Lunes, 01 de octubre de 2007
Comentario a las lecturas del Domingo Veintis?is del tiempo ordinario - c, publicado en "Diario de Avisos" bajo el ep?grafe "el domingo, fiesta de los cristianos".

Hombre rico,
hombre pobre


DANIEL PADILLA


Creo, Se?or, que una lectura r?pida de la historia de L?zaro y Epul?n puede llevarnos a una conclusi?n muy simplista: "los pobres se salvan, los ricos se condenan". S?lo "buenos y malos", como en las pel?culas. Y no creo que fuera as? de esquem?tico tu mensaje. Por eso, perm?teme que te vaya exponiendo mis propias conclusiones.

En primer lugar, entiendo que la quiniela de los "ricos y los pobres" hoy tiene muchas m?s variantes. No s?lo existen los ricos y los pobres. Existen los que no son ni pobres ni ricos. Y, sobre todo, existen los "pobres-ricos" y los "ricos-pobres". Dos especies desconcertantes. Te explicar?.

Los pobres-ricos son los que se han empe?ado en llevar una vida boyante, subidos en un tren de mucho lujo. Nadie sabe c?mo lo consiguen. Pero, impulsados por una sociedad que fomenta y facilita ese estilo, terminan, terminamos, subi?ndonos a un vag?n que no nos corresponde. No es ning?n secreto. Hoy hemos puesto de moda, con sello de imprescindibles, los banquetes de Epul?n: bautizos, bodas, comuniones, vacaciones, d?a del padre, d?a de la madre... Me han dicho que se han inventado ya hasta "primeras comuniones laicas". Es decir: fiestas paralelas, con comilona, regalos y dispendio -pero sin comuni?n-, que hacen "perder un poco la raz?n" a ciertas familias, al llegar el ni?o al "uso de raz?n". S?. Creo, Se?or, que somos muchos los que limpiamente nos hemos apuntado a la sociedad de consumo, aunque, eso s?, de vez en cuando, nos acordamos de los "dos tercios de l?zaros que en el mundo pasan hambre".

Los otros son los ricos-pobres. Esto es: los que se han arrimado, por ejemplo, a la mendicidad, organizada y fraudulentamente, creando verdaderos negocios. ?C?mo distinguir hoy a los verdaderos "pobres"? Se han descubierto redes que encubr?an a opulentos "epulones", parapetados tras la ramificaci?n de innumerables "l?zaros". S?, hoy tiene muchas variantes la quiniela de "los ricos y los pobres".
Pero todo esto no me excusa de comprobar una cosa: -tu decidida predilecci?n por los pobres: "Bienaventurados los pobres"-. Y tu opini?n de la riqueza: "Vende todo lo que tienes".

?Qu? significa este "partidismo"? ?Qu? sentido tiene, Se?or, tan manifiesta opci?n? Porque yo entiendo que la pobreza y la riqueza no son ni buenas ni malas. Son situaciones neutras en s? mis-mas. Pero s? tambi?n que, lo mismo que los alquimistas quisieron convertirlo todo en "oro", T? deseas convertir todo en "amor". Esa es tu obsesi?n. T? no quieres la pobreza por la pobreza, como ejercicio de asc?tica. La pobreza y la riqueza comienzan a ser "algo", si se convierten en "amor". T? quieres que Epul?n, esto es, cualquier rico, vaya transformando su riqueza, no en pobreza, sino en "amor". Ya que, luego, como una consecuencia necesaria, ese amor le llevar? a la pobreza. Es decir, le har? abrir las puertas de su casa para que entre L?zaro y se siente a la mesa. Al joven rico le dijiste: "vende lo que tienes", pero a?adiendo: "y d?selo a los pobres". Por eso Pablo, que medit? mucho estas cosas, lo resumi? espl?ndidamente: "aunque repartiera todos mis bienes a los pobres, si lo hago "sin amor", de nada me sirve".

Hombre rico, hombre pobre. T?tulo de un best-seller. Pero sobre todo, retrato escandaloso de un mundo dividido en dos.
Comprendo, por tanto, Se?or, el mensaje de tu par?bola. Es ?ste: "que cada uno apriete constantemente el bot?n de su congelado coraz?n, para descongelarlo". Porque sucede que, poco a poco y sin darnos cuenta, se nos cubre de hielo, (l?ase "ego?smo") y, en esa circunstancia, se hace insensible a los "l?zaros" que llaman desde fuera. S?, el coraz?n se fosiliza y se convierte en piedra. Y, entonces, se vuelve tan duro, que "no ser?a capaz de convertirse, ni aunque un muerto resucitara". Lo dijo Jes?s.
Publicado por verdenaranja @ 0:44  | Espiritualidad
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios