S?bado, 06 de octubre de 2007
Carta que ha escrito monse?or Rafael Palmero Ramos, obispo de Orihuela-Alicante con el t?tulo:

?En octubre, un rosarito a la Virgen?.


En octubre, un rosarito a la Virgen. He aqu? una invitaci?n, formulada a?os atr?s con fundada esperanza. La repito hoy nuevamente: en un ambiente distinto, pero con id?ntica confianza.

Atr?s quedan, un a?o m?s, las horas de descanso estivo, los momentos de reencuentro familiar, los lugares conocidos que hemos vuelto a pisar. ?Cu?ntas personas que ya no est?n en ellos! ?Cu?ntos recuerdos actualizados y, por lo mismo, revividos! Nos enriquecen siempre, y nos ayudan a seguir dando a la vida la dimensi?n que tiene: la aut?ntica, la verdadera, la de proyecci?n hacia un futuro eterno, definitivo y gozoso.

El mes de octubre se?ala, a?o tras a?o, el comienzo de una tarea nueva, de otro pelda?o a escalar con una carga a?adida sobre los hombros. Y estimula siempre, alienta y empuja, porque nos espolea a todos a seguir adelante. ?Suponiendo que la providencia, asegura san Agust?n, no presidiera las cosas humanas, ser?a vana toda preocupaci?n religiosa?. De ah? que tratemos de seguir viviendo con ilusi?n y con gozo.

Consagrado como est?, desde hace siglos, a honrar la memoria de Santa Mar?a ?lo mismo que el florido mes de mayo?, al finalizar la primera semana de octubre tenemos la fiesta de Nuestra Se?ora del Rosario. Popular en determinados lugares. Hist?rica por la Victoria de Lepanto, atribuida a su protecci?n y a su ayuda, la Virgen del Rosario es, para muchos, conocida y entra?able. Desde peque?os, porque en lugares distintos, pueblos y ciudades, nos familiarizamos con ella.

Y en octubre, su mes, rez?bamos el Rosario. En familia, en el colegio, en la parroquia. Siempre con alguien a la cabeza, que desgranaba avemar?as esperando respuesta coral, y que enunciaba cada uno de los misterios, como momentos importantes de la vida de Mar?a.

Tambi?n hoy, ?por qu? no?
Pienso que era una costumbre buena y que debe ser, por lo mismo, mantenida. Con intervenciones nuevas, porque distinto es el momento, y tambi?n con nuevos misterios, los luminosos, que nos regal? el Papa Juan Pablo II, tan mariano, antes de dejarnos.

Son miles y miles, hasta millones, los rosarios que hoy se fabrican y que recorren el mundo entero. Hermosos algunos, valiosos otros, sencillos los m?s. Con las 50 cuentas que corresponden a otras tantas avemar?as, o con s?lo 10, para repetir e incidir una y otra vez, hasta 5, con la mano siempre abierta.

Llevamos este rosario en el coche, lo cuelgan muchos j?venes al pecho, lo guardamos en el bolsillo: ?por qu? no tomarlo m?s frecuentemente entre las manos, sin cobard?a alguna y sin respeto humano? La Virgen Mar?a, nuestra Madre, ha recomendado con frecuencia esta recitaci?n, sencilla, reiterada, abierta a la contemplaci?n. En Lourdes, en F?tima, en tantas apariciones?

Muchas son las personas que no recuerdan los misterios o que no han aprendido las letan?as, pero abundan los subsidios que facilitan la cosa. Tengo para m? que el buen Dios escucha con atenci?n las voces de las personas que se pasan el rosario, una a otra, se?alando intenciones especiales en cada decena del mismo.

Probadlo y ved. Intentadlo y experimentar?is resultados maravillosos. ?Al Cristo que encontramos en el Evangelio y en el sacramento, comenta nuestro Papa Benedicto XVI, lo contemplamos con Mar?a en los diversos momentos de su vida gracias a los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos. As?, en la escuela de la Madre aprendemos a configurarnos con su divino Hijo y a anunciarlo con nuestra vida?.

Es bien sencillo el intento. En octubre, ya estamos en ?l y pasa pronto, un rosarito a la Virgen. Ver?is qu? cadena invisible tan fuerte une a unos hermanos con los otros.

+ Rafael Palmero Ramos
Obispo de Orihuela-Alicante
Publicado por verdenaranja @ 23:39  | Hablan los obispos
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