Domingo, 16 de septiembre de 2007
Art?culo del obispo diocesano de Tenerife, publicado en programa de Fiestas de Septiembre, del Cristo de La Laguna.

LA "HORA NONA" AYER Y HOY



Cada a?o, cuando llega septiembre, en la ciudad de San Crist?bal de La Laguna, celebramos ?por todo lo alto? las Fiestas del Cristo. El centro de atenci?n es la singular imagen de Cristo Crucificado que se venera en el Santuario del antiguo Convento de San Miguel de las Victorias, bajo el cuidado de los Padres Franciscanos y de la centenaria Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Sant?simo Cristo de La Laguna.

El 14 de septiembre es el d?a en que la Iglesia celebra en todo el mundo la Fiesta de la Exaltaci?n de la Santa Cruz, como homenaje de fe y gratitud a Cristo que por ?la Santa Cruz redimi? al mundo?. En nuestras islas, la Fiesta de la Cruz la celebramos en mayo y dejamos para septiembre la fiestas de Cristo Crucificado, como es caso del Cristo de La Laguna.

En uno y otro caso traemos a la memoria que ?por nosotros y por nuestra salvaci?n? Cristo muri? crucificado. Por nosotros y para nuestro beneficio Jesucristo acept? morir como un criminal, aunque era totalmente inocente. Esta es la raz?n fundamental para hacer las fiestas ?en honor del Cristo crucifica-do?, tan magn?ficamente representado en la atrayente y venerada imagen del Cristo lagunero; en ella contemplamos el amor de Dios que tanto am? al mundo que entreg? a su propio Hijo para que nos salvemos por medio de El.

El propio Cristo se present? a s? mismo como aqu?l que no ha venido a ser servido, sino a servir v a dar su vida como rescate por muchos (Mc. 10, 15). Al decir que vino para dar su vida en rescate por muchos, jes?s alude a la entrega de la propia vida en la Cruz, hecha ?en rescate por muchos?, es decir, por la inmensa multitud humana, por ?todos?, tambi?n por nosotros hombres y mujeres del siglo XXI. Y por eso, porque nos reconocemos destinatarios de su sacrificio redentor, es por lo que celebramos estas ?fiestas en su honor?, mediante la veneraci?n de la Sagrada Imagen del Sant?simo Cristo de La Laguna.

Y tal como la Iglesia nos ense?a, esta veneraci?n no significa que la imagen reciba reverencia en s? misma, sino que la reverencia se dirige a la persona de Cristo a quien la imagen representa. S?, a trav?s de la imagen del Cristo de La Laguna queremos encontrarnos con Cristo vivo y presente en la Palabra de la Biblia y en los Sacramentos de la Iglesia, porque creemos que jesucristo es el al?a y la omega, el principio y el fin de todo. ?l es el ?nico maestro que debe instruimos el ?nico Se?or del que dependemos, la ?nica cabeza a la que debemos estar unidos, el c?nico modelo al que debernos asemejamos. el ?nico m?dico que nos debe curar el ?nico pastor que nos debe alimentar; el ?nico camino que debemos seguir; la ?nica verdad que debemos creer; la ?nica vida que debe vivificamos, lo ?nico que nos debe bastar en todo. Todo fiel que no est? unido a Cristo como el sarmiento a la vid se cae, se seca y s?lo sirve para ser arrojado al fuego. En cambio, si estamos en jesucristo yJesucr-isto est? en nosotros, no debernos temer ninguna condena (San Lu?s Mar?a Grignon de >Montfort, Tratado sobre la verdadera devoci?n a Mar?a, n. 61).

Con ocasi?n de las fiestas de este a?o 2007, al participar y contemplar al Sant?simo Cristo Crucificado en las distintas celebraciones (descendimiento v veneraci?n, procesiones, quinario, etc.), les invito a considerar el significado profundo de ?la hora de nona?. es decir, la hora en que muri? Jes?s, como nos indica el evangelio de San Marcos. Jesucristo muri? en la Cruz a la ?hora nona? (tres de la tarde). Como reza un himno de la liturgia:

Se cubrieron de luto los montes
a la hora de nona.
El Se?or rasg? el velo del templo
a la hora de nona.
Dieron gritos las piedras en duelo
a la hora de nona.
Y Jes?s inclin? la cabeza
a la hora de nona.

Hora de gracia
en que Dios de su paz a la tierra
por la sangre de Cristo.

Levantaron los ojos los pueblos
a la hora de nona.
Contemplaron al que traspasaron
a la hora de nona.
Del costado man? sangre y agua
a la hora de nona.
Quien lo vio es quien da testimonio
a la hora de nona.

Hora de gracia
en que Dios de su paz a la tierra
por la sangre de Cristo.

[]os? Lu?s Blanco Vega]

Pero, adem?s, la ?hora de nona?, que en los misteriosos designios de Dios fue la ?hora de la salvaci?n?, es tambi?n la hora en que se consum? la injusticia de quienes rechazaron aJes?s y, al mismo tiempo, en aquella ?hora nona?, en la Cruz de Cristo estaban concentradas todas las cruces de todos los hombres de la historia que como El han sido, son v ser?n v?ctimas de la maldad de los seres humanos (hombres v mujeres) respecto a sus semejantes. Por eso, la ?hora nona? de Cristo nos remite a la ?hora nona? de los que hoy ?en cualquier parte del mundo? sufren en su cuerpo y en su esp?ritu. As? lo expresa magn?ficamente un canto lit?rgico:

Planearon su muerte en silencio,
asustaron con gritos al pueblo
y en un le?o colgaron su cuerpo
a la hora de nona, a la hora de nona
el Se?or, el Se?or muri?.
el Se?or muri?.


Es la hora de nona en mi pueblo,
las sirenas de alarma han sonado
y mi pueblo se queda dormido
y mi hermano llora y mi hermano muere
y el clamor de su voz no nos duele,
y mi hermano muere.
Es la hora de nona en la tierra,
es la hora del hambre y la muerte
es la hora del odio y la guerra.

es la hora de nona, cuando sufre mi pueblo
cuando crece el dolor e el enga?o,
cuando falla el amor:
Por nuestro amor muri? el Se?or
en la cruz. muri? el Se?or;
?l nos mand?
dar la vida como hermanos
en se?al de amor
[Carmelo Erdozain]

Ojal? que todos los actos de estas Fiestas del Cristo sean expresi?n de nuestra voluntad de no hacer sufrir a nadie con nuestra conducta y al mismo tiempo? compromiso de ayudar a llevar ?su cruz? a quienes nos necesitan. De poco servir?n las Fiestas en honor del Sant?simo Cristo de La Laguna si a nuestro lado se sigue repitiendo ?la hora de nona?.

+ Bernardo ?lvarez Afonso
OBISPO NIVARIENSE
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