Jueves, 04 de octubre de 2007
VATICANO - AVE MARIA por el padre Luciano Alimandi - ?Hay un ?ngel que camina a tu lado!

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - Los ?ngeles, criaturas maravillosas, que Dios ha puesto a nuestro lado para acompa?arnos en nuestro camino hacia el Cielo, para ayudarnos a subir la escala hacia la perfecci?n, ?de la cada vez m?s ?ntima comuni?n con la Sant?sima Trinidad! Ellos ?ascienden? y ?descienden? en esa escala para reconducir al hombre al Amor infinito, al Oc?ano sin confines de su origen, donde todo es plenitud de gracia. Los ?ngeles vienen de all? y no tienen otro inter?s que aquel de amar a Dios y hacer que los hombre correspondan a ese amor para que todos puedan gozar y festejar con ?l.

El Santo Padre Benedicto XVI, con ocasi?n de la fiesta de los Santos Arc?ngeles Miquel, Gabriel y Rafael, nos explic? la ?verdadera naturaleza? de los ?ngeles que es ?la existencia por ?l y para ?l?. Adem?s, el Papa nos ha explicado que los ?ngeles, ?precisamente porque est?n con Dios, pueden estar tambi?n muy cerca del hombre. Dios, en efecto, conoce nuestra profundidad mucho m?s que nosotros mismos. Los ?ngeles hablan al hombre de aquello que constituye su verdadero ser, aquella que en su video con no poca frecuencia est? escondido y hasta sepultado. Ellos lo invitan a entrar nuevamente en s? mismo, llam?ndolo de parte de Dios? (Benedicto XVI, Homil?a del 29 de septiembre de 2007).

Los ?ngeles, podr?amos decir con una expresi?n humana, se acercan a nosotros ?con la punta de los pies?, nos alientan y esperan pacientemente a que nos entreguemos al se?or; ellos no se aproximan a nosotros con alg?n tipo de ?ingerencia?, no interfieren en modo alguno con nuestra libertad que, en todo y para todo, respetan. Si queremos permanecer cerrados a su presencia ellos se colocar?n a un lado, pero si invocamos su ayuda, no tardar?n en socorrernos porque en ello consiste su alegr?a: ?ayudarnos a encontrar siempre a Jes?s en nosotros mismos y en nuestros hermanos, para servirlo y amarlo como ellos: con todo nuestro ser!

La existencia de los ?ngeles, que nos ha sido revelada por Dios mismo, se manifiesta en toda la Sagrada Escritura, Desde peque?os, la Santa Madre Iglesia nos ense?a la hermosa oraci?n al ?ngel de la guardia, en la cual pedimos cada d?a a nuestro amigo celeste ?que nos ilumine, nos proteja, nos sostenga y nos gobierne?, reconociendo que su acci?n es don de la ?piedad celestial?, ?de la misericordia divina! San Bernardo, a prop?sito de la protecci?n ang?lica, afirma: ? ??l dar? la orden a sus ?ngeles de custodiarte en todos tus pasos?. ?Cu?nta reverencia deben suscitar en ti estas palabras, cu?nta devoci?n deben producir en ti, cu?nta fe infundirte! Reverencia por su presencia, devoci?n por su benevolencia, fe por su protecci?n. Est?n presente, pues, y est?n presentes a ti, no s?lo contigo, sino tambi?n para ti. Est?n presentes para protegerte, est?n presentes para servirte? (San Bernardo Abad).

?Porqu? entonces se habla tan poco entre los bautizados acerca de los ?ngeles, o parece que se recurra raramente a su ayuda para vencer las pasiones y avanzar por el camino de la santidad? ?Porqu? se les margina tanto en nuestros escritos, conferencias, homil?as o catequesis? ?Porqu? est? reservada tan poca atenci?n a los ?ngeles?

Los santos nos ense?an, a partir de su vida, un grande amor hacia los santos ?ngeles. Qu? maravillosas p?ginas escribi? sobre ellos, por ejemplo, el gran ?Doctor Ang?lico?, Santo Tom?s de Aquino! Pero, en realidad, para alimentar la devoci?n hacia los ?ngeles basta abrir la Sagrada Escritura, en particular el Nuevo Testamento, y redescubrir que es precisamente un ?ngel, San Gabriel, a quien Dios encomend? la misi?n de llevar el Anuncio que nos trajo la salvaci?n, ?ya que la Virgen Mar?a respondi? con un s?!

?Qu? bello es contemplar todo esto en la oraci?n del Angelus: ?Angelus Domini nuntiavit Marae??! No se puede imaginar cu?nta gratitud hab?a en el coraz?n de la joven de Nazaret, cuando un ?ngel vino para acompa?arla en el descubrimiento del Misterio m?s grande del Amor de Dios: ?La Encarnaci?n del Verbo!

S?lo quien es humilde comprende a los ?ngeles, criaturas humild?simas de Dios. Los ?ngeles, con San Miguel Arc?ngel a la cabeza -cuyo nombre significa ??qui?n como Dios??- nos recuerdan que sin Dios no somos nada, que nuestra grandeza est? ?nicamente en Dios y que ?l se deja encontrar por los que son peque?os, los que se hacen como ni?os, ?los ?nicos capaces de entrar en su Reino (cf. Mt 18,3)!

Son ellos los grandes aliados de los ?ngeles y desde los primeros a?os de su existencia deber?an escuchar hablar de estas criaturas celestiales, aprendiendo a invocarles. Son los ni?os los m?s d?ciles colaboradores de los ?ngeles. Sus mentes, en efecto, a?n est?n puras y abiertas al misterio, sensibles a la presencia de los ?ngeles; sus mentes son simples y no complicadas como las de los ?grandes?, que han tenido verg?enza de seguir siendo ?ni?os? en el coraz?n y que por ello han perdido el tesoro m?s grande, el de su inocencia. Los ?ngeles desean ayudarnos a reconquistarla y para ello ponen en nuestro camino a muchos ?ni?os?, no s?lo peque?os a causa de su edad, sino tambi?n ?peque?os? por su humildad, para comunicarnos la nostalgia de Dios, ?quien ama revelar su rostro a trav?s de ellos! (Agencia Fides 3/10/2007; l?neas 63, palabras 888)
Publicado por verdenaranja @ 21:42  | Espiritualidad
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