Mi?rcoles, 07 de noviembre de 2007
Ha sido publicado el Documento final del Primer Encuentro Mundial de Sacerdotes, Di?conos y Religiosos/as Gitanos, promovido por el Consejo Pontificio de la Pastoral por los Emigrantes e Itinerantes, que tuvo lugar en Roma del 22 al 25 de septiembre de 2007, sobre el tema "Con Cristo al servicio del Pueblo Gitano" (Fides)


CONSEJO PONTIFICIO PARA LA PASTORAL DE LOS EMIGRANTES E ITINERANTES
Primer Encuentro Mundial de Sacerdotes, Di?conos y Religiosos/as Gitanos


(Roma, 22-25 septiembre 2007)




DOCUMENTO FINAL


I. EL ACONTECIMIENTO

Del 22 al 25 de septiembre, 2007, se celebr? en Roma el Primer Encuentro Mundial de Sacerdotes, Di?conos y Religiosos/as Gitanos, promovido por el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes. El tema de la reuni?n, ?Con Cristo, al servicio del Pueblo Gitano?, se inspiraba en las Orientaciones para una Pastoral de los Gitanos, Documento publicado por el Consejo Pontificio el 8 de diciembre, 2005. Este propone, entre otras cosas, la preparaci?n de los Gitanos a las tareas pastorales en medio de su pueblo y aboga por una pastoral vocacional para facilitar una aut?ntica implantatio ecclesiae en ese ambiente.
Estaban presentes unas cuarenta personas, entre ellas 33 Gitanos consagrados, procedentes de 9 pa?ses europeos (Eslovaquia, Espa?a, Francia, Hungr?a, Italia, Lituania, Rep?blica Checa, Rumania y Ucrania) y del Brasil. A ?ltimo momento faltaron los delegados de India.
El encuentro comenz? oficialmente el domingo 23 de septiembre, con la Concelebraci?n eucar?stica presidida por S.E. el Arzobispo Agostino Marchetto, Secretario del Dicasterio, quien pronunci? tambi?n la homil?a.
La sesi?n de trabajo inici? con su discurso de apertura. Despu?s de dar una cordial bienvenida, Mons. Marchetto agradeci? a Dios el don de las vocaciones consagradas, en particular en el pueblo gitano. Defini? a los gitanos consagrados un ?signo tangible? de la realizaci?n ? aunque no sin muchas dificultades ? de esa ?implantatio Ecclesiae? en el ambiente gitano, de la que hablan las Orientaciones (cf. n. 101). El Arzobispo Secretario reconoci? luego el valor que representan la vocaci?n al Sacerdocio y la consagraci?n religiosa para la evangelizaci?n y la promoci?n humana del pueblo gitano. Por este valiente testimonio de los consagrados ? afirm? ? ?la Iglesia - por su parte - se muestra, en sus hijos, todav?a muy sofocada por estereotipos y prejuicios respecto a los Gitanos, pero deseosa de un di?logo renovado y de una cordial acogida?. El Presule record? tambi?n que la celebraci?n del Encuentro coincid?a con los diez a?os de la beatificaci?n de Ceferino Gim?nez Malla, el primer gitano elevado al honor de los altares, presentado por la Iglesia como ejemplo significativo de la vocaci?n universal a la santidad, especialmente para los Gitanos que tienen con ?l estrechos v?nculos culturales y ?tnicos.
El Rev. Mons. Novatus Rugambwa, nombrado recientemente Sub-Secretario del Dicasterio, introdujo a los participantes en el tema del Encuentro, presentando el programa correspondiente. En primer lugar, Monse?or subray? c?mo la reuni?n ofrece a los Participantes una oportunidad y un est?mulo para reflexionar sobre lo que dicen las Orientaciones acerca de los Gitanos: su manera de ser, de actuar y de vivir, pero tambi?n sobre las exigencias que comporta la pastoral espec?fica gitana. Despu?s de haber valorado el papel que est?n llamados a desempe?ar los consagrados en el proceso de reconciliaci?n de los Gitanos en la sociedad y en la Iglesia, Monse?or Rugambwa se detuvo brevemente en el aspecto social de la vida de los Gitanos que, desafortunadamente, deja a?n mucho que desear.
A mediod?a, los participantes en el encuentro asistieron a la cita del domingo con el Santo Padre para recitar el Angelus. Despu?s de la oraci?n, el Papa Benedicto XVI les dirigi? las siguientes palabras: ?Queridos hermanos y hermanas, que el tema de vuestro encuentro: Con Cristo al servicio del pueblo gitano, se haga realidad cada vez m?s en la vida de cada uno de vosotros. Por ello oro y os encomiendo a la protecci?n de la Virgen Mar?a?.
