Martes, 30 de octubre de 2007
Llamamiento lanzado por la Conferencia Episcopal Colombiana tras las elecciones celebradas el domingo 28 de octubre para elegir a los representantes en las Gobernaciones, Alcald?as, Asambleas, Concejos Municipales y Juntas Administradoras Locales, por medio de un comunicado titulado ?La paz: un compromiso inaplazable?


LA PAZ: UN COMPROMISO INAPLAZABLE


A LOS GOBERNADORES, ALCALDES, DIPUTADOS, CONCEJALES Y EDILES
ELEGIDOS EN LA JORNADA ELECTORAL DEL DOMINGO 28 DE OCTUBRE

El pueblo colombiano ha concurrido a las urnas y elegido, en forma democr?tica, a los hombres y mujeres que habr?n de representarlo en las Gobernaciones, Alcald?as, Asambleas, Concejos Municipales y Juntas Administradoras Locales.

A todos los elegidos les hacemos llegar nuestro saludo de congratulaci?n y una voz de aliento para que se comprometan a fondo con la causa de la Paz. Como Iglesia nos comprometemos a colaborar con ustedes en la construcci?n de una Colombia reconciliada y en la b?squeda del bien com?n para todos.

1. El nivel m?s elemental de paz es la ausencia de guerra. Hay otros niveles superiores de paz como la aceptaci?n de vivir en el mismo territorio sin agredirse, la paz como una amistosa y sana convivencia entre las personas, la paz como calidad y plenitud de vida y la paz m?s plena, aquella otorgada de diversas maneras a toda la humanidad, don de Dios manifestado en Cristo:

?Les dejo la paz. Les doy mi paz; pero la paz que Yo les doy no es como la que da el mundo? (Jn 14,27). Se trata de esa paz integral que brota no s?lo de la justicia sino del amor a Dios y a los hermanos.

En Colombia debemos mirar todas las formas de paz pero reconociendo que todav?a no hemos alcanzado su nivel m?s elemental: la de ausencia de la confrontaci?n fratricida.

2. La imposibilidad de avanzar en el logro de esta forma m?s elemental de paz, nos ha llevado a convivir con la guerra, a vivir en la guerra y en muchos casos a vivir de la guerra. La consecuencia es el debilitamiento del sentido humanitario, el descenso general del nivel de confianza y el desaliento frente a los desaf?os que hay que superar.

3. Debilitamiento y desaliento unidos nos han vuelto t?midos para exigir la b?squeda del di?logo con miras a la paz. Es m?s f?cil pedir la soluci?n armada que la soluci?n dialogada.

El alt?simo grado de desconfianza entre los actores armados y el Estado ayuda a reforzar la solicitud de esta respuesta armada. Precisamente el di?logo al que nos referimos es un di?logo que se hace con los enemigos no con los amigos, un di?logo que como ambiente ideal deber?a hacerse en medio de la tregua y sin embargo, como lo muestran tantas historias de procesos de paz, a veces se realizan en medio de las l?grimas y con un alto nivel de desconfianza inicial.

La b?squeda de la verdad, la justicia y la reparaci?n que se abre paso en nuestro pa?s hoy sobre tantos hechos que han dejado un sinn?mero de v?ctimas y un mar de l?grimas, ha de ser ocasi?n para avanzar hacia la paz y no hacia una nueva cadena de venganzas.

4. Cada d?a tenemos la impresi?n, a?n si las estad?sticas no la corroboran, que los desplazados en diferentes lugares del pa?s no disminuyen; las personas y familias enteras buscando angustiadas la manera de salir del pa?s para salvar sus vidas, no disminuyen; los asesinatos cometidos por los alzados en armas ya sea contra aspirantes al servicio pol?tico en el pa?s, contra campesinos sencillos o ciudadanos de las grandes ciudades, no disminuyen. Se puede arg?ir que no es verdad, que hay efectiva disminuci?n de estos hechos de violencia y ojal? sea as?. Ello no hace que sea menos tr?gica la situaci?n porque muchos o pocos son siempre un signo de que la paz como ausencia de guerra est? a?n por construirse.

5. Invitamos a los nuevos dirigentes de los departamentos y municipios, Gobernadores, Alcaldes, Diputados, Concejales y Ediles, a que sobre la base de su deber de proteger la vida, honra y bienes de los ciudadanos, manifiesten una nueva audacia en favor de la paz, una nueva creatividad para buscar caminos de paz, un nuevo estilo que motive a entrar por los caminos de la justicia y la reconciliaci?n.

Si bien las negociaciones directas son tarea exclusiva del Gobierno Central, las acciones a favor de la paz no lo son. En una ?poca se dec?a que lo peque?o es hermoso. No desestimen cualquier acto por peque?o que sea que puedan realizar para avanzar hacia la paz, no s?lo hacia la m?s elemental sino hacia todas las que constituyen una verdadera cultura de paz.

6. Hemos evidenciado cu?n importante es para la sociedad la implementaci?n de la seguridad democr?tica. Sin embargo, debemos aspirar a mucho m?s en t?rminos de seguridad para alcanzar tambi?n un mayor nivel de paz. Cuando a Agesilao II rey de Esparta le preguntaban por qu? la ciudad, a diferencia de otras, no ten?a murallas de seguridad, ?l respond?a que su muralla era la virtud de los ciudadanos ?Y debe ser la nuestra!

Cuando se viaja por los caminos de la patria se encuentran anuncios que dicen ?Viaje tranquilo, su Ej?rcito lo protege?. Surge espont?neo un sentimiento de agradecimiento a la Fuerza P?blica. Pero hay que lograr tambi?n otro tipo de seguridad, aquella que est? construida desde adentro, desde la calidad ?tica, desde el coraz?n que sabe amar sin fronteras y para quien todo ser humano sin excepci?n es el propio hermano y cuya integridad de vida es tambi?n su responsabilidad. No pierdan la oportunidad de fomentar desde su nueva condici?n de servidores p?blicos una cultura de paz basada en la rectitud de vida y la conciencia ?tica.

7. Que Dios nuestro Padre quien en Jesucristo nos ha manifestado su proyecto de vida para la humanidad, y su Esp?ritu que nos comunica la fuerza y las ganas de vivir en una fraternidad cada vez m?s elevada, los acompa?e en ?sta su gesti?n que vemos con mucha esperanza para el logro de la paz y la prosperidad en Colombia. La Virgen Mar?a los cobije con su solicitud maternal.

Bogot?, D.C., 29 de octubre de 2007

+ Luis Augusto Castro Quiroga
Arzobispo de Tunja
Presidente de la Conferencia Episcopal
Publicado por verdenaranja @ 23:56  | Hablan los obispos
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios