Domingo, 04 de noviembre de 2007
04 Noviembre (ACI).- Al presidir la oraci?n del ?ngelus este domingo, el Papa Benedicto XVI destac? que el amor, actuando en el coraz?n del hombre, es la fuerza que renueva el mundo.

El Pont?fice coment? el Evangelio presentado por la liturgia dominical, el pasaje de Zaqueo, y record? que Jes?s lo llam? desde el ?rbol donde el publicano se hallaba: ?Zaqueo, baja ahora, porque hoy debo hospedarme en tu casa? (Lc 19,5).

??Qu? mensaje en tal simple frase!?, exclam? el Santo Padre; y explic? ?Jes?s llama por su nombre a un hombre despreciado por todos. ?Hoy?, s?, ahora mismo es para ?l el momento de la salvaci?n?.

??Debo quedarme?: ?Por qu? ?debo?? Porque el Padre, rico de misericordia, quiere que Jes?s vaya a ?buscar y salvar lo que estaba perdido?; explic? el Papa. ?Una vez m?s el Evangelio nos dice que el amor, partiendo del coraz?n de Dios y operando a trav?s del coraz?n del hombre, es la fuerza que renueva al mundo?.

Benedicto XVI record? luego la memoria del gran santo italiano, cuya fiesta se recuerda hoy, San Carlos Borromeo, Arzobispo de Mil?n, a quien describi? como el infatigable reformador que ?puso en pr?ctica el Concilio de Trento?, y que encabez? seis s?nodos provinciales y once diocesanos; fund? seminarios para formar una nueva generaci?n de sacerdotes; construy? hospitales y destin? las riquezas de la familia al servicio de los pobres; defendi? los derechos de la Iglesia contra los poderosos?

?Su lema ?agreg?- consist?a en una sola palabra ?Humilitas?. La humildad lo impuls? como al Se?or Jes?s, a renunciar a s? mismo para hacerse siervo de todos?.

Finalmente, el Papa record? a ?mi venerado predecesor Juan Pablo II, que llevaba con devoci?n el nombre (Karol, Carlos)? y con fi? a la intercesi?n del santo ?a todos los obispos del mundo, para quienes invocamos como siempre la celestial protecci?n de Mar?a Sant?sima, Madre de la Iglesia?.
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