Lunes, 17 de septiembre de 2007
Comentario al evangelio del mi?rcoles de la vig?simo cuarta semana del tiempo ordinario, cogido del libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.

Los hombres de esta generaci?n


Describe Jes?s la irracionalidad de los eternos insatisfechos que reaccionan a bandazos en funci?n del buen o mal humor. El no sintonizar con sus gustos hace a uno sencillamente inaceptable. Surge aqu? inmediatamente una pregunta: ??Dependen mis relaciones con Dios del pie con el que me levanto??. Si me relaciono con ?l s?lo cuando ?lo siento? puede suceder que mi humor no me lo aconseje nunca o, en el mejor de los casos, hago de-pender a Dios de una buena digesti?n. Pero ?sentirlo? suele depender m?s de la intensidad con que se le busca que de los sentimientos que me invaden.

En la par?bola del sembrador se habla de disparidad en la acogida de la semilla (Mt 13,1-9) y los invitados a las bodas encontraron diferentes pretextos para no asistir (Mt 22,1-14). Hay corazones eternamente insatisfechos, negativamente cr?ticos... donde tampoco la palabra de Dios fructifica porque no es aceptada. El que no quiere aceptar una invitaci?n puede siempre encontrar f?ciles disculpas. Y como Dios no llama por tel?fono, basta con hacerse el sordo y ya tenemos la negativa dada. Jes?s condena esta forma de conducta con el rid?culo de los ni?os en la calle.
Los hombres de aquella generaci?n rechazaron la predicaci?n de Juan. Vino detr?s de ?l Jes?s con una asc?tica y un humanismo diferentes y le rechazaron tambi?n. Los publicanos, por el contrario, aceptaron primero la predicaci?n de Juan y luego las ense?anzas de Jes?s. Son dos conductas opuestas y dos distintos juicios de valor.

Existen corrientes cr?ticas empe?adas en no aceptar lo que no encaja en sus sentimientos y cuando no encuentran nada real se complacen en hacer futurismo sobre la Iglesia del a?o 2000. Los sencillos alabados en el evangelio empiezan por aceptar su condici?n de pecadores y luego la necesidad de Dios. Es la suprema sabidur?a.
Publicado por verdenaranja @ 23:02  | Espiritualidad
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