Domingo, 04 de noviembre de 2007
Art?culo publicado en la revista "Iglesia Nivariense", SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2007, n?mero 77, escrito por el obispo diocesano de Tenerife don Bernardo ?lvarez Afonso.

SER MEMORIA Y PROFEC?A DE CRISTO


Queridos Diocesanos:

Con el curso pastoral 2007-2008 se pone en marcha un nuevo Plan Diocesano de Pastoral. Es el tercero despu?s de nuestro Primer S?nodo y, como los planes anteriores, este de ahora quiere ser un paso m?s en la aplicaci?n de las orientaciones y normas que -con la gu?a del Esp?ritu Santo- entonces se dieron y que siguen en vigor en nuestra Iglesia Diocesana Nivariense.

Han pasado casi dos mil a?os desde que Jes?s dijo a los ap?stoles: "ld al mundo entero y haced disc?pulos a todas las gentes bautiz?ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp?ritu Santo, y ense??ndoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aqu? que yo estoy con vosotros todos los d?as hasta el fin del mundo" (Mt. 28,19-20).

Todo lo que la iglesia ha sido, es y ser? es fruto del cumplimiento de esas palabras. Nosotros mismos, los que hoy formamos la Iglesia, hemos conocido y cre?do en Jesucristo porque otros seguidores de Jes?s, anteriores a nosotros, nos lo han presentado. El Se?or Jes?s, fiel a su promesa, ha estado, est? y estar? siempre presente. El es contempor?neo a toda persona en cualquier tiempo y lugar.

Tambi?n nosotros, hombres y mujeres del Tercer Milenio, que hemos conocido y cre?do en Jesucristo, animados por la certeza de su presencia, estamos llamados a anunciar aqu? y ahora ?con renovado impulso- "lo que hemos visto y o?do acerca de la Palabra de vida" para hacer a otros part?cipes de nuestra "comuni?n con el Padre y con su hijo Jesucristo". Pero, para ello, necesitamos nosotros mismos afianzar nuestra fe. Necesitamos "o?r", "tocar con nuestras manos", "ver con nuestros ojos", a Cristo "la Palabra de vida". Es decir, necesitamos cultivar una fe viva, de adhesi?n y seguimiento de Jes?s, para poder dar testimonio de lo que hemos visto, porque de lo que se trata es de "presentar" a Jes?s a los dem?s, no s?lo de hablar de ?l.

No hay que olvidar que nuestra fr?gil condici?n humana -constantemente amenazada por la fuerza del mal y del pecado- hace que tanto nuestros pensamientos y decisiones, como nuestros actos sean inconstantes e inseguros. Esto explica que la Iglesia, siendo Santa -pues Cristo est? en ella por su Esp?ritu- est? al mismo tiempo necesitada de purificaci?n y renovaci?n en sus miembros, en sus estructuras y en sus actuaciones.

Esta permanente necesidad de reforma, para poner remedio a los males de la vida eclesial y para llevar a plenitud la vocaci?n de santidad de todo el pueblo de Dios, no se realiza espont?neamente ni puede dejarse al azar. Es necesario "enfrentarse a lo que va mal" para disiparlo y ?al mismo tiempo-empe?arse en instaurar la verdad del Evangelio.
Esto, como avisa el Se?or, exige planificar las acciones a realizar, como si fu?ramos a librar una batalla o a construir una torre (cf. Le. 14,25-33). Pero, sobre todo, exige no amoldarse a este mundo, es decir, no dejarse modelar por las corrientes de pensamiento, por los poderes y por las costumbres del mundo presente, cuando son contrarias al mensaje de Jesucristo.

Con nuestro Plan Diocesano de Pastoral para estos cuatro a?os, pretendemos unir en la mente y en el coraz?n de los fieles el "hacer memoria de Jesucristo" con el "ser nosotros mismos memoria viva de Jesucristo". Impulsados, guiados y fortalecidos por el Esp?ritu Santo, y por tanto en docilidad a El, queremos trabajar con todos los medios a nuestro alcance para que nuestra Iglesia Diocesana sea, cada vez m?s, "memoria y profec?a" de Jesucristo Resucitado, es decir, para que nuestra Di?cesis ?en todo lo que es y en todo lo que hace- sea una manifestaci?n viviente de Jesucristo Resucitado. Ser "memoria y profec?a" de Cristo es llevarlo en el coraz?n y darlo a conocer, es permanecer vinculado a El v presentarlo a los dem?s.

Bernardo ?lvarez Afonso
Obispo de Tenerife
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