En la tarde, el grupo visit? el ?Santuario del Divino Amore?, donde, en la ?peque?a iglesia? dedicada al Beato Ceferino Gim?nez Malla, recit? el Rosario en honor de la Virgen y en homenaje a su Patrono, m?rtir del Rosario. All? los participantes fueron recibidos por Mons. Bruno Nicolini, Encargado para la Di?cesis de Roma de la Pastoral Gitana. Estaba acompa?ado por un peque?o grupo de Gitanos, y estaban presentes tambi?n algunos delegados de la Comunidad de San Egidio, que lleva a cabo un notable trabajo en favor de la promoci?n del pueblo gitano. Se pudo realizar, as?, una experiencia de unidad en la diversidad, tan deseada por los mismos Gitanos.
La primera ponencia del domingo 23 de septiembre, sobre el tema?Vocaci?n como don y como compromiso? ? en el contexto del tema general ?Con Cristo al servicio del Pueblo Gitano? ? estuvo a cargo de Mons. Mario Riboldi, uno de los pioneros de la pastoral espec?fica para el pueblo gitano, con m?s de 50 a?os de dedicaci?n. Partiendo de la consideraci?n b?blica sobre la vocaci?n de los profetas y sacerdotes, el Ponente present? un panorama de la situaci?n de las vocaciones en el ambiente gitano y enseguida examin? los hechos del pasado que contribuyeron a favorecer el desarrollo de las vocaciones, haciendo luego un recuento de la vocaciones que se conocen hoy. Seg?n el cuadro que ?l present?, resulta que los Gitanos consagrados son m?s de 100, procedentes de grupos Rom, Sinti, Cal?, Manouches, Bhill y Jajabor, que viven en 16 pa?ses de Europa, de las Am?ricas y de Asia. Despu?s de haber subrayado la importancia de su misi?n en medio de la propia gente, el Ponente no dej? de poner de relieve los aspectos problem?ticos, como el desprecio, tanto por parte de los payos como de su propia etnia (cf. el Evangelio de Marcos, cap. 6). Mons. Riboldi termin? afirmando que los Gitanos consagrados deben caracterizarse por un gran coraz?n, entregado a la misi?n, a ejemplo de San Pablo, Ap?stol de las gentes.
La ponencia que sigui? fue la de S.E. Mons. Jos? Edson Santana de Oliveira, Obispo de Eun?polis, Promotor episcopal de la Pastoral de los N?madas en el Brasil. El tema era ?Con Cristo al servicio del Pueblo Gitano ? En esp?ritu de caridad y en la comuni?n de los carismas?. El Orador dividi? la ponencia en dos partes, exminando, en la primera, las condiciones socioculturales de los Gitanos en el Brasil. El Pa?s puede sentirse orgulloso de haber tenido un Presidente de la Rep?blica de origen gitano, y de haber establecido, por decisi?n del Gobierno, hace un a?o, la Jornada Nacional del Gitano. En la segunda parte de la ponencia, el Obispo analiz? la obra pastoral de la Iglesia local en favor del pueblo gitano, subrayando que, a pesar de los muchos ?xitos logrados en veinte a?os de trabajo, son todav?a muchos los desaf?os a los que se debe responder.
La tarde del primer d?a estuvo dedicada al di?logo de los Participantes con los Ponentes y al mutuo intercambio de experiencias, cuyos resultados son particularmente ricos y significativos para la pastoral gitana. En primer lugar, ellos presentaron la realidad tan compleja en que vive hoy el pueblo gitano, destacando tambi?n las dificultades que ha de afrontar para ?ser con-siderados? en la Iglesia y en la sociedad. Los resultados de los debates aparecen, en forma sint?tica, en las Conclusiones y Recomendaciones del presente Documento.
El d?a siguiente, lunes 24 de septiembre, comenz? con la Concelebraci?n eucar?stica presidida por el Presidente del Consejo Pontificio, Se?or Cardenal Renato Raffaele Martino. En su homil?a, basada en la Liturgia de la Palabra del d?a (Lucas 8, 16-18), Su Eminencia present? el binomio luz/tinieblas, se?alando c?mo hoy el poder de las tinieblas trata de ofuscar el esplendor de la luz divina. Y subray? que manifestaciones de las tinieblas son el rechazo de Dios, el relativismo religioso, la ?cultura de la muerte?, las guerras, el terrorismo, los aspectos negativos de la globalizaci?n, el desarraigo cultural, la p?rdida de la identidad, etc. Por lo que concierne a la realidad gitana, el Cardenal record? que se permanece en las ?tinieblas todas las veces que el respeto se pliega al odio, o la marginaci?n y el