es inquietante al mirar los rostros de los j?venes de Aguere, muchos bautizados, son Iglesia, pero no vienen, no participan, o tambi?n porque no les hemos dejado ser..., pero te miran, Se?or, y pregunto: ?ser? que tendremos que ir con ellos y hacia ellos en la realidad pura de la vida e invitarles a seguirte, y ah? hablarles de t?; ser? que no te hablamos de ellos..., ser? que estamos lejos...? No s?.

Ha llegado la hora de las exigencias de ser cristianos, algo que no resulta aceptable hoy, en que somos m?s sensibles al influjo del ambiente; vivimos bajo el signo de lo emocional y lo provisorio, dominados por la dictadura del relativismo, que en muchos corazones acrecienta sentimientos de incertidumbre, inseguridad, inestabilidad. V?ctimas de la duda, refugiados en la simple emotividad. Seducidos por la pseudocultura del "part time", del "zapping", de lo "light", que no deja espacio para la utop?a; atrapados por el materialismo, que genera una personalidad difusa, que imposibilita para vivir las exigencias del cristianismo.

Ha llegado la hora de ver que los j?venes s?is v?ctimas de todo, tambi?n de nuestras estructuras, heridos por el subjetivismo exagerado, con "pactos a la baja", la generaci?n del "ya", que dej? de so?ar con el futuro, atra?da por el eterno presente, con dificultades para asumir compromisos de vida; hab?is perdido la ilusi?n, o hemos hecho que la perd?is; tal vez, porque nosotros la hemos perdido, y sin ilusi?n es imposible vivir; j?venes cansados, resignados, que van sin saber por qu?; o m?s bien, ?no somos nosotros los cansados, resignados? Sin embargo, la realidad cristiana es que todos estamos llamados a ser y vivir en Cristo. Os veo m?s dispuestos a asumir con gozo, prontitud y radicalidad la forma de vida del Crucificado; veo que intent?is buscar nuevos cauces para vivir el Evangelio de forma aut?ntica y creativa; veo que si confi?is en la Palabra del Se?or (cf. Lc 5,5), pod?is abrazar con ilusi?n el futuro para vivir con valent?a la pasi?n por Cristo y por la humanidad.

Ha llegado la hora de descubrir que el mar en el que os ha tocado vivir est? agitado, o nosotros os hemos situado en un mar muy agitado (cf. Lc 8.23). Para ser cristiano ten?is que confrontaros con un contexto complejo y ambiguo, con una cultura en la que el cambio cotiza al alza, como expresi?n de dinamismo, avance y capacidad creadora, y que, por el contrario, desvaloriza, que sacraliza el desorden del esp?ritu, que arrastra hacia un abismo, y aleja de la convicci?n y la firmeza de lo esencial. Una cultural que genera y comercializa el ser e interrumpe la esperanza y el amor de Dios, y se hunde en el m?s atroz egocentrismo; con una cultura saturada de "saberes", pero que ignora la sabidur?a de lo fundamental, y al ignorar somos muchedumbre solitaria, tentada por un individualismo que apaga la alegr?a, erosiona la identidad e incuba una existencia blanda; con una cultura cuyo lema: "nada a largo plazo", que corroe la confianza, la lealtad, la vida; que potencia el narcisismo; cultura que tiende a la colonizaci?n del esp?ritu, meti?ndoos en un narc?tico mundo artificial, de apariencias, de enga?os, mentiras, falsedades, hipocres?as... que se guardan en el "estuche del protocolo".

Es la hora, j?venes laguneros, vuestra hora de ?remar mar adentro! (cf. Lc. 5.4). "?Sed robustos en la fe!" (cf. I Cor 16,13). Si quer?is seguir a Jes?s, ten?is que estar preparados para ir contracorriente. Seguir a Cristo supone asumir un proyecto contracultural basado en una s?lida y profunda experiencia de Dios y en la radicalidad evang?lica. La vida cristiana no es para mediocres, ni admite rebajas. Jes?s lo pide todo, el Se?or te quiere, porque antes ?l lo dio todo y nos am? primero. Ser de Cristo es una alternativa de vida al modelo que nos presenta la posmodernidad, una alternativa generadora de felicidad, frente al hedonismo, el consumismo, la degradaci?n de las relaciones humanas y a la erotizaci?n; al individualismo y a las ansias de poder, ser y apostar por Cristo es apostar por la libertad, la verdad, la fraternidad. Vosotros, como el Teide, s?is patrimonio de Cristo. Aspirad m?s alto, pues con y por vosotros merece la pena luchar.

Es la hora de remar mar adentro y si os sent?s llamados para seguir a Cristo os digo: confiad en el Se?or y ser?is dichosos, proclamad las maravillas que ?l hace en vosotros y decid: "Grande es el Se?or" (cf. Sal 39); que sus mandatos sean vuestra delicia, gozad con su palabra y vivid su voluntad (cf. Sal 118,41-48). No os cans?is de hacer el bien. La Laguna os necesita, os necesitamos todos (a?n m?s, me atrevo a ser osado y deciros: ?os queremos!) porque todos juntos y con Cristo haremos de La Laguna lo que es: Patrimonio de Fraternidad.

Es la hora, y el "Moreno", el Cristo de La Laguna, se encuentra en la puerta de la Concepci?n. Me vuelvo hacia vosotros y franciscanamente os invito: venid y entremos juntos a la casa del Se?or, porque juntos, como Iglesia, viviremos la paz y el bien de Cristo.

Laguneros: ?felices fiestas!

* Rector del Real Santuario

del Sant?simo Cristo de La Laguna. Publicado en el D?a
Comentarios