Domingo, 04 de noviembre de 2007
Comentario a las lecturas del domingo 32 del tiempo ordinario - C publicado en Diario de Avisos el 4 de Noviembre de 2007, bajo el ep?grafe "el domingo, fiesta de los cristianos".

Gran se?or,
don Zaqueo


DANIEL PADILLA


Me nace un interrogante ante el evangelio de esta fecha "?Era Zaqueo un curiosillo, una especie de correveidile de novedades, uno de esos fieles admiradores que suelen seguir a los "populares", aclam?ndolos?". Ese "correr delante" y "subirse a una higuera" ?retratan a un "hincha", a un forofo en embri?n? ?O se trata, m?s bien, de alguien que ha sido "tocado de ala", alguien que ha sentido una llamada, adivinando que ese que pasa -Jes?s- puede ser la gran oportunidad de su vida? ?Se trata de un "fr?volo" o de un "buscador de perlas finas'"? Apuesto por esta segunda visi?n. Y se?alo cuatro fases que denotan la seriedad del camino de Zaqueo.

Su curiosidad. No se trata de una curiosidad fr?vola, de cotilleo, de prensa amarilla, no. Era la curiosidad de alguien que quiere conocer a fondo a una persona: Jes?s. Porque algo le dice en su interior que ese conocimiento va a marcar su vida. Conviene, no obstante, aclarar una cosa: a pesar de la apariencia, no era Zaqueo el que buscaba a Jes?s, sino Jes?s el que buscaba a Zaqueo. Pascal escribi? con. clarividencia: "No me buscar?as si no me hubieras encontrado". Es verdad, suele ser el Se?or el que anda haci?ndose notar, enviando sus primeras gracias, haciendo que se produzcan ciertas circunstancias, para que el hombre las advierta. Tambi?n dijo Jes?s: "No me eligieron ustedes a m?, sino que yo les eleg?, pan que vayan...". Supuesta, pues, esa disimulada manera de "insinuarse" de Jes?s, fue Zaqueo emprendiendo su camino de b?squeda

Los obst?culos. "La gente se lo imped?a", dice Lucas. Y aclara: "Era jefe de publicanos". Los publicanos, ya lo
saben, cobraban impuestos, y adem?s, para los romanos. Dos datos poco favorables para que la gente le abriera paso.
Entonces, "como era bajo de estatura", "se subi? a una higuera".

Debe saber el seguidor de Jes?s que su seguimiento no va a ser f?cil. Muchos supuestos amigos (?) se lo van a impedir. Pienso en los j?venes de una manera especial, a quienes los mismos de su pandilla, con leves iron?as o sonrisas, o esta sociedad del placer en que vivimos con sus "ofertas", van a zancadillear sus prop?sitos. Y, segundo, por mucho que valgamos, siempre somos "peque?os de estatura". Tenemos que subimos a alg?n ?rbol, a otra esfera, al plano de la fe.
Zaqueo abre sus puertas. Hay una frase conmovedora en el Apocalipsis. "Estoy a la puerta y llamo". Es el retrato de un Dios al que no se le abre. Lope de Vega la inmortaliz? en endecas?labos:

"?Cu?ntas veces el ?ngel me dec?a:
Alma, as?mate ahora a la ventana,
ver?s con cu?nto amor llamar porfia!"
Y ?Cu?ntas, hermosura soberana,
- "Ma?ana le abriremos", respond?a
para lo mismo responder ma?ana"!


No era el caso de Zaqueo. ?Es acaso el nuestro?

Zaqueo se entrega. El amor, amigos, es una conquista. Una dulce conquista, a la que, seg?n los m?sticos, corresponde la entrega y el abandono: "Qued?me y olvid?me -el rostro reclin? sobre el Amado; ces? todo y dej?me-, dejando mi cuidado entre las azucenas olvida-do". As? cantaba San Juan de la Cruz. Zaqueo, m?s experto en "cuentas" y en pragmatismos, dijo: "Desde ahora dar? la mitad de mis bienes y si de alguno me he aprovechado, le restituir? cuatro veces m?s".
?llenado Zaqueo! A veces solemos cebamos en los ricos. Pues he aqu? hov el elogio de un rico como Dios manda.
Publicado por verdenaranja @ 19:47  | Espiritualidad
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