Domingo, 14 de octubre de 2007
Cometario a las lecturas del domingo veintiocho del Tiempo Ordinnario publicado en Diario de Avisos el Domingo, 14 de Octubre de 2007, bajo el ep?grafe "el comingo, fiesta de los cristianos".

?Ni?o!, ?qu?
se dice?


DANIEL PADILLA


Recuerdo una escena de mi infancia que se repiti? con cierta frecuencia. Ustedes recordar?n otras semejantes. Ven?a una visita a casa. Y, despu?s de un rato de charla, aquella visita me entregaba un paquetito de regalo. Yo me quedaba absorto, desenvolvi?ndolo. Y, entonces, invariablemente, interven?a mi madre: "?Ni?o! ?Qu? se dice?" "Muchas gracias", tartamudeaba yo, levemente sonrojado.

Pues bien, al igual que nuestra madre, eso es lo que nos recuerda Jes?s en el Evangelio de hoy: "?No eran diez los curados? Los otros nueve, ?d?nde est?n?". Porque fueron diez, efectivamente, los leprosos curados. Pero s?lo uno demostr? esa m?nima regla de cortes?a que es la gratitud.

Y tengo la impresi?n de que el hombre de hoy, tanto individual como colectivamente, est? muy ufano, "sacando pecho" por muchas cosas y se envanece por mil inventos y adelantos. Y le est? ha?ciendo falta que alguien le recuerde la frase de Pablo: "?Qu? tienes t?, que no hayas recibido?". O las palabras de nuestra madre: "?Ni?o!, ?qu? se dice?".
Perm?tanme una experiencia personal. Hace a?os tuvieron que intervenirme de una inesperada operaci?n en San Juan de Dios. Todo hubo de decidirse sin tardanzas ni titubeos. Y, gracias a Dios y al equipo de m?dicos, religiosos y religiosas, enfermeras, etcetera, hoy se los cuento. Pero lo m?s que recuerdo de aquel trance, es el fuerte sentimiento de "gratitud" que me invadi?. Me hac?a "dar gracias" en cada palabra, en cada gesto, en cada pensamiento. Creo que entend? entonces el sentido verdadero de la "gratitud", su necesidad.

Parece ser que algo parecido, pero mucho m?s sorprendente, ocurre a quienes han vivido momentos de terror y angustia por causa de un secuestro. Al ser liberados, en vez de sentir odio hacia sus secuestradores, parecen sentir una inexplicable gratitud. Es lo que se ha llamado el "s?ndrome de Estocolmo". Dir?ase que la cercan?a a la muerte, una vez soslayada, produce esa extra?a gratitud hacia los m?s cercanos, incluidos los propios enemigos.

Y mi pregunta es ?sta: "?Por qu? la gratitud ha de nacer ?nicamente en momentos de excepci?n, en situaciones l?mite? "Todo es gracia" - dijo Bernanos-. Y aunque no lo hubiera dicho, analizando nuestra propia trayectoria existencial, comprobamos que "mientras ?bamos de camino, hemos sido mil veces curados de la lepra". ?Son tantas las posibilidades de desgracia que nos rondan! Vivimos inmersos en un mosaico tan triste de desgarros, dolores, miserias y lepras diferentes, que el "verse liberado" a cada paso de ellas, es raz?n suficiente para "darnos media vuelta en el camino, como el samaritano, y buscar al Se?or para darle gracias".

Hace algunos a?os se lanz? en una ciudad espa?ola un bello eslogan de convivencia. Se multiplic? en carteleras, letreros luminosos y cu?os de correos. Dec?a as?: "La cortes?a es la flor de la caridad". En Tenerife se ha intentado con las campa?as: "Tenerife, isla 10" o "Tenerife, isla amable".

Me parece algo hermoso, que debi?ramos esculpir en nuestros corazones. Porque el "dar gracias", desde una vertiente puramente humana, es una bella y elemental norma de cortes?a. Pero, desde la vertiente evang?lica, "dar gracias" es una de las m?s elegantes y necesarias maneras de "amar a Dios", de tener Caridad con El.
Publicado por verdenaranja @ 18:05  | Espiritualidad
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