Lunes, 05 de noviembre de 2007
Carta que escribi? Bartolom? Blanco M?rquez, cooperador salesiano, beatificado el 28 de octubre, escrita desde la prisi?n de Ja?n el d?a antes de ser fusilado. Ha sido publicada en el ?Summarium super martyrio? de su causa de beatificaci?n (p?ginas 427-428)

Nacido en Pozoblanco (C?rdoba) en 1914, Bartolom? Banco fue arrestado como dirigente cat?lico (era secretario de los J?venes de Acci?n Cat?lica y delegado de los Sindicatos Cat?licos) el 18 de agosto de 1936. Fue fusilado el 2 de octubre de 1936 mientras gritaba ??Viva Cristo Rey!?. Ten?a 21 a?os.



Prisi?n Provincial. Ja?n, 1 de octubre de 1936.

Maruja del alma:

Tu recuerdo me acompa?ar? a la tumba y mientras haya un latido en mi coraz?n, ?ste palpitar? en cari?o hacia ti. Dios ha querido sublimar estos afectos terrenales, ennobleci?ndolos cuando los amamos en ?l. Por eso, aunque en mis ?ltimos d?as Dios es mi lumbrera y mi anhelo, no impide que el recuerdo de la persona m?s querida me acompa?e hasta la hora de la muerte.

Estoy asistido por muchos sacerdotes que, cual b?lsamo ben?fico, van derramando los tesoros de la Gracia dentro de mi alma, fortific?ndola; miro la muerte de cara y en verdad te digo que ni me asusta ni la temo.

Mi sentencia en el tribunal de los hombres ser? mi mayor defensa ante el Tribunal de Dios; ellos, al querer denigrarme, me han ennoblecido; al querer sentenciarme, me han absuelto, y al intentar perderme, me han salvado. ?Me entiendes? ?Claro est?! Puesto que al matarme me dan la verdadera vida y al condenarme por defender siempre los altos ideales de Religi?n, Patria y Familia, me abren de para en par las puertas de los cielos.

Mis restos ser?n inhumados en un nicho de este cementerio de Ja?n; cuando me quedan pocas horas para el definitivo reposo, s?lo quiero pedirte una cosa: que en recuerdo del amor que nos tuvimos, y que en este instante se acrecienta, atiendas como objetivo principal a la salvaci?n de tu alma, porque de esa manera conseguiremos reunirnos en el cielo para toda la eternidad, donde nada nos separar?.

?Hasta entonces, pues, Maruja de mi alma! No olvides que desde el cielo te miro, y procura ser modelo de mujeres cristianas, pues al final de la partida, de nada sirven los bienes y goces terrenales, si no acertamos a salvar el alma.

Un pensamiento de reconocimiento para toda tu familia, y para ti todo mi amor sublimado en las horas de la muerte. No me olvides, Maruja m?a, y que mi recuerdo te sirva siempre para tener presente que existe otra vida mejor, y que el conseguirla debe ser la m?xima aspiraci?n.

S? fuerte y rehace tu vida, eres joven y buena, y tendr?s la ayuda de Dios que yo implorar? desde su Reino. Hasta la eternidad, pues, donde continuaremos am?ndonos por los siglos de los siglos.
Publicado por verdenaranja @ 23:11  | Espiritualidad
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