desinter?s prevalecen respecto a la acogida y al compromiso, todas las veces que el bien se rinde ante el mal?. Tambi?n cuando se asiste a actos de violencia y de injusticia contra los Gitanos ? y viceversa ? se cierne sobre las comunidades la oscuridad y la sombra del pecado. Salir de las tinieblas ? insisti? el Emo. Presidente ? no es f?cil, pues exige un empe?o por la verdad, la justicia y la solidaridad, que significa estar con los pobres, los oprimidos, los marginados, los m?s d?biles. La primera victoria de la luz sobre las tinieblas se registra cuando existe el respeto por toda persona, por su dignidad y sus convicciones. Los cristianos, por tanto, y en particular los consagrados a Dios, est?n llamados a ser la transparencia luminosa de Cristo en los ambientes donde trabajan.
La primera ponencia del d?a estuvo a cargo del R. P. Ren? Bernard, S.J., ex-Director Nacional en Francia y trat? de ?La dimensi?n espiritual y lit?rgica de las Orientaciones para una Pastoral de los Gitanos?. El P. Bernard expuso tres puntos: 1. Dimensi?n espiritual de las Orientaciones; 2. De la reconciliaci?n a la comuni?n; 3. ?Qu? tipo de liturgia para el Bautismo? Procur? as? de identificar las modalidades por medio de las cuales la Iglesia cat?lica est? presente entre los Gitanos, y los tiempos necesarios para que la participaci?n de los Gitanos en la Iglesia llegue a ser activa y fructuosa. En primer lugar, el P. Bernard subray? la importancia y el valor de la misi?n y de la presencia fundamental de Gitanos consagrados ?en la frontera? de dos culturas y en un mundo gitano incorporado en la sociedad de los payos. Al hablar luego de la presencia de la Iglesia cat?lica entre los Gitanos, el Ponente propuso una actitud de escucha hacia los Gitanos ? tambi?n hacia los consagrados ? sobre la visi?n que ellos tienen de las Iglesias y Comunidades eclesiales, hoy, ya que la Iglesia cat?lica no es la ?nica que se encuentra en este cruce de caminos. Y el Orador se pregunt?: ?consideran ellos la Iglesia cat?lica como una comunidad que reconoce a nivel local, regional, nacional e internacional al pueblo gitano? El P. Bernard contempl? enseguida el modo en que se realiza el paso de la reconciliaci?n a la comuni?n entre Gitanos y payos para llegar a ?vivir juntos? y ?ser Iglesia?. Esto exige ? afirm? ? que los agentes de pastoral conozcan la realidad en la que se realiza el futuro del pueblo gitano. Por lo que se refiere a los Sacramentos, el Bautismo es una prioridad para la familia gitana ? constat? el Orador ? pero permanece abierta la primera pregunta sobre las verdaderas motivaciones que llevan a los Gitanos a solicitar ese Sacramento.
El R.P. Claude Dumas, actual Director Nacional de la Pastoral de los Gitanos en Francia y primer Sacerdote gitano que ocupa ese cargo, habl? sobre ?Los desaf?os para la evangelizaci?n y la promoci?n humana, a la luz de las Orientaciones?, siempre en el contexto del tema general ?Con Cristo, al servicio del Pueblo Gitano?. En primer lugar, denunci? las distintas formas de intolerancia, de rechazo al ?otro? y de racismo hacia los Gitanos, que impiden que estos ?ltimos se sientan ?hermanos? de los payos y sean considerados como tales por la Iglesia. Seg?n el P. Dumas, la fraternidad entre Gitanos y payos es dif?cil de realizar en una Iglesia considerada por las comunidades gitanas como propiedad de los payos, lejana e inaccesible. Dada esa situaci?n, es necesario construir puentes, lo que supone un di?logo aut?ntico y una reciprocidad; y esto se puede lograr s?lo si Gitanos y payos est?n listos a dar los pasos necesarios ?en una doble direcci?n?. Las Orientaciones, termin? el Ponente, invitan a los Gitanos consagrados, teniendo en cuenta su posici?n, a sensibilizar a su hermanos de etnia y a?tener el valor? de ir al encuentro de los payos.
Los temas de las ponencias fueron examinados, durante los trabajos en grupos, por los Participantes, quienes estudiaron la rica y dif?cil problem?tica de la evangelizaci?n y de la promoci?n humana.
Los trabajos del d?a terminaron con la lectura y la aprobaci?n general de las Conclusiones y las Recomendaciones que presentamos a continuaci?n.

