Lunes, 17 de septiembre de 2007
Comentario al evangelio del martes de la vig?simo cuarta semana del tiempo ordinario, publicado en el libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.

?No llores m?s!


El episodio de Na?n es m?s que una tr?gica historia con final feliz. Se trata de una garant?a de la fe y de una pre?gunta sobre la confianza. El pasaje viene a ense?ar: nadie queda exento de la muerte pero la fe en Jes?s quita a la muerte su m?scara de terror y su poder de destrucci?n.

El cortejo de la vida y el cortejo de la muerte se enfrentan en Na?n, localidad de Galilea, cercana a Nazaret. El difunto joven, su madre viuda. Esa mujer carecer? en adelante de la protecci?n de un hombre en el ?mbito de lo afectivo, econ?mico y jur?dico. El comentario de Lucas es el mejor comentario y desvela lo que va a pasar: ?Jes?s tuvo compasi?n al ver a la madre?. Lo dem?s se intuye.

Lucas es el evangelista de la misericordia y el cronista de Mar?a. La viuda de Na?n ante su hijo muerto le lleva a pensar en la soledad de Mar?a junto a la cruz. ?Pensaba Jes?s en su propia muerte y en la desolaci?n de su madre? Dirigi?ndose al muerto le orden?: ??Muchacho, lev?ntate!?. Y se lo entreg? a su madre. Desde la cruz se dirigir? a Juan para entreg?rselo a Mar?a. En este milagro se revela el aspecto maternal del amor de Dios.

Al ver al muerto resucitado creyeron muchos en ?l. Nuevas, insospechadas perspectivas se abr?an ante sus ojos. La muerte no era ya el silencio definitivo. Exist?a Alguien cercano a nosotros capaz de trastornar las leyes f?sicas y poner lenitivo en las morales. La existencia de otro mundo hac?a de repente irrupci?n en ?ste en el que nada es definitivo: todo puede cambiar, se puede pedir todo, incluso la vuelta a la vida. Hay un Dios que resucita a los muertos. La vieja alquimia para trasformar la vida decadente en eterna juventud se hace realidad por la fe en la palabra y la confianza en el amor de Jes?s. En una perspectiva espiritual, cada encuentro con Dios en la conversi?n es un milagro de su poder de de-volver a la vida. La reconciliaci?n sacramental es un encuentro con el poder perdonador. De all? surge un hombre resucitado a la vida, que es entregado a la Madre Iglesia.
Publicado por verdenaranja @ 22:55  | Espiritualidad
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