Lunes, 05 de noviembre de 2007
ZENIT publica las palabras que pronunci? Benedicto XVI a mediod?a de este domingo, antes de rezar la oraci?n mariana del ?ngelus junto a decenas de miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro, en el Vaticano.


?Queridos hermanos y hermanas!

Hoy la liturgia presenta a nuestra meditaci?n el conocido episodio evang?lico del encuentro de Jes?s con Zaqueo en la ciudad de Jeric?. ?Qui?n era Zaqueo? Un hombre rico que, como oficio, ejerc?a de ?publicano?, esto es, recaudador de impuestos por cuenta de la autoridad romana, y precisamente por esto estaba considerado como un pecador p?blico. Al saber que Jes?s pasaba por Jeric?, aquel hombre se vio invadido por un gran deseo de verle, y como era bajo de estatura, subi? a un ?rbol. Jes?s se detuvo precisamente bajo aquel ?rbol y se dirigi? a ?l llam?ndole por su nombre: ?Zaqueo, baja pronto; porque hoy debo quedarme en tu casa? (Lc 19,5). ?Qu? mensaje en esta sencilla frase! ?Zaqueo?: Jes?s llama por su nombre a un hombre despreciado de todos. ?Hoy?: s?, precisamente ?ste es para ?l el momento de la salvaci?n. ?Debo quedarme?: ?por qu? ?debo?? Porque el Padre, rico de misericordia, quiere que Jes?s vaya a ?buscar y salvar lo que estaba perdido? (Lc 19,10). La gracia de aquel encuentro imprevisible fue tal que cambi? completamente la vida de Zaqueo: ?He aqu? ?confes? a Jes?s-- que doy la mitad de mis bienes a los pobres y, si he defraudado a alguien, le restituyo cuatro veces m?s? (Lc 19,8). De nuevo el Evangelio nos dice que el amor, partiendo del coraz?n de Dios y actuando a trav?s del coraz?n del hombre, es la fuerza que renueva el mundo.

Esta verdad brilla de manera singular en el testimonio del santo del que hoy se hace memoria: Carlos Borromeo, arzobispo de Mil?n. Su figura destaca en el siglo XVI como modelo de pastor ejemplar por caridad, doctrina, celo apost?lico y sobre todo por la oraci?n: ?las almas --dec?a-- se conquistan de rodillas?. Consagrado obispo con s?lo 25 a?os, puso en pr?ctica el dictado del Concilio de Trento, que impon?a a los pastores que residieran en las respectivas di?cesis, y se dedic? por completo a la Iglesia ambrosiana: la visit? a lo largo y ancho tres veces; convoc? seis s?nodos provinciales y once diocesanos; fund? seminarios para formar una nueva generaci?n de sacerdotes; construy? hospitales y destin? las riquezas de familia al servicio de los pobres; defendi? los derechos de la Iglesia contra los poderosos; renov? la vida religiosa e instituy? una nueva Congregaci?n de sacerdotes seculares, los Oblatos. En 1576, cuando se desat? la peste en Mil?n, visit?, confort? y emple? en los enfermos todos sus bienes. Su lema consist?a en una sola palabra: ?Humilitas?. La humildad le impuls?, como el Se?or Jes?s, a renunciar a s? mismo para hacerse siervo de todos.

Recordando a mi venerado predecesor Juan Pablo II, quien llevaba con devoci?n su nombre, confiamos a la intercesi?n de San Carlos a todos los obispos del mundo, para los cuales invocamos como siempre la celeste protecci?n de Mar?a Sant?sima, Madre de la Iglesia.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Al final del ?ngelus el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo cordialmente a los peregrinos y visitantes de lengua espa?ola que participan en esta oraci?n mariana, de modo particular al grupo de fieles venidos de M?xico. El Evangelio de hoy nos presenta a Zaqueo que quiere ver a Jes?s y lo hospeda en su casa. Este encuentro con el Se?or transforma y purifica su vida pasada. Igual quiere hacer ?l con nosotros cuando le abrimos totalmente nuestro coraz?n. ?Feliz domingo!

[? Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por verdenaranja @ 23:20  | Habla el Papa
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