II. CONCLUSIONES

- Se nota una gran diversidad en la realidad de la vida del pueblo gitano, hoy, seg?n los pa?ses en los que se encuentra.
- La cultura gitana contempor?nea se halla en una fase de cambios debido al desarrollo tecnol?gico, la influencia de los mass media y la alfabetizaci?n, que abre nuevas posibilidades para la evangelizaci?n. Por este motivo los Gitanos son siempre m?s conscientes de su propia dignidad y, al mismo tiempo, sienten la necesidad de trabajar en favor de la promoci?n humana de sus hermanos de la misma etnia.
- La relaci?n entre Gitanos y payos est? falseada por un rechazo ancestral, pero se abre en busca de la verdad que le es propia, impregnada de confianza y de amor gratuito, sin ning?n deseo de dominio. Esto exige una relectura del proceso de desarrollo de ese encuentro, para tomar nota de la evoluci?n del lenguaje, de los signos de una mayor confianza, etc. De este modo, tambi?n los payos se ganan el derecho a la palabra, reconocida y escuchada por los Gitanos. El camino es largo, si se quiere llegar a una aut?ntica coparticipaci?n de la Palabra de Cristo para experimentar la alegr?a.
- El lenguaje religioso se encuentra, pues, en una b?squeda continua de la verdad, de parte y parte, siendo Verdad tambi?n la presencia de Cristo reconocida en el otro y en la Palabra del Evangelio que ilumina los acontecimientos de la vida. Es cierto que ahora el lenguaje de las im?genes se introduce en la familia gitana, invadi?ndola a trav?s de la televisi?n, internet, la publicidad, etc. Es un lenguaje que penetra, y ha sido impuesto por el mundo de los payos; por consiguiente, requiere un proceso de discernimiento.
- La Iglesia cat?lica es consciente de que los Gitanos tienen necesidad de cantar, de bailar, en sus celebraciones, de acuerdo con sus costumbres, para poder la expresar la fe tambi?n desde un punto de vista f?sico.
- Los Gitanos consagrados no piden a la Iglesia que les d? un lugar especial, pues ellos tambi?n son miembros del Cuerpo de Cristo. En realidad, lo que se requiere es apertura y disponibilidad, por parte de los Gitanos y de los payos, para transmitirse mutuamente el Evangelio y vivir aut?nticamente la catolicidad de la Iglesia.
- Los Gitanos consagrados desean, adem?s, que la Iglesia de la que forman parte sea, por medio de ellos y con ellos, el lugar donde todo Gitano puede ser reconocido con todas sus riquezas particulares; el lugar donde es igual a cualquier otro cat?lico, por la misma dignidad otorgada a los fieles por un mismo y ?nico Bautismo.
- Los Gitanos consagrados se compromentan a acabar con la imagen que tiende a considerar a los Gitanos solamente como pobres que deben ser ayudados. Es preciso hacer todo lo posible, con los dem?s miembros de la Iglesia, para que estos ?ltimos se consideren tambi?n pobres, y necesitados de aceptar las riquezas humanas y espirituales de las que los Gitanos son portadores. Estos, ?ltimos, por su parte, tienen que estar dispuestos a recibir de los payos.
- Todo servicio se ha de realizar en Cristo y con Cristo, porque de este modo el ser humano puede descubrir la grandeza y la dignidad propia y de los dem?s; las relaciones interpersonales inspiradas en el servicio permiten crear una aut?ntica cultura de acogida, solidaridad y caridad.
- La solicitud por las vocaciones entre los Gitanos es una de las prioridades de esa pastoral espec?fica. Se pide, pues, a los consagrados de origen gitano, una aut?ntica transparencia evang?lica y una convergencia de iniciativas en distintos niveles, para que surjan y se desarrollen los llamamientos a ser nuevos trabajadores en la Vi?a del Se?or.
- El respeto a la diversidad se manifiesta en la comunicaci?n de coraz?n a coraz?n, que depende de nuestra capacidad de empat?a y de todo lo que implica dicho comportamiento, es decir, poner atenci?n a la humanidad del otro y a lo que ?l experimenta, respetando su identidad y sus costumbres, evitando actos y gestos que podr?an herirlo.
- Los Gitanos consagrados tienen un papel particular para iluminar a sus propios hermanos de etnia sobre la presencia de las sectas y de los nuevos movimientos religiosos impregnados de proselitismo no evang?lico; estos se basan, ante todo, en la atracci?n que experimentan los Gitanos por lo maravilloso, que se debe m?s a la emoci?n y a la sensibilidad, que a la comprensi?n de la fe; hay en ellos, adem?s, una necesidad de triunfalismo respecto a la Iglesia cat?lica, considerada como propiedad de los payos.
- Es posible constatar, sobre todo en la Europa oriental, que la pobreza de medios y de condiciones de vida no satisface las necesidades fundamentales de la persona humana y que esta situaci?n se repercute negativamente tambi?n en la tarea pastoral, en favor de los Gitanos, de las respectivas Iglesias Cat?licas Orientales.

III. RECOMENDACIONES

Durante la reuni?n, surgieron distintas propuestas y recomendaciones, que se presentan a continuaci?n.
- Se desea, ante todo, una mutua colaboraci?n entre la Iglesia y las comunidades gitanas. Se solicita, por tanto, al Consejo Pontificio, que pida a las Iglesias locales, tanto a nivel de las Conferencias Episcopales como de las Di?cesis, un mayor empe?o para garantizar a los Gitanos una atenci?n pastoral especial y sostener el trabajo que ya realizan los Agentes de pastoral.
- Habr? que tener en cuenta la posibilidad de crear estructuras semejantes a una Prelatura ( v?ase Orientaciones, nn. 87 y 88) y organizar un seminario internacional para los Gitanos, para favorecer un buen desarrollo de las vocaciones gitanas y garantizarles una adecuada formaci?n espec?fica.
- Se desea la presencia, en cada pa?s, de agentes y animadores pastorales, dedicados exclusivamente a la misi?n evangelizadora y de promoci?n humana del pueblo gitano. Ellos est?n llamados tambi?n a ejercer el papel de mediadores entre la Iglesia y los Gitanos.
- Se hace necesaria una formaci?n espec?fica de los catequistas para evangelizar a los Gitanos, que tenga en cuenta su visi?n y experiencia religiosa y preste una especial atenci?n a la mujer gitana, por ser portadora de valores humanos y religiosos en la familia.
- El trabajo de integraci?n debe partir de la familia, c?lula b?sica de todo grupo humano, lugar fundamental de educaci?n al di?logo, a la coparticipaci?n y a las relaciones creativas y constructivas.
- Puesto que tanto los Gitanos como los payos est?n implicados en actos de racismo, es preciso que la raza no nos separe, sino que se procure favorecer la unidad en la diversidad. Ha llegado el momento de dar al mundo ? sobre la base de la igualdad y dentro de la leg?tima diversidad ? el ?nico signo indicado por Jesucristo: ?De tal manera que puedan ser uno, como lo somos nosotros. Yo en ellos y t? en m?, para que lleguen a la uni?n perfecta, y el mundo pueda reconocer as? que t? me has enviado, y que los amas a ellos como me amas a m? (Jn 17, 22b-23a). Es el momento de dar este signo de amor fraterno, m?s con los hechos que con las palabras, m?s en lo cotidiano de la vida eclesial que en las manifestaciones extraordinarias.
- Se desea que los Sacerdotes, Di?conos y Religiosos/as de origen gitano asuman el papel de ?puente? entre las dos comunidades: gitana y paya. Como personas consagradas por Dios y a Dios, y como ?embajadores de Cristo?, les est? confiado tambi?n del deber de animar, en la sociedad y en la Iglesia, ese paso a la reconciliaci?n y a la comuni?n entre Gitanos y payos.
- Se solicita, por lo que se refiere al problema de las sectas, que la evangelizaci?n de los Gitanos no se limite a la indispensable proclamaci?n del Evangelio, sino que est? apoyada por el testimonio y por v?nculos de amistad, fraternidad e inculturaci?n, para que ellos comprendan que la moralidad no nace de una imposici?n, sino que encuentra su fuente en el amor de Dios. Ante el Movimiento Pentecostal, es tarea de la Iglesia pronunciar palabras prof?ticas capaces de infundir la esperanza en los corazones de los Gitanos y fortalecer su pertenencia religiosa, cat?lica.
- Se recomienda, en fin, buscar las maneras adecuadas de superar la desconfianza general hacia los Gitanos e insistir en una apertura en la sociedad que les d? la posibilidad de insertarse plenamente en ella